Enlaces accesibilidad
Elecciones municipales y autonómicas

Las elecciones del 26M reanudan la batalla electoral con las negociaciones para formar gobierno de fondo

  • Once días después de votar el 28A, los partidos encaran la campaña para las municipales, autonómicas y europeas
  • PSOE y Podemos lo hacen en un clima de negociación, mientras que PP y Cs siguen con su guerra por la derecha

Por
Sánchez, Casado, Iglesias y Rivera, en la imagen
Sánchez, Casado, Iglesias y Rivera, en la imagen

Casi sin tiempo para recuperarse de las elecciones generales del 28A y de una campaña intensa, bronca y llena de sorpresas, arranca una nueva contienda entre los partidos políticos, en este caso para elegir a los alcaldes, presidentes autonómicos y representantes en el Parlamento Europeo. Tan solo once días después de que los españoles acudieran masivamente a las urnas, volverán a asistir a otra campaña electoral sin saber aún quién, cómo y con quién gobernará el PSOE.

Aunque se trata de unos comicios con características propias y los electores no votan bajo los mismos parámetros cuando eligen a su presidente del Gobierno que cuando votan por su alcalde, el resultado de las elecciones generales y, sobre todo, las negociaciones para formar gobierno sobrevolarán en el ambiente electoral en estos quince días de mítines, actos, paseos por pueblos, entrevistas y, en definitiva, en esta nueva batalla por el voto. Cuatro citas electorales en apenas un mes con la saturación de mensajes políticos que eso supone.

Los pactos para el gobierno se posponen y no se cerrarán hasta junio,pero debe haber sí o sí acuerdo en plena campaña para la composición de la Mesa del Congreso- clave para la vida parlamentaria de la próxima legislatura y que dará pistas sobre las posibles alianzas-. El 21 de mayo se constituye el máximo órgano de la Cámara Baja y, de momento, los socialistas apuntan a que no incluirán a ERC ni a PNV, formaciones que pueden ser necesarias para los socialistas si quieren seguir en La Moncloa.

PSOE y Podemos, en sintonía y con discreción

El PSOE encara esta campaña bajo el lema 'Siempre hacia adelante' con el objetivo de mantener su indiscutible triunfo en las elecciones generales, con casi el doble de escaños que el líder de la oposición, el PP, que tratará de remontar tras la debacle del 28A, cita en la que perdió la mitad de sus escaños en el peor resultado de su historia.

Dirimida la batalla por la izquierda, con un PSOE que saca 81 escaños a Unidas Podemos; se espera otra cruenta batalla por el bloque de centro derecha, con Ciudadanos pisando los talones al PP, que solo supera a los naranjas por 9 diputados, y con Vox, algo descolgado con 24 escaños y midiendo ahora su capacidad municipal, autonómica y europea. Vox parte de la nada y para ellos casi cualquier resultado es un triunfo.

Es previsible en esta nueva campaña otra contienda de guante blanco entre PSOE y Podemos. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, endureció tras el 28A el tono con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras descartar el PSOE un gobierno en coalición con la formación morada, apelando a su diferencia de escaños con el resto; pero el líder de Podemos dijo salir satisfecho este martes de su reunión en La Moncloa, de la que no quiso contar mucho, apelando a la discreción en las negociaciones.

Iglesias alimentó, incluso, la idea de que no se descarta ese Ejecutivo conjunto y dijo que el encuentro fue el "mejor punto de partida" para la formación de un gobierno progresista. Todo quedará parado hasta después de esta nueva cita electoral, pero habrá que leer entre líneas los mensajes que se lancen PSOE y Podemos durante esta campaña en la que los supuestos pactos de no agresión pueden saltar por los aires.

PP y Ciudadanos, nueva guerra y estrategias

PP y Ciudadanos parten desde un lugar bien distinto en la carrera del 26M. El presidente del PP, Pablo Casado, se ha visto obligado a cambiar la estrategia y virar al centro tras los "muy malos resultados", tal y como él mismo reconoció. Su lema para el 26M es toda una declaración de intenciones: "Centrados en tu futuro". Aunque finalmente la revolución interna ha sido leve, por lo menos en público, varios líderes territoriales, con el gallego Alberto Núñez Feijóo a la cabeza, han pedido que el partido marque distancias con Vox y luche por el espacio del centro, que le ha comido, en parte, Ciudadanos.

