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Coronavirus

"Que el ritmo no pare": el baile como terapia para sobrellevar el confinamiento

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 Bailar en familia, la mejor terapia para el confinamiento
Bailar en familia, la mejor terapia para el confinamiento iSTOCK

"Un, dos, tres...giro!..." estos fueron los últimos compases que marcaron los alumnos, con los que se despedían hasta la próxima clase de baile, sin saber que esta sería 'on line' y a través de un dispositivo virtual, después de que el Gobierno decretase el estado de alarma para luchar contra la pandemia de coronavirus.

Como muchos otros negocios las escuelas de baile también han tenido que reinventarse estos días y, así, en lugar de ver un futuro incierto Loly Escribano, bailarina y directora de la Escuela de Danza Loly Escribano, ha afrontado el reto como una oportunidad y ha decidido adaptarse con optimismo a la situación y continuar con las clases de danza que imparte a niños de entre tres y dieciséis años.

"Quería que mis alumnos llevaran lo mejor posible esta situación. Pensé que seguir con los hábitos y las aficiones que les hacen felices, les ayudaría a llevar el confinamiento en casa", ha afirmado la bailarina a RTVE.es.

La profesora, en las clases virtuales, les explica a los niños qué van a trabajar y luego les muestra la coreografía con música, con los mismos compases que en la clase presencial habitual. Sin embargo, existe una dificultad añadida que es el "efecto espejo, su izquierda, es mi derecha".

"Tienes que marcar muy bien, si estamos trabajando con la mano izquierda o con la pierna derecha, es decir, marcar muy bien el lado del cuerpo que estamos utilizando, porque ellos lo ven como un espejo, y tienen que trabajar con la parte del cuerpo contraria. Por eso siempre me doy la vuelta para que ellos lo hagan en el mismo sentido, y les sea mucho más fácil", ha explicado Loly Escribano.

Loly Escribano: "Tengo alumnos que me mandan las coreografías no solo hechas por ellos mismos sino por sus familiares"

Clases de e-baile para toda la familia

Estas sesiones están dirigidas a toda la familia, ya que con el baile se trabaja la socialización, y según ha explicado la bailarina "algunos alumnos envían las coreografías hechas por ellos mismos y por sus familiares. Además, en todos los vídeos que les mando les invito a hacerlos con la familia. Desde los más pequeños hasta los más grandes".

Aunque no se puede reemplazar la presencia de los docentes en las clases, se trata de mantener vivas las relaciones entre profesores y estudiantes a través del uso de las redes sociales, pero sobre todo que los niños no pierdan la motivación, sigan bailando, se diviertan y pasen esta etapa lo mejor posible.

"Se le corrige todo aquello que no se esté haciendo bien o que se pueda mejorar. Trabajamos mucho la técnica; si tienen que meterle más contracciones (...), como si estuviéramos en clase.", ha continuado la profesora.

Dalia de diez años, lleva bailando Hip-hop desde los cuatro y en un futuro se quiere dedicar al baile. Mientras, recibe sus clases de danza 'on line', a través de un dispositivo. 

Mi padre dice que es él el que mejor baila... pero lo dice para hacernos reir

"Me puse muy contenta cuando me dijeron que iba a seguir con las clases estos días. Veo los vídeos, me pongo a ensayar los pasos y toda la familia se une a la coreografía. Mi padre dice que es él el que mejor baila... pero lo dice para hacernos reir Siempre estoy bailando, me encanta sentir la música, y me hace estar feliz", explica Dalia a RTVE.es.

También, para María, de 60 años y alumna de flamenco, esta iniciativa le ha resultado muy útil, porque le permite mantenerse entretenida y "en forma" durante el confinamiento.

"La profesora nos pasa a través de WhatsApp todos los ejercicios que tenemos que hacer durante un par de días, y el tercero nos lo cambia. Claro que si vives en un piso tienes que hacer los ejercicios en zapatillas, no te puedes poner los tacones... por la vecina de abajo".

Efectos terapéuticos del baile

El baile, además de potenciar las relaciones sociales y conseguir mantener la autoestima alta, ayuda también a olvidarse de problemas y preocupaciones. 

La psicóloga y directora de Activa Psicología, Natalia Ortega, explica que "mientras estamos bailando hay una conexión muy importante a nivel cerebral entre lo que sería el movimiento de nuestro cuerpo y seguir el ritmo de la música. Nuestra atención está dirigida a esas dos partes, a nuestro sistema motor y a seguir un ritmo musical. Esto hace que nos dejemos de centrar en problemas y preocupaciones. Eso ocurre a veces con los deportes, aunque no es tan fácil desconectar como ocurre con el baile".

La directora de Activa Psicología ha explicado a RTVE.es que "con el baile hay un aumento de los niveles de dopamina y de serotonina que son las hormonas que potencian el nivel emocional, además, nos ayuda a canalizar la adrenalina y a inducir la alegría…y eso hace que aumente nuestra vitalidad, la motivación y la ilusión".

El baile, además de potenciar las relaciones sociales y conseguir mantener la autoestima alta, ayuda también a olvidarse de problemas y preocupaciones

En determinadas terapias destinada a niños, para que estos aprendan la toma de decisiones o la resolución de conflictos, "se trabaja a través de la expresión corporal acompañada de ritmos, porque ante un paso que no les sale o si es un baile libre, tienen que reinventarse y esto hace que se haga un uso de la plasticidad cerebral y que por tanto las neuronas estén más activas", ha matizado Ortega.

El baile aporta también beneficios físicos, ya que se ejercita el cerebro porque implica aprender rutinas que mejoran la memoria, el oído, el ritmo, la flexibilidad, los reflejos y por supuesto la coordinación. Durante el baile también se trabaja toda la musculatura del cuerpo, por eso  ayuda a mantenerse en forma e incluso a perder peso. 

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