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Coronavirus

Más de 1.100 muertos con coronavirus en EE.UU. en un día, el peor balance de 24 horas jamás registrado en un país

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La pandemia de coronavirus desborda los hospitales en Estados Unidos

Estados Unidos ha registrado casi 1.200 muertes adicionales por el nuevo coronavirus por la noche, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins, lo que supone el peor registro de 24 horas jamás registrado en un país.

Con 1.169 muertes contadas entre las 8:30 p.m. del miércoles local y la misma hora del jueves, según cifras de la universidad actualizadas continuamente, el número de muertes desde el inicio de la pandemia en los Estados Unidos supera las 5.900.

El récord anterior del número de muertes por el nuevo coronavirus en 24 horas en un país se observó el 27 de marzo en Italia (más de 900 muertes).

El número total de muertes siempre es mayor en Italia (13.915) y España (10.348) que en los Estados Unidos.

Entre el miércoles y el jueves, Estados Unidos también identificó más de 30.000 casos adicionales de COVID-19, elevando el número total de casos declarados oficialmente en el país a más de 245.000, según la Universidad Johns Hopkins.

EE.UU. es, con mucho, el país con el mayor número de casos confirmados, con una cuarta parte de los casos registrados en todo el mundo.

El alcalde de Nueva York recomienda salir con la boca y la nariz cubiertas

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, ha recomendado este jueves a los más de ocho millones de neoyorquinos que cuando salgan a la calle se cubran la boca y la nariz con algún material de tela o de papel para contribuir a la ralentización de la expansión del coronavirus.

"La razón de esta recomendación es porque los estudios están mostrando que al parecer algunas personas asintomáticas y presintomáticas están transmitiendo esta enfermedad. No tenemos evidencias perfectas (...) pero cada vez parece más evidente", ha dicho de Blasio en una comparecencia en la que ha aconsejado ponerse una bufanda, un pañuelo de la cabeza o un trozo de tela.

Una pareja caminando con un carrito de bebe por una calle de Nueva York.

Esta nueva medida se suma a las ya existentes de mantener una distancia social de dos metros, lavarse las manos con jabón durante 20 segundos, toser o estornudar en el ángulo interno del codo y salir a la calle solo por cuestiones necesarias.

Unos consejos que las autoridades recuerdan constantemente a través de anuncios, letreros luminosos y los altavoces del metro tanto en inglés como en español.

"Cuando te pones esa máscara estás ayudando a los demás", ha señalado el alcalde, que ha desaconsejado enérgicamente emplear mascarillas médicas para evitar que escaseen para el personal sanitario que atiende a las decenas de miles de personas que han dado positivo en la ciudad.

La ciudad de Nueva York, con 51.000 contagios, se ha convertido en el epicentro mundial de la pandemia.

Termina en Florida la odisea de dos cruceros con enfermos COVID-19 a bordo

Por otro lado, los cruceros Zaandam y Rotterdam, con más de 2.500 personas a bordo entre los dos, han llegado este jueves a Port Everglades (Florida), donde ha empezado el desembarco de los pasajeros más enfermos, después de una travesía marcada por el cierre de los puertos por el COVID-19 y la muerte a bordo de cuatro personas.

Tras una jornada de suspense después de días de negociaciones con las autoridades de Broward, el condado donde está el puerto, y la intervención incluso del presidente Donald Trump, los barcos de la naviera Holland America Line (HAL) finalmente han podido atracar en Fort Lauderdale, ciudad a unos 40 kilómetros al norte de Miami.

Personal del crucero Zaandam realizando tareas de atraque en Fort Lauderdale.

En el desembarco se ha dado prioridad a una decena de pasajeros, los más enfermos, que serán atendidos en centros hospitalarios de Florida, mientras otros, con síntomas de gripe y algunos contagiados del nuevo coronavirus, se tendrán que quedar en el barco atendidos por personal médico de la naviera.

Se prevé que el grueso de los pasajeros asintomáticos, cerca de 1.200, terminará de desembarcar este viernes, mientras que la tripulación de ambos barcos permanecerá a bordo, según ha detallado Orlando Ashford, presidente de HAL.

"Estos viajeros podrían haber sido cualquiera de nosotros o nuestras familias, atrapados inesperadamente en medio de este cierre sin precedentes de las fronteras mundiales que ocurrió en cuestión de días y sin previo aviso", ha subrayado Ashford.

Personal médico bajando en camilla del crucero Zaandam a un pasajero con coronavirus.

El desembarco de estos cruceros con enfermos generó tensión en Florida, un estado en el que más de 9.000 personas se han contagiado del COVID-19, de las cuales al menos 144 personas han muerto.

El gobernador Ron DeSantis, que este miércoles decretó el confinamiento obligatorio en todo el estado, llegó a decir que no permitiría que "arrojaran" a Florida a personas contagiadas, en contraste con su padrino político, el presidente Trump, que se mostró más compasivo.