A la formación de Albert Rivera le ha ido bien y se erige como el partido líder de la oposición y del bloque constitucionalista. Se mantiene en su no a Sánchez y salvo giro radical, parece que su estrategia sigue siendo ir a por el 'sorpasso' al PP, más que entrar en un gobierno del que quizá podría formar parte ya que suma mayoría absoluta con PSOE.

Aunque no quieren mezclarse con los socialistas, Ciudadanos no ha descartado por completo alcanzar pactos puntuales en comunidades y ayuntamientos, donde la lógica de pactos y el relato para conformarlos es distinto al de las generales.

PP y Ciudadanos marcaron un final de campaña de las elecciones generales muy bronco, sobre todo con ataques muy duros de Rivera a Casado. Ese bloque de la derecha- formado por PP, Ciudadanos y Vox- puede volver a tomar fuerza de cara a alianzas postelectorales en autonomías y municipios.

¿Mantendrá el mapa de autonomías el rojo socialista?

En las elecciones generales el mapa de las comunidades se pintó de rojo socialista. Once días después, los electores vuelven a las urnas en las comunidades de Asturias, Cantabria, Navarra, La Rioja, Aragón, Castilla y León, Madrid, Castilla La Mancha, Extremadura, Murcia, Baleares, Canarias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, además de en los más de 8.000 municipios del país.

El PSOE ganó en todas las comunidades menos en Navarra, donde la victoria fue para Navarra Suma, y en Melilla, donde el triunfo se lo llevó el PP. Habrá que ver si las papeletas elegidas son las mismas para el Gobierno central y la comunidad y ayuntamiento, o si hay cambios, ya que los resultados no son siempre extrapolables entre comicios.

En las pasadas elecciones municipales y autonómicas de 2015, el mapa era bien distinto con el color azul PP mandando, aunque con una caída en votos que dejó en manos de la izquierda parte del poder territorial y local.

Hace cuatro años, Cantabria, La Rioja, Aragón, Castilla y León, Madrid, Castilla La Mancha, Murcia, Baleares, Ceuta y Melilla tuvieron una mayoría de votos para los 'populares'; en Asturias y Extremadura ganó el PSOE; en Navarra, UPN; y en Canarias, CC-PNC.

Aunque en un escenario de parlamentos cada vez más fragmentados, lo importante no es ganar sino gobernar. Ya en 2015 hubo giros en algunas regiones con un partido vencedor al que la suma de coaliciones arrebataron el poder. Fue el caso de cinco comunidades: Cantabria, Navarra, Aragón, Castilla-La Mancha y Baleares.

En Cantabria ganó el PP pero PRC y PSOE pactaron; en Navarra, UPN fue el vencedor, pero se formó un cuatripartito con Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda Ezkerra; en Aragón se votó mayoritariamente a PP, pero pactaron PSOE y la Chunta Aragonesista; Castilla- La Mancha fue para el PP, pero un pacto PSOE- Podemos se llevó la Junta; como también ocurrió en las Islas Baleares, donde ganó el PP pero PSOE, Podemos y Més cerraron un pacto de gobierno.

De esta forma todos los partidos, al igual que en estas generales, vivirán el recuento con los pactómetros en la mano y sumando escaños propios y ajenos.

El foco en estas elecciones también estará puesto en las principales ciudades. En Madrid, Manuela Carmena busca repetir, esta vez, con un triunfo, ya que en 2015 ganó el PP con Esperanza Aguirre, aunque no pudo gobernar; mientras que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, busca reeditar el gobierno municipal en la Ciudad Condal.

A las 00:00 de este jueves, otra vez los partidos ponen a rodar sus caravanas electorales. Los líderes nacionales volverán a la carretera para recorrer España apoyando esta vez a sus candidatos locales y autonómicos, con la mirada puesta en consolidar victorias y frenar caídas de votos porque no solo se la juegan en el ámbito institucional sino dentro de sus formaciones. Tras este 26M se decidirá quién manda en todas las instituciones, desde la municipal hasta la europea, pasando por la regional y la joya de la Corona: La Moncloa.