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Estados Unidos, Japón y Corea del Sur firman un pacto de seguridad ante las acciones "peligrosas" de China

  • Es la primera cumbre trilateral que mantienen de forma exclusiva
  • Buscan agilizar las comunicaciones en caso de crisis con Pekín o Pyongyang

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EE.UU., Japón y Corea del Sur firman un pacto de seguridad ante las amenazas de Pekín y Pyongyang

Los presidentes de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur; Joe Biden, Fumio Kishida y Yoon Suk-yeol respectivamente, han firmado este viernes un pacto regional de seguridad que formalizará el compromiso conjunto de sus países con la estabilidad en el Indo-Pacífico y con el que se comprometerán a "consultarse" antes de tomar decisiones militares. Supone la creación de un "teléfono rojo" para agilizar las comunicaciones en caso de crisis con Corea del Norte o China.

Además, este memorando es un paso más de la diplomacia estadounidense por frenar la creciente influencia de China, a quien acusan de haber emprendido recientemente acciones "peligrosas y agresivas" para apoyar sus reivindicaciones "ilegales" en el mar de China meridional. A su vez, ambos estados asiáticos se cubren las espaldas ante las amenazas nucleares de Corea del Norte.

En cuanto a la guerra entre Rusia y Ucrania, Biden ha resaltado en la comparecencia posterior que no pueden quedarse con las manos cruzadas porque si no "¿qué mensaje le estarían enviando a China sobre Taiwán?". No obstante, el manndatario norteamericano ha querido aclarar que el objeto de la cumbre no ha sido hablar sobre China, sino "construir un Indo-Pacífico más libre y próspero", ha escrito también en sus redes sociales.

Esta histórica cumbre trilateral, la primera que mantienen los tres mandatarios de forma exclusiva, ha tenido lugar en la residencia presidencial de Camp David, ubicada en las montañas de Catoctin, en el estado de Maryland, y conocida por haber dado nombre a los acuerdos que sentaron las bases para la firma en 1979 del tratado de paz entre Israel y Egipto, como hace ahora con el nuevo documento diplomático.

Con el apoyo de Washington, Tokio y Seúl están superando disputas que se remontan a la ocupación japonesa de la península coreana entre 1910 y 1945. Esas disputas son algunas de las razones por las que los líderes no considerarían ahora un pacto de defensa mutua en la línea de lo que Estados Unidos tiene por separado con Corea del Sur y Japón.

Los nuevos 'Pincipios de Camp David'

Biden, Kishida y Suk-yeol han firmado un documento que lleva el título de 'Principios de Camp David' y que destacada por los siguientes compromisos: coordinar las respuestas a los retos, provocaciones y amenazas regionales en el Indo-Pacífico, entre las que incluyen el llamamiento a la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán, amenazado por Chna, y la oposición a cualquier intento de cambiar el status quo en aguas indopacíficas.

Con las miradas puestas en Pyongyang, los tres estados han acordado crear un grupo de trabajo sobre ciberamenazas y evasión de sanciones por parte de Corea del Norte, así como el intercambio en tiempo real sobre alertas de misiles y la condena de las pruebas de estos.

Además de las amenazas de China y Corea del Norte, estadounidenses, japoneses y coreanos también han puesto el foco en sus relaciones con Rusia, de la que han apostado por reducir la dependencia energética e imponer más sanciones a Moscú mientras mantienen su apoyo a Ucrania.

Otro importante resultado de la cumbre es la realización anual de ejercicios militares conjuntos entre los tres países. Las maniobras se efectuarán de manera periódica y abarcarán todos los ámbitos de las Fuerzas Armadas, incluyendo tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio, lo que supone un gran avance porque hasta ahora la mayoría de los ejercicios se habían limitado a misiles balísticos y el ámbito marítimo.

En el plano económico, los tres países han acordado establecer un "sistema de alerta precoz", según la declaración conjunta, que compartirá información y se coordinará sobre "posibles interrupciones de las cadenas de suministro mundiales, así como para prepararnos mejor para afrontar y superar la coerción económica". Alertará a los países de la escasez de producción de bienes como baterías y minerales críticos, ha indicado Biden a los periodistas.

Por último, han establecido poner en marcha un diálogo Indo-Pacífico de forma anual.

Una nueva era de "cooperación trilateral"

Biden ha defendido que sus países son más fuertes y el mundo "más seguro" cuando ellos están unidos. "Esto es una convicción que los tres compartimos", ha dicho el mandatario norteamericano en una breve intervención al inicio del encuentro. "No puedo pensar una mejor manera de empezar un nuevo capítulo de nuestra cooperación trilateral. Fortalecer los lazos entre nuestras democracias ha sido una prioridad para mí desde hace mucho tiempo, que se remonta a cuando era vicepresidente", ha sostenido el líder demócrata, también en la rueda de prensa conjunta posterior.

Para Yoon Suk-yeol, los tres países deben fortalecer su solidaridad "para asegurarse de que sus libertades no se ven amenazadas ni dañadas". "Una coordinación más sólida entre Corea, Estados Unidos y Japón requiere bases institucionales más fuertes. Además, debemos abordar los desafíos que amenazan la seguridad regional con un compromiso más fuerte para trabajar juntos", ha apuntado el líder surcoreano, quien en la comparecencia ante la prensa ha agradecido el recibimiento de Joe Biden y ha deseado que el próximo encuentro se celebre en Corea del Sur. "Cualquier provocación o ataque contra cualquiera de nuestros tres países activará el proceso de toma de decisiones de este marco trilateral y nuestra solidaridad se volverá todavía más fuerte", ha añadido el presidente surcoreano.

El primer ministro japonés ha coincidido con sus homólogos: "El hecho de que los tres líderes nos hayamos juntado así creo que significa que estamos haciendo historia. (...) Me gustaría ampliar y profundizar nuestra colaboración en grandes áreas, incluyendo la seguridad económica, como la cooperación en tecnologías emergentes decisivas o la resiliencia de la cadena de suministro", ha indicado Kishida.

Los tres líderes han expresado interés en "institucionalizar" la colaboración a tres bandas para que no dependa de los vaivenes de la política interna de cada nación, y quieren que este tipo de encuentros se celebre de manera anual.