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Nueva fase de la campaña de vacunación

La vacuna en el mundo real: conocer su efectividad será clave para resolver el dilema de la tercera dosis

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Las comunidades autónomas debaten si administrar una dosis de recuerdo a los mayores.
Las comunidades autónomas debaten si administrar una dosis de recuerdo a los mayores.

Con tres cuartas partes de la población vacunadala inmunización frente al coronavirus entra en una nueva fase. Cuando las primeras vacunas contra la COVID-19 llegaron a nuestras vidas, los estudios e informes que las avalaban medían su eficacia: cómo se comportaban en condiciones ideales y en estudios clínicos dirigidos.

Menos de un año después, los expertos intentan calcular su efectividad, esto es, su desempeño en el mundo real, con poblaciones más amplias y más heterogéneas. Una investigación con la que esperan desde monitorizar cómo se comporta ante determinadas variantes hasta conocer cuánto dura su protección a partir del momento en que se tiene la pauta completa.

Aunque la mayoría de estos análisis todavía se están poniendo en marcha, los primeros disponibles apuntan a una efectividad de las vacunas contra la infección causada por la variante Delta -predominante ahora mismo en España- que varía entre un 50 y un 80 %. Mientras, las inyecciones evitan entre ocho y nueve enfermedades graves o ingresos hospitalarios de cada diez.

Los siguientes gráficos muestran los resultados de más de una decena de publicaciones, algunas pendientes de revisión, que ha recogido el Centro Internacional de Acceso a la Vacunación de la Universidad Johns Hopkins (IVAC, por sus siglas en inglés) durante los meses de agosto y septiembre sobre las vacunas de Pfizer o Moderna.

En nuestro país, el Instituto de Salud Carlos III ya ha puesto en marcha un nuevo estudio que se centrará en la COVID persistente y la inmunidad de los mayores, que fueron los primeros en completar su pauta de vacunación. Por otra parte, desde la Comunidad Valenciana se coordina COVIDRIVE, un proyecto público-privado que pretende estimar la efectividad de las vacunas de la COVID-19 por marca y a nivel comunitario.

¿Cómo nos protege la vacuna contra la COVID-19?

Las vacunas protegen mejor contra el agravamiento de la enfermedad y la posibilidad de terminar en el hospital que frente al contagio, según los estudios citados. Ahora bien, que una vacuna tenga un 80 % de eficacia no quiere decir que funcione ocho de cada diez veces; sino que, tal y como explica la OMS, la probabilidad de que haya contagios o ingresos hospitalarios en un grupo de personas vacunadas es un 80 % menor que si no lo estuvieran.

"Las vacunas son muy eficaces y efectivas", afirma Antonio Carmona, el científico de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (FISABIO) que está al frente de COVIDRIVE. Su primer estudio ha comenzado esta misma semana y se centrará en observar las vacunas de AstraZeneca y Janssen en el mundo real.

Está auspiciado por una decena de países europeos y cinco farmacéuticas, y su investigación se apoyará en una red internacional de 40 hospitales. Carmona espera que los resultados provisionales vean la luz dentro de seis meses, pero recuerda la "alta eficacia y seguridad" que ya han demostrado los cuatro fármacos que se están administrando en España.

Aunque puede que las mediciones de las vacunas sean distintas dependiendo de su marca, "bajo ningún concepto se puede afirmar que una sea mejor que la otra", señala el investigador, que insiste en que COVIDRIVE las evaluará de forma individual y sin estudios comparativos.

¿Cómo se mide la efectividad de las vacunas?

Pero, ¿cómo se mide la efectividad de una vacuna fuera del laboratorio? Según los expertos consultados,  el estudio más extendido es el de prueba negativa (test-negative design, en inglés). Se trata de un diseño que también se utiliza para la gripe, en el que se incluye a todas aquellas personas que buscan atención médica por una enfermedad respiratoria aguda en entornos de servicios de salud.

En el caso de COVIDRIVE, explica Carmona, los hospitales serán los encargados de recopilar información de estos pacientes relativa a su vacunación, así como sus datos demográficos y clínicos. Una vez anotadas, estas personas serán sometidas a una prueba PCR y se las catalogará como casos, si son positivos, o controles, cuando son negativos. Este último grupo funciona como herramienta de control para los resultados del primero y, de forma que se reduce el sesgo de selección en la muestra, explica Carmona.


¿Cuánto dura la protección después de la última dosis?

Además de para estimar la efectividad de las vacunas contra las diferentes variantes del SARS-CoV-2, Carmona cree que el estudio servirá para "determinar cómo evoluciona la efectividad en el tiempo", sobre los que todavía hay pocos datos.

Todavía más incipientes que los estudios sobre la efectividad, las investigaciones acerca de la duración de la protección comienzan a ofrecer los primeros resultados. Dos publicaciones del Reino Unido y una estadounidense sugieren que la inmunidad que se adquiere con la vacuna 14 días después del segundo pinchazo de Pfizer comienza a menguar transcurridos de cuatro a seis meses. Asimismo, otra investigación de la vacuna de Moderna estima que la respuesta inmune se antiene fuerte más de seis meses.

"La efectividad de las vacunas frente a la COVID-19 puede verse afectada por la aparición de nuevas variantes que, en cierto modo, 'escapen' de la protección conferida por los mecanismos inmunológicos específicos que estas vacunas activan", detalle Carmona. Su estudio, añade, también permitirá discriminar entre grupos de población de interés, como embarazadas, pacientes inmunocomprometidos, personas con condiciones crónicas o individuos con factores de riesgo.

¿Quiénes necesitarán terceras dosis?

En España, los primeros análisis de este tipo que veremos serán los que midan cómo se comporta la vacuna en personas inmunodeprimidas. Al menos ese es el pronóstico de la secretaria de la Sociedad Española de Inmunología, Carmen Cámara, quien argumenta la importancia de estos trabajos a la hora de decidir si hay que cambiar algún tipo de estrategia vacunal o si son necesarias dosis de recuerdo.

Mientras las comunidades autónomas reclaman terceras dosis para mayores y estas ya se están inyectando en algunos pacientes con inmunodepresión grave, los expertos insisten en que es necesario esperar a tener más datos para tomar estas decisiones.

"No estamos dando terceras dosis porque pensemos que se ha agotado el efecto de la vacuna; estamos vacunando a gente cuya inmunidad sabemos que no ha respondido a la pauta completa, así que continuamos con su proceso de vacunación", argumenta Cámara.

Por eso, tanto la inmunóloga como el científico del FISABIO insisten en que "tenemos que ser pacientes"; entre otras cosas, dicen, porque el tiempo es un factor fundamental para medir la efectividad y las vacunas contra la COVID-19 llegaron a España hace apenas diez meses.