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La Guardia Civil abre una investigación interna sobre la actuación policial en la desaparición de las niñas de Tenerife

  • Se hace para depurar responsabilidades en el caso de que se constatara algún fallo o mala praxis

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La Guardia Civil abre una información reservada para revisar la actuación en la búsqueda de las niñas de Tenerife

La Guardia Civil ha abierto una información reservada para revisar la actuación policial desde que se inició la búsqueda de las niñas de Tenerife desaparecidas junto a su padre, Tomás Gimeno, según han informado a RTVE fuentes policiales.

Estas fuentes han señalado que el motivo es porque la madre de las niñas acudió a las 22:40 a la comandancia de la Guardia civil, donde en presencia de un agente llamó a Tomás Gimeno. A través del manos libres, el guardia civil pudo escuchar cómo el padre le aseguraba a Beatriz que no volvería a verlas.

El agente, sin embargo, no comunicó este hecho y le dijo a la madre que debía esperar para poder poner la denuncia, ya que había dentro un detenido por agresión sexual. Es por ello que Beatriz finalmente opta por irse. 

Poco después, una patrullera interceptó a Tomás Gimeno a las 23:45 por incumplir el toque queda cuando llegaba a puerto con su embarcación. No obstante, fuentes han señalado que aunque el agente hubiera dado novedades en el momento en el que acudió Beatriz a la comandancia, no hubiera dado tiempo a que apareciesen los datos de Gimeno en el sistema. 

Fuentes del Instituto Armado han señalado a Europa Press que la Guardia Civil suele abrir de oficio este tipo de informaciones reservadas por afectar a protocolos internos que requieren de sigilo para no perjudicar a futuras investigaciones. En este sentido, añaden que solo se eleva un informe para depurar responsabilidades en el caso de que se constatara algún fallo o mala praxis dentro de la secuencia de actuación.

El dispositivo de búsqueda se activó después de que el pasado 27 de abril la madre de las niñas Olivia y Anna alertara a la Guardia Civil de que su expareja, Tomás Gimeno, no le había devuelto las menores. El pasado 10 de junio el buque oceanográfico 'Ángeles Alvariño' localizó en el fondo marino dos bolsas de deporte, una de ellas rota y vacía y la otra conteniendo el cuerpo sin vida de Olivia.

La familia no pone en cuestión la labor policial y coincide con las autoridades en que los esfuerzos estén centrados en dar más luz a la investigación del caso.

Siguen buscando a la hermana menor y al padre

La labor de búsqueda se centra ahora en localizar a Anna y Tomás Gimeno, a quien el auto de la magistrada del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Güímar culpa de presuntamente matar a sus dos hijas en su casa de Igueste de Candelaria, envolviéndolas luego en toallas e introduciéndolas en bolsas de basura, que metió a su vez en bolsas de deporte para lanzarlas al mar sujetas a una cadena, un cabo y un ancla.

En un nuevo auto judicial conocido este miércoles, la jueza de instrucción se inhibe a favor de un juzgado de violencia machista. Así, ya se califica el caso como presuntamente constitutivo de sendos delitos de asesinato y un delito contra la integridad moral en el ámbito de la violencia de género, en referencia a la madre de las pequeñas y el trato que supuestamente dispensó el acusado a ésta desde que la pareja se separó hace aproximadamente un año, como comentarios "descalififcativos, ofensivos y ultrajantes".

En el relato cronológico, la juez detalló que Tomás Gimeno entregó a su actual pareja un estuche lapicero con cinta de embalar, con un fajo de dinero por importe de 6.200 euros y una carta despidiéndose de ella, donde no comunicó que tenía en su poder a las niñas, por lo que la mujer no podía saber que iba a tener lugar una acción ilegal.

Tenía como fin provocar dolor a su expareja

El auto indica que de la instrucción realizada resulta indiciariamente que Tomás dio muerte a sus hijas en su casa de Igueste de Candelaria en un plan preconcebido que tenía como fin provocar a su expareja el mayor dolor que pudo imaginar y a la que de forma deliberada quiso colocar en la incertidumbre acerca del paradero de las niñas, ya que en las últimas conversaciones dio a entender que se fugaba.

Además, ideó el modo para que los cuerpos sin vida de las niñas nunca fueran localizados al arrojarlos al mar dentro de unas bolsas lastradas y amarradas a un ancla a una gran profundidad, en una zona donde solo buques como el 'Ángeles Alvariño' pueden hallarlos, tal y como ha hecho con el cuerpo de Olivia.

También destaca las llamadas con la madre de las niñas, Beatriz, una de ellas en presencia de un agente de la Guardia Civil, minutos antes de que una patrulla del Instituto Armado le diera el alto cuando iba en su lancha, imponiéndole una propuesta de sanción por saltarse las restricciones horarias del toque de queda por el Covid-19.

El auto indica que aunque solo se ha localizado el cuerpo de Olivia, la hipótesis más probable respecto a Anna es "desgraciadamente la misma".

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