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Coronavirus

¿Se enfrentan los menores de 40 años a una quinta ola de COVID-19?

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Jóvenes llegados de Salou (Tarragona) se someten a un cribado a su llegada a la estación de autobuses de Pamplona.
Jóvenes llegados de Salou (Tarragona) se someten a un cribado a su llegada a la estación de autobuses de Pamplona. EFE/Villar López

Daniel López Acuña, epidemiólogo y exdirectivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), asegura que las personas menores de 40 años viven ahora una quinta ola de coronavirus. Ante esta situación, recomienda cerrar el ocio nocturno, pero no adelantar la vacunación de los jóvenes.

En una entrevista a Radio Euskadi, apunta como causa de esta quinta ola entre los jóvenes a una "alta" interacción social con una "relajación excesiva" de las medidas que llevaron a "contener el posible riesgo de transmisión". Esto, sumado a la “prácticamente inexistente” vacunación de la población joven, provoca los brotes, a juicio de López Acuña.

No obstante, el experto se muestra reacio a adelantar la vacunación de los jóvenes. En el plazo de tiempo en el que estos consiguieran la inmunidad, de entre mes y medio y dos meses, no estarían protegidos, pero sentirían una “falsa seguridad”.

Cambiar el orden de prioridad tiene muy poca lógica y muy poco sentido epidemiológico.

Por este motivo, defiende que hay que seguir con la vacunación "estructurada y organizada por grupos de edad, de mayor a menor edad". La prioridad debe ser completar la vacunación de personas de 60 a 69 años "lo antes posible" e intensificar la inoculación de vacunas hasta completar a los grupos de 40 a 49 años y de 50 a 59. López Acuña mantiene que tomar el "atajo" de vacunar a los más jóvenes y "cambiar el orden de prioridad tiene muy poca lógica y muy poco sentido epidemiológico".

Mientras tanto, según el epidemiólogo, habrá que seguir adoptando medidas de salud pública, como cribados, así como "volver a algunas medidas restrictivas" en todo lo que tiene que ver con la interacción social "desprotegida" y el ocio nocturno.

En este sentido, López Acuña opina que hay que cerrar el ocio nocturno y así "poner algún límite a los espacios y prácticas donde se está produciendo la transmisión". Cantabria ya ha cerrado el ocio nocturno en los municipios que tienen un nivel de riesgo medio por coronavirus, como Santander.

Hay una "transmisión comunitaria bárbara" entre los jóvenes, según López Acuña. Son los que más interactúan, pero no de manera protegida, como ocurre en botellones, ocio nocturno, eventos masivos o en viajes de fin de curso.

Por otra parte, no cree que restringir la movilidad sea ahora mismo "el tema prioritario". En relación a la hostelería, cree que habría que volver a ser más restrictivo con espacios "cerrados mal ventilados".

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