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Unión Europea

El Consejo Europeo plantea recortar un 14% las ayudas agrarias, pero la Eurocámara critica la propuesta

  • La propuesta será debatida por los líderes comunitarios en la cumbre de la próxima semana
  • El montante global que propone para los próximos siete años es inferior al del marco financiero actual para los Veintisiete

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La Unión Europea plantea recortar un 14 % los fondos agrarios de la PAC

La propuesta de presupuesto de la Unión Europea (UE) para 2021-2027, que será debatida por los líderes comunitarios en su cumbre de la próxima semana, plantea recortar un 14% las partidas de cohesión y Política Agraria Común (PAC).

Esta propuesta, elaborada por el presidente del Consejo Europeo Charles Michel, prevé una dotación de 329.300 millones de euros para la PAC para los próximos siete años, un 13,9% inferior a los 382.500 millones que se destinan en el marco 2014-2020. Los fondos de cohesión, por su parte, ascenderían a 380.100 millones de euros, un 12,1 % menos de los 387.500 millones del presupuesto precedente.

El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, y los negociadores de la Eurocámara han calificado esta propuesta de "decepcionante" y de "muy lejano a lo que se necesita" para financiar los programas europeos, ya que contempla una dotación muy inferior a la que había planteado el PE e introduce recortes en las partidas de cohesión y Política Agraria Común.

Le agradezco al presidente Charles Michel el trabajo que ha hecho, pero la propuesta que ha presentado está muy lejos de lo que es necesario para financiar los nuevos programas de la UE y los tradicionales", ha advertido Sassoli, quien ha señalado que la propuesta "no difiere mucho" de la que había planteado la anterior presidencia semestral del Consejo, a la que el Parlamento ya se había opuesto mayoritariamente.

El recorte del presupuesto a costa de los fondos agrarios y estructurales ya fue planteado el pasado diciembre y rechazado por casi todos los Estados miembro, aunque por razones distintas. Las partidas agrícolas tradicionalmente han copado el grueso del presupuesto comunitario.

En opinión del presidente del Consejo Europeo, un presupuesto "modernizado" pasa por reducir la dotación de "políticas tradicionales", aunque introduciendo una "mayor flexibilidad" que permita a los Estados miembros reconducir fondos, por ejemplo, de las ayudas directas al pilar de desarrollo rural y viceversa.

A cambio, el presupuesto que hay sobre la mesa para los próximos siete años asigna más recursos al compromiso de luchar contra el cambio climático, apoyar la transición digital, impulsar una Europa de la defensa y reforzar el control de las fronteras y de la migración.

El presupuesto para los próximos siete años

Este presupuesto es solo ligeramente superior al planteado por Finlandia a finales de 2019, durante su presidencia de la UE, que fue rechazada por los Estados miembros.

El montante global que propone para los próximos siete años es inferior al del marco financiero actual (2014-2020) para los Veintisiete -la comparación se hace sin tener en cuenta al Reino Unido, puesto que no forma parte de la UE-, que equivalía al 1,16 % de la renta nacional bruta conjunta (1,082 billones).

También se encuentra por debajo de la propuesta de la Comisión Europea, que pide que el presupuesto suponga un 1,11 % de la renta conjunta (1,13 billones de euros), para cubrir el agujero de entre 10.000 y 12.000 millones de euros anuales que deja la marcha del Reino Unido y poder costear nuevas necesidades.

El presupuesto común tendrá un régimen general de condicionalidad que se podrá activar si se detectan "deficiencias manifiestas generalizadas" por parte de los Estados miembro con respecto a la gobernanza y el respeto del Estado de derecho, con el fin de asegurar el buen uso de los fondos europeos y proteger los intereses financieros de la Unión.

Los 'amigos de la cohesión'

España y otra quincena de países del Sur y del Este han creado un frente común para defender los fondos de cohesión y de la PAC y reclamar que, si no se aumentan, al menos que se mantenga su ambición en el gasto agrícola y se asegure un apoyo "fuerte" para los fondos estructurales.

Los llamados 'amigos de la cohesión' tendrían de su lado al Parlamento Europeo, que pide un presupuesto del 1,3% que garantice la fortaleza de estas políticas tradicionales.

Este propósito, sin embargo, choca de plano con la de otros Estados miembros como Países Bajos, Suecia, Dinamarca o Austria que rechazan de plano cualquier mejora y exigen que el presupuesto sea rebajada, marcando como techo el 1 % de la RNB.

Michel se ha reunido en las últimas semanas con casi todos los líderes de la UE para escuchar sus líneas rojas y tratar de hallar un "equilibrio" entre unos y otros, apuntan fuentes europeas, que recuerdan que, con la salida de Reino Unido, el bloque deja de contar con unos 10.000 millones de euros al año.

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