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Manipulación de emisiones

La Eurocámara responsabiliza a la Comisión Europea y a los Estados miembros del caso Volkswagen

  • Cree que se podría haber evitado si hubieran seguido la legislación europea
  • Pide que una agencia europea realice a cabo las pruebas a los vehículos

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Tubo de escape de un Volkswagen Passat TDI
Tubo de escape de un Volkswagen Passat TDI.

La comisión del Parlamento Europeo sobre el fraude de las emisiones de los vehículos -creada tras el escándalo de Volkswagen- ha concluido que lo ocurrido con la compañía alemana fue posible porque ni la Comisión Europea ni los países del bloque comunitario actuaron correctamente para evitar el fraude, motivo por el que reclama crear una agencia comunitaria que controle los automóviles.

"Una de las principales conclusiones es que el [llamado] dieselgate podría haberse evitado si los Estados miembros y la Comisión Europea hubieran simplemente seguido la legislación europea", subrayó este pasado martes en una comparecencia de prensa el eurodiputado liberal holandés Gerben-Jan Gerbrandy, uno de los dos responsables del informe.

"Se considera responsables a los Estados miembros y a la Comisión por no dar seguimiento a las pruebas que poseían sobre las discrepancias y al hecho de que las estrategias de control de emisiones en los vehículos se centraban en pasar pruebas de emisiones en lugar de en condiciones reales", dice el informe.

La comisión parlamentaria ha aprobado por 40 votos a favor, 2 en contra y 2 abstenciones el informe final, fruto de 12 meses de investigación, pero que no es legalmente vinculante. El pleno del Parlamento Europeo someterá el texto a votación durante su sesión que tendrá lugar la primera semana de abril.

Se sabía que las mediciones no eran precisas desde 2004

La comisión parlamentaria señala que desde 2004-2005 las autoridades europeas y nacionales eran conscientes de que las pruebas que se les practicaban a los automóviles no eran precisas, aunque se imputaban a errores en la medición, por ejemplo, en el óxido de nitrógeno (NOx) emitido por los vehículos.

En 2007 la Comisión Europea recibió el mandato para diseñar controles que se asemejaran más a las condiciones reales de conducción, pero su tramitación fue extremadamente lenta, tanto que se espera que esos nuevos ensayos adquieran carácter de ley a lo largo de este año, una década después de que se iniciara el proceso para endurecer los controles.

Entre tanto, en 2015, estalló el escándalo del dieselgate, cuando en Estados Unidos se detectó que Volkswagen utilizaba programas informáticos fraudulentos para engañar en las pruebas.

El Ejecutivo comunitario presentó poco después su propuesta para mejorar los controles que, entre otros puntos, dota a la propia Comisión Europea de poderes para sancionar directamente a los fabricantes. Actualmente son los Estados los que deben sancionar a los constructores que incumplan la normativa y el Ejecutivo comunitario solo puede multar a los países y no directamente a las marcas.

El pasado mes de diciembre Bruselas abrió expediente a siete países -Alemania, España, Grecia, Lituania, Luxemburgo, Reino Unido y la República Checa- por su presunta laxitud en los castigos a los fabricantes implantados en sus territorios.

Responsabilidad de los Estados y de la Comisión Europea

El eurodiputado liberal holandés Gerben-Jan Gerbrandy explicó este martes que en el informe se identifican "casos claros" de incumplimiento por parte de los Estados miembros e incluso nombra a algunos países que intentaron retrasar la introducción de los nuevos controles en situaciones reales de conducción. En concreto, señala que países como España, Francia, Hungría, Italia, Rumanía y Eslovaquia dilataron las negociaciones para implementar un sistema más de control más afinado que podría haber evitado el llamado dieselgate.

Pero la comisión parlamentaria no atribuye toda la responsabilidad a los Estados y también acusa de mala gestión al Ejecutivo comunitario, que no fue suficientemente reactivo ante los indicios de que algo fallaba en las mediciones ni empleó todos los medios a su disposición para garantizar la pronta adaptación de los ensayos de homologación. "No se tomó en serio su papel como guardián de los Tratados" para comprobar "si los Estados miembros estaban implementando correctamente la legislación", señaló Gerbrandy.

Por último, la investigación parlamentaria pide la creación de una agencia europea para llevar a cabo las pruebas a los vehículos, en lugar de que esa tarea recaiga sobre los organismos de homologación de los Estados miembros, como hasta ahora. Sin embargo, esa iniciativa que se inspira en el sistema estadounidense tiene pocas posibilidades de prosperar pues la Comisión de Mercado Interior de la Eurocámara rechazó a inicios de este mismo mes crear una organismo de esa naturaleza.

La comisión de investigación ha rechazado la enmienda que hacía referencia al papel del actual presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, que fue comisario de Industria entre 2010 y 2014. Preguntado por esta cuestión, el otro ponente del texto, el eurodiputado del Partido Popular Europeo (PPE) Jen Gieseke ha defendido que la investigación no se basaba en intentar apuntar hacia "responsabilidades personales" puesto que "no es útil tener estas discusiones".