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Francia

Última jornada de protestas en Francia antes de la decisión clave sobre la reforma de las pensiones

  • El dictamen del Consejo Constitucional será crucial para el futuro de la ley y de la protesta
  • Según el principal sindicato francés, a la manifestación de París han acudido 400.000 personas

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Última jornada de protestas en Francia antes de la decisión clave sobre las reformas de las pensiones

Francia ha vivido este jueves nuevas movilizaciones contra la polémica reforma de las pensiones del Gobierno de Emmanuel Macron en la víspera del dictamen del Consejo Constitucional, que se prevé crucial para el futuro de una ley que eleva la edad mínima de jubilación de los 62 a los 64 años. La que es la duodécima jornada de protestas ha contado con menos participación que las anteriores y deja varios heridos.

Se están llevando a cabo paros en todo el país, aunque la movilización más masiva ha sido la de París. Según el principal sindicato francés, CGT, a la concentración parisina han acudido 400.000 personas, frente a las 42.000 que ha contabilizado la prefectura, una cifra que continúa a la baja tras las últimas manifestaciones.

En toda Francia, la CGT habla de más de un millón de asistentes, mientras que las autoridades cuentan 380.000 manifestantes.

En la marcha de París, ha habido al menos 36 detenidos y 10 policías heridos, uno de gravedad.

La huelga coincide con la divulgación de un nuevo sondeo que señala que un 62% de los franceses respalda las movilizaciones a pesar de alargarse desde hace tres meses. Además, indica que la ultraderechista Marine Le Pen es la que sale más reforzada de esta crisis.

Decenas de trabajadores franceses que protestaban contra la reforma de las pensiones inundaron la sede parisina del grupo de lujo LVMH, pidiendo que los ricos contribuyan más a financiar las pensiones del Estado.

"Si buscan dinero para financiar las pensiones, cójanlo de los bolsillos de los multimillonarios", ha señalado Fabien Villedieu, representante del sindicato Sud Rail, subrayando que la protesta era "simbólica y pacífica".

Momentos después los manifestantes han intentado llegar al Consejo Constitucional, bloqueado por la policía. A esta hora en la capital gala se han efectuado 2.240 controles, que se han saldado con 10 detenciones, según ha anunciado la prefectura de policía. Además de haber sido requisadas bolsas con adoquines y botellas.

Aun así, a primera hora de la tarde han estallado tensiones cerca de la tienda Samaritaine, en el distrito 1 de París, entre manifestantes y policías. Según la prefectura de policía, "varios centenares de radicales están presentes" frente a la marcha de París, y minutos más tarde la comitiva parisina fue dispersada con gases lacrimógenos.

"Lucha sindical, lejos de estar terminada"

Los líderes de los sindicatos franceses han advertido este jueves de que su acción contra la reforma continuará sea cual sea el dictamen del Consejo Constitucional.

"La lucha sindical está lejos de estar terminada", ha afirmado el secretario general de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), Laurent Berger, en declaraciones a la prensa al comienzo de la manifestación en París en esta duodécima jornada nacional de movilizaciones contra la reforma.

Berger se ha mostrado convencido de que "la batalla de la opinión, la batalla del mundo del trabajo, la hemos ganado" en los casi tres meses de movilizaciones contra una reforma cuyo eje principal -el más polémico- es el retraso de la edad mínima de jubilación de los 62 años actuales a 64.

La secretaria general de la Confederación General del Trabajo (CGT, segundo sindicato de Francia), Sophie Binet, también ha avisado de que "este no es el último día de movilizaciones, nos veremos mucho más", desde la incineradora de Ivry-sur-Seine, cerca de París, bloqueada de nuevo por los manifestantes y ha hecho un llamamiento a Macron para que no promulgue la ley porque, si lo hace, "no podrá dirigir el país".

A juicio de Binet, el texto "no saldrá indemne" de la evaluación del Consejo Constitucional, al que ha pedido que emita una decisión jurídica, que en ese caso tendría que "sancionar" su contenido.

Tres meses de movilizaciones

Las manifestaciones de los sectores de la población que se oponen a la reforma de las pensiones llevan tres meses copando los titulares en el país galo. Desde que el Gobierno Macron anunció la ley y, posteriormente, la aprobó a través del artículo 49.3, un mecanismo que esquiva el voto en la Asamblea Nacional francesa, donde su formación carece de mayoría necesaria, las protestas, los enfrentamientos y los disturbios han ido en aumento.

La última jornada de protestas se saldó con numerosos incidentes en ciudades como París, donde se registraron quemas de coches, destrozo de mobiliario urbano y ataques a sucursales bancarias.

Pero también se vio a los agentes responder con gases lacrimógenos contra algunos de los asistentes, que les lanzaron piedras, botellas y pintura.

Algo similar está ocurriendo en la jornada de este jueves, dónde en ciudades como Rennes ya se han visto coches ardiendo y carreteras y vías férreas bloqueadas en otras como Marsella.

¿Futuro de la reforma?

Tras la aprobación de la ley el 20 de marzo, la decisión del Consejo Constitucional es el último paso antes de la promulgación y entrada en vigor del texto, que el presidente Macron desea para finales de año.

Parece poco probable que el Consejo, encargado de comprobar la conformidad de las leyes con la Constitución, anule toda la reforma. Pero los "Sabios" podrían reformar la ley de forma más o menos sustancial y reforzar los argumentos del grupo intersindical a favor de una retirada o suspensión de la reforma.

El Consejo debe pronunciarse también sobre la admisibilidad de un referéndum de iniciativa compartida solicitado por la oposición de izquierdas, procedimiento que requeriría 4,87 millones de firmas para permitir una consulta sobre el texto. Una eventual validación podría dar a los opositores a la reforma un nuevo impulso, que necesitan en un momento en que amenaza la lasitud.

Francia es uno de los países europeos con la edad de jubilación más baja, aunque los sistemas no son totalmente comparables. Los detractores de la reforma la consideran "injusta", sobre todo para las mujeres y los empleados en trabajos penosos.

El ejecutivo justifica el proyecto por la necesidad de responder al deterioro financiero de los fondos de pensiones y al envejecimiento de la población.