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Musk y la súper app 'X': así es el futuro que le espera a Twitter tras la compra

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Un cartel en el exterior de la sede de Twitter en San Francisco
Un cartel en el exterior de la sede de Twitter en San Francisco

El multimillonario estadounidense Elon Musk está decidido a convertir la red social Twitter en "una plaza digital común donde pueda debatirse de manera sana un amplio espectro de creencias". De hecho, el también propietario de las compañías tecnológicas Tesla y Space X ha llegado a asegurar que compra la plataforma "por el futuro de la civilización".

Sin embargo, la lluvia de ideas que el hombre más rico del mundo ha ido avanzando en los últimos meses desde que decidió comprar Twitter no está libre de contradicciones. Musk defiende que su intención es disminuir la polarización de la opinión pública entre la extrema derecha y la extrema izquierda y no "hacer dinero". No obstante, el magnate ha asegurado que la publicidad tendrá un lugar relevante en la red social a partir de ahora.

Musk, que una vez tuiteó "odio la publicidad", ha afirmado que quiere que Twitter Inc. sea "la plataforma publicitaria más respetada", en un intento de ganarse la confianza de las marcas antes del esperado cierre de su acuerdo de 44.000 millones de dólares para la compra.

Otra medida sugerida por Musk también está siendo utilizada para aumentar los suscriptores de 'Twitter Blue', su servicio de pago que está disponible en Nueva Zelanda, Estados Unidos, Australia y Canadá. En uno de estos países, los usuarios que paguen 4,99 dólares al mes podrán utilizar de forma exclusiva la herramienta para editar tuits recién publicados. Una función que los seguidores del empresario apoyaron en mayoría cuando hizo una encuesta en el mes de abril.

Además, Elon Musk planea sacar a bolsa el nuevo 'holding' o sociedad gestora de Twitter en un plazo de tres a cinco años. Pero entonces, ¿cuáles son los cambios que sufrirá Twitter a corto plazo?

Twitter como base de la nueva súper app 'X'

Cuando Elon Musk habla de Twitter, ve en esta red social mucho más potencial del que se le presupone. No hay que olvidar que la plataforma del pájaro azul no se encuentra ni entre las diez redes sociales más utilizadas del mundo. El multimillonario quiere que se convierta en una aplicación para todo, al estilo de la superaplicación china 'WeChat' y de su modelo de negocio.

"Este proyecto encaja muy bien con su perfil: una idea global del mundo, con muchísima ambición, y que puede traer lo mejor de este modelo de oriente a occidente y clonarlo con éxito", explica al Telediario de TVE el cofundador de la tienda de apps 'Uptodown', Luis Hernández.

De este modo, Musk quiere crear 'X', una súper app que será red social, pero a su vez también una plataforma para hacer pagos, compras, reservar viajes o restaurantes, buscar información, jugar online o tener citas. "Concentrar el máximo número de funcionalidades en un único sitio, porque en teoría es más cómodo para el usuario", así sintetiza Luis el objetivo de Musk. Un sistema que se basaría en un esquema de microaplicaciones integradas en una única app.

"X", la 'super app' para todo que quiere crear Elon Musk

Pero para ello, el magnate estadounidense deberá cumplir antes con una serie de medidas que los usuarios de la plataforma y él mismo llevan reclamando durante mucho tiempo: el botón de editar, más libertad de expresión, transparencia con cambios en el algoritmo (que pasaría a ser de código abierto), y la eliminación de las cuentas falsas, que pusieron en peligro el proceso de compra.

El futuro de los empleados

Según publicó la semana pasada el diario estadounidense 'The Washington Post', Musk tendría planes de despedir al 75% de la plantilla de Twitter, que cuenta con 7.500 empleados en la actualidad.

Los documentos consultados por el diario, que asegura haber obtenido documentos sobre las últimas conversaciones entre el multimillonario y los eventuales inversores, y testimonios de otras fuentes, indicarían que los recortes no solo afectarán al personal, (que se quedaría con 1.875 trabajadores) sino también a la infraestructura de la empresa, y concretamente los centros de datos que permiten el funcionamiento de esta red, que consultan al día más de 200 millones de usuarios.

Un experto en datos científicos contactado por el Post ha apuntado que si se confirman los recortes, traerán un "efecto cascada": servicios más deficientes, menos personal de apoyo y una creciente desmoralización del personal restante, que ya lleva meses de incertidumbres por los continuos vaivenes de Musk al respecto.

No obstante, tanto los propietarios hasta ahora de Twitter, como el propio Elon Musk, le han asegurado que estos despidos no se producirán.