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Convención del PP

El PP cierra filas en torno a Casado en Valencia, apoyado por los 'barones' y con Ayuso como protagonista

  • El objetivo es impulsar su liderazgo como "alternativa real" al Gobierno de Pedro Sánchez y mostrar una imagen de unidad
  • La presidenta madrileña acude a la Convención tras el pulso abierto con la dirección nacional para liderar el PP madrileño

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Pablo Casado (d) y el expresidente José María Aznar (i) durante la convención en Sevilla
Pablo Casado (d) y el expresidente José María Aznar (i) durante la convención en Sevilla

El Partido Popular (PP) busca poner el broche de oro a su Convención Nacional este fin de semana en Valencia, donde su líder, Pablo Casado, estará acompañado de todos los ‘barones’ del partido, incluida la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que hasta entonces no había participado en el cónclave debido a su gira por Estados Unidos. En Valencia, los ‘populares’ cerrarán filas en torno a Casado, que quiere impulsar su liderazgo como "alternativa real" al Gobierno de Pedro Sánchez y mostrar una imagen de unidad, tras el pulso abierto entre Ayuso y la dirección nacional para liderar el PP madrileño.

Después de cinco jornadas en las que el dirigente ‘popular’ ha sido respaldado por antiguos pesos pesados como los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy, y que no ha estado exenta de polémicas por la intervención de varios líderes internacionales, Casado afronta la recta final de la Convención liderando los sondeos y con Ayuso dispuesta a colaborar en esta tarea. La presidenta madrileña mandó desde Estados Unidos un claro mensaje de apoyo a Casado, de quien dijo es "el líder indiscutible" del PP y el cambio que necesita España "para solucionar muchos problemas" que viene "arrastrando".

Este tipo de manifestaciones han ayudado a rebajar la tensión interna tras el pulso que se abrió a principios de septiembre cuando Ayuso anunció que se postularía para presidir el PP de Madrid. La dirigente madrileña solicitó adelantar el congreso regional después de que Pablo Casado alentase una batalla entre la presidenta autonómica y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, para hacerse con la dirección del partido en la Comunidad, algo que no tardaron en rechazar desde Génova.

Precisamente al alcalde de la capital, ante la ausencia de Ayuso, fue el anfitrión de la tercera jornada de la Convención, que se celebró en Madrid. En ella, Casado insistió en trasladar esa imagen de unidad al aparecer sentado junto a la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre, que hace dos semanas había llamado "chiquilicuatres" a algunos cargos de la dirección nacional del partido. La expresidenta se ha mostrado a favor de Ayuso en numerosas ocasiones e incluso ha llegado a pedir a Casado "ser humilde" y asumir la estrategia de Madrid a nivel nacional.

Fuentes del PP admiten a TVE, fuera de cámara, que la presidenta eclipsa en parte el liderazgo de Casado, si bien públicamente sostienen que la Convención del PP está siendo "un éxito" porque se está visualizando un cierre de filas en torno a Pablo Casado. En este objetivo también trabajan desde el PP madrileño, que ha movilizado a más de 2.000 afiliados, encabezados por su presidente, Pío García-Escudero, para apoyar el proyecto Casado este fin de semana en Valencia.

"Un líder, un proyecto y un equipo"

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, se ha mostrado convencido de que el domingo se podrá "trasladar a España la imagen" de que tienen "un líder, un proyecto y un equipo". En parecidos términos se expresaron los expresidentes Rajoy y Aznar durante su asistencia a la Convención, el primero este lunes en Santiago de Compostela y el segundo este jueves en Sevilla.

Vas a ser presidente y lo vas a hacer bien

“Vas a ser presidente y lo vas a hacer bien”, insistió Aznar, despejando así las dudas sobre su apoyo al actual líder del partido, después de que en el mes de junio llamase a seguir el "camino" que marcó el triunfo de Ayuso en las pasadas elecciones del 4-M. "Estoy humildemente a tu disposición", le espetó. Mientras que Rajoy se mostró convencido de que el cónclave servirá para cumplir el objetivo de ganar las próximas elecciones y llegar al Gobierno.

Casado, por su parte, aprovechó para reivindicar el legado de ambos líderes, incidiendo en la idea de que el Partido Popular "arregla" en el Ejecutivo lo que otros (en referencia al PSOE) “desarreglan” previamente. Así, lamentó que, al igual que les ocurrió a sus expresidentes, el "legado" que recibirá cuando llegue a La Moncloa será "muy distinto" al que dejan los gobiernos del PP.

Y es que el Gobierno y el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, se han convertido en el blanco de sus críticas durante toda la Convención. En sus intervenciones, el líder del PP ha cargado contra los socialistas por su gestión de la pandemia, y también por la situación económica: “Parece un déjà vu ver a Nadia Calviño mentir sobre las previsiones del INE. Nos recuerda a Solbes”, apostilló, para después criticar: “Acabará escribiendo un libro como Solbes contando sus mentiras y acabará abandonando el Gobierno para mantener la poca reputación que le quede”.

La renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) también ha centrado parte de las intervenciones: “Si Sánchez sigue bloqueando la renovación, en cuanto lleguemos al Gobierno modificaremos la ley para que la independencia judicial y la separación de poderes se refuerce en España”, advirtió. Y también ha estado presente en varias ocasiones el expresidente catalán Carles Puigdemont, tras su detención en Cerdeña: “El jefe del Ejecutivo debe hacer todo lo posible para cumplir su palabra y traer de vuelta a ¡Puigdemont, que es un delincuente fugado y en busca y captura por el Tribunal Supremo de España", apuntó.

Polémicas desde su comienzo

Aunque han sido las intervenciones de varios líderes internacionales los que han empañado el cónclave desde el comienzo. La primera, por la condena de un año de prisión al expresidente Nicolás Sarkozy por financiación ilegal, solo un día después de que participara en la Convención y Casado le definiera como un "buen ejemplo de gestión" del que tomar ejemplo.

Posteriormente, Casado tuvo que defenderse de las palabras pronunciadas por una ponente, la directora de Inspiring Girls, Paula Gómez de Bárcena, que se ha quejado de lo que ella considera baja presencia de mujeres en este cónclave. Mientras que las palabras del nobel de Literatura Mario Vargas Llosa este jueves levantaron críticas desde la izquierda tras señalar que "lo importante de unas elecciones no es que haya libertad en esas elecciones, sino votar bien".

Vargas Llosa: "Los países que votan mal, lo pagan muy caro"

La macroconvención itinerante del PP también ha contado con la presencia este viernes del expresidente de México Felipe Calderón, en medio de la polémica por el perdón del Papa Francisco por los errores de la Iglesia católica en la conquista española del país. Casado ha aprovechado su visita para reivindicar "el lazo histórico" con México "desde hace cinco siglos" y rechazar que España tenga que pedir perdón por la Conquista, en línea con las declaraciones que Ayuso y Aznar realizaron previamente.

Objetivo: llegar a La Moncloa

Ante este contexto, la dirección nacional del PP está cuidando al máximo los preparativos para este broche final de la Convención en el que, además de la unidad, también se pretende encumbrar la figura y el liderazgo de Pablo Casado como "alternativa real" al Gobierno. Será un cierre por todo lo alto, con unos 8.000 asistentes según calcula el partido.

Casado contará así con el apoyo, además de los dos expresidentes populares y una decena de líderes internaciones, con todos los ‘barones’ del partido, incluida Isabel Díaz Ayuso, que acaparará gran parte de las miradas. La cita tendrá lugar en la Plaza de Toros de Valencia, icono de los grandes mítines del PP en su época de mayorías absolutas. Los autobuses ya están en camino.