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Hollande anuncia una rebaja de impuestos para las rentas más bajas y nuevas reformas

  • Adelanta un proyecto de ley para aumentar la competencia en los servicios
  • Se pretenden simplificar normas de urbanismo y cambiar horarios comerciales
  • Culpa a las políticas europeas de austeridad del mal resultado económico

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El presidente Hollande junto al primer ministro, Manuel Valls
El presidente francés junto al primer ministro, Manuel Valls, este miércoles, al terminar la primera reunión del Gobierno después de las vacaciones estivales.

El presidente de Francia, François Hollande, quiere "acelerar las reformas" para estimular el crecimiento de la economía del país -estancada desde hace dos trimestres-, y eso va a concretarse, en primer lugar, en un aumento de la competencia en el sector servicios, una simplificación de las normas de urbanismo y una modificación del impuesto sobre la renta "que haga más simple y más justo su baremo".

En una entrevista publicada este miércoles por el diario Le Monde, Hollande ha anunciado que en septiembre se presentará un proyecto de ley "sobre el poder adquisitivo" con el que se pretende aumentar la competencia en los servicios a los consumidores y reducir los precios.

Cambios de fiscalidad para favorecer a las rentas más bajas

Dentro de esa futura norma se incluyen "medidas de simplificación de las normas de urbanismo" y cambios en "la reglamentación sobre la apertura de los comercios los domingos", ha avanzado el presidente.

En el terreno de la fiscalidad, Hollande ha adelantado que habrá "dos grandes reformas" en los presupuestos para 2015: una para "hacer más simple y más justo el baremo del impuesto sobre la renta", en particular para los contribuyentes más modestos, y la otra, que fusionará dos dispositivos para favorecer que los parados encuentren trabajo y "mejorar la remuneración de los asalariados precarios".

El presidente socialista insistió en que mantendrá la dirección de la política de su Gobierno -cuyo eje es el llamado "pacto de responsabilidad", que prevé una rebaja de 40.000 millones de euros en tres años de las cotizaciones sociales que pagan las empresas- para "modernizar nuestra economía mejorando la competitividad y apoyando tanto la inversión como el empleo".

Pide a la UE que estimule el consumo

Hollande, que culpa a las políticas de austeridad en Europa del mal resultado económico, indica que va defender medidas a escala europea para estimular la demanda y para adaptar la reducción del déficit a "la situación excepcional" de bajo crecimiento y "muy baja inflación".

"El diagnóstico es implacable: hay un problema de demanda en toda Europa. La zona euro tiene un excedente comercial, una inversión insuficiente y una tasa de crecimiento que no permite hacer bajar el paro. Eso se debe esencialmente a las políticas de austeridad que se han llevado a cabo desde hace varios años", denuncia Hollande en la entrevista con el diario galo.

Ante la pregunta de cómo estimular el consumo en Francia, el presidente socialista responde que "si debe haber un apoyo de la demanda, hay que hacerlo a nivel europeo" y Francia va a defenderlo ante sus socios de la Unión Europea (UE).

Según Hollande, "para Francia, Europa debe ser una protección: de nuestros intereses, de nuestros derechos, de nuestros valores en el mundo... Una protección para defendernos frente a las amenazas, pero también una protección respecto a los excesos de la globalización".

El presidente francés destaca que, con la situación en la que encontró su país cuando llegó al poder en mayo de 2012, estimular la actividad con gasto público habría tenido como consecuencia "agravar la deuda pública y deteriorar" la balanza comercial, por eso su política se ha decantado por favorecer la producción con reducciones masivas de impuestos para las empresas.

A otra cuestión sobre el incumplimiento de sus promesas de reducir el déficit y el desempleo en 2013, Hollande replica que "el entorno internacional y europeo se ha degradado desde hace un año" como consecuencia de las "incertidumbres geopolíticas" en Ucrania e Irak, y por "la continuación de las políticas de austeridad en Europa".

Adaptar el ritmo de reducción del déficit al bajo crecimiento

En ese contexto -y aunque insiste en que hay que seguir reduciendo el déficit público-, puntualiza que "el ritmo de consolidación presupuestaria en Europa debe adaptarse a la situación excepcional que atravesamos, caracterizada por un bajo crecimiento y, sobre todo, por una muy baja inflación".

A ese respecto, afirma que no se trata de plantear "un cara a cara con Alemania" -reticente a nuevos aplazamientos en los objetivos de reducción de los números rojos en las cuentas públicas-, sino que "se trata de un debate europeo".

Hollande sostiene que el valor del euro con respecto a otras divisas está muy alto, porque "se había apreciado exageradamente con respecto a la situación económica de Europa". Aunque -continúa- el Banco Central Europeo (BCE) "es consciente" de ese problema y ya se está produciendo un reequilibrio respecto al dólar, ese proceso "no está terminado".

El presidente francés se muestra convencido de que su país conseguirá para su candidