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PP y Vox forman su primer gobierno de coalición en Castilla y León y hablan de "triunfo" y de "día histórico"

  • García Gallardo (Vox) será el vicepresidente del gobierno y su partido tendrá tres consejerías frente a las siete del PP
  • Vox presidirá también las Cortes de Castilla y León y tendrá una secretaría en la Mesa

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PP y Vox forman su primer gobierno de coalición en Castilla y León

PP y Vox han alcanzado un acuerdo de legislatura en Castilla y León para un gobierno de coalición "estable y sólido" y para la Mesa de las Cortes Generales. El líder de Vox en la región, Juan García-Gallardo, será el vicepresidente de un Ejecutivo en el que su partido ostentará, además, tres consejerías frente a las siete del PP. Vox también presidirá las Cortes autonómicas y la portavocía del gobierno será para el Partido Popular.

Con este acuerdo, el partido de Santiago Abascal logra el hito de entrar por primera vez en un gobierno autonómico, algo que, sin embargo, ha sido calificado por los partidos de la izquierda y por Ciudadanos como una "vergüenza" e "ignominia".

"El pacto es un triunfo para los ciudadanos de Castilla y León" porque permite un Gobierno "sólido y estable" y "evita la repetición electoral" en la región, ha dicho en una rueda de prensa conjunta con García-Gallardo el presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco (PP). Por su parte, el futuro vicepresidente ha calificado este como "un día histórico" para Vox.

Se trata de un pacto con once ejes de Gobierno y 32 acciones programáticas para esta legislatura. Mañueco ha defendido que el programa acordado defiende “con claridad todos los principios que inspiran la Constitución Española y el Estatuto de Autonomía”.​ El acuerdo incluye, por otra parte, algunas de las prioridades ideológicas de Vox, como una "ley de violencia intrafamiliar" (el partido de Abascal niega la violencia de género) o una educación "sin adoctrinamiento".

El acuerdo ha llegado 'in extremis' este jueves a tan solo unos minutos antes de que comenzase el pleno de constitución de las Cortes autonómicas.

El propio dirigente 'popular' era el primero en anunciar en su cuenta de Twitter un acuerdo de legislatura que permite "un gobierno estable y sólido con pleno respeto al orden constitucional y al Estatuto de Autonomía de Castilla y León". Ha asegurado además que este acuerdo de legislatura se basa en "un programa al servicio de las personas de Castilla y León".

Tras la constitución de las Cortes, Mañueco y García-Gallardo han escenificado ante las cámaras la firma de su pacto. El dirigente 'popular' ha asegurado que “no es casualidad” que se hayan constituido las Cortes este 10 de febrero porque, ha recordado, “hace un año” el PSOE impulsó una moción de censura “sustentada en tránsfugas” y desencadenó “un periodo de inestabilidad” en la legislatura. Ha vuelto a justificar que aquello le llevó a disolver las Cortes y convocar elecciones: “Era obligado dar voz y voto a los castellanos y leoneses”.

Con los resultados de las elecciones “hemos cumplido la voluntad de formar un Gobierno que cumpla sus expectativas”, ha proseguido.

El PP ha pedido el apoyo del PSOE para un gobierno en solitario hasta el final

No es, sin embargo, el pacto que Mañueco inicialmente quería, y es que ha insistido durante toda la campaña electoral y tras los comicios del pasado 13 de febrero en gobernar en solitario porque no quería un gobierno "débil" en la región. El presidente gallego y previsiblemente futuro líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha culpado del pacto al PSOE por no haber dejado otra "opción" a Mañueco que elegir entre Vox o repetición electoral.

Y las reticencias a Vox han estado entre los 'populares' hasta minutos antes de anunciar el pacto, llegando a pedir de nuevo en rueda de prensa sin éxito al PSOE que permitiese que gobernase "la lista más votada" en solitario. También ha mostrado su rechazo el presidente andaluz, Juanma Moreno, quien ha cuestionado que un pacto con Vox permita un gobierno "fuerte" y ha dejado claro que Castilla y León no marcará el rumbo de Andalucía (donde las elecciones serán, como tarde, en diciembre).

Pero Mañueco ha destacado su "autonomía" y sus "manos libres" dentro del PP para escoger el mejor Gobierno para Castilla y León.

Preguntado sobre cuestiones como el rechazo de Vox a las leyes de memoria democrática o el negacionismo de la violencia de género, el candidato 'popular' ha recordado que en Castilla y León no existe una ley como tal, sino un "decreto" de memoria democrática, y que su Ejecutivo "mimará" a las víctimas de "todas las violencias".

"Más allá intereses partidarios o personales ponemos por encima los intereses de las personas, con este acuerdo garantizamos la estabilidad política en Castilla y León y desterramos cualquier fantasma de repetición electoral", ha zanjado Mañueco.

Vox: "Vamos a dar un buen ejemplo al resto de comunidades y de la nación"

Vox, por su parte, ha conseguido lo que se proponía desde un principio, ya que siempre ha insistido en que tenía el "derecho" a tener en el Ejecutivo autonómico el mismo peso que Ciudadanos en la anterior legislatura. Finalmente, como ya predijo Abascal al asegurar la noche del 13F que a Gallardo se le ponía "cara de vicepresidente", Vox se hace con la vicepresidencia del gobierno autonómico y tres consejerías, aún por definir.

Por otra parte, la presidencia de las Cortes es también para esta formación y la ostenta ya Carlos Pollán (primer dirigente de Vox en presidir un parlamento autonómico). También la procuradora de Vox Fátima Pinacho será la secretaria tercera de la Mesa.

"Vamos a gobernar para todos", ha aseverado García-Gallardo tras firmar el acuerdo, y ha añadido: "Este Gobierno de coalición va a dar un buen ejemplo al resto de comunidades y al resto de la nación sobre las posibilidades de gobierno cuando se unen PP y Vox".

García-Gallardo ha asegurado que el “diálogo” con Mañueco ha sido "lento pero fructífero” y su resultado “es positivo no solo para Vox sino para la sociedad de Castilla y León”. Se trata, ha dicho, de un pacto de legislatura que favorecerá “al campo, a las familias y a la industria”.

“Castilla y León tendrá un Gobierno fuerte, estable y duradero y, pese a estar formado por dos formaciones políticas, tendrá unidad de acción”, ha aseverado.

“El resultado electoral ha sido un éxito”, ha insistido el dirigente de Vox, que ha asegurado que antes del 13F “el Parlamento autonómico no reflejaba la realidad de la sociedad de Castilla y León”. Por eso, ha defendido, Ciudadanos “prácticamente ha desaparecido”, el PSOE ha perdido peso y “Vox ha irrumpido con fuerza”.

Antes de la comparecencia, cuando Mañueco dio a conocer la noticia, García-Gallardo salió en Twitter a celebrar "un acuerdo sensato, sin ganadores ni perdedores". "Hagamos entre todos, con voluntad de diálogo y de acuerdo, una legislatura provechosa para los ciudadanos. Servir a Castilla y León debe ser nuestra forma de servir a España", sentenció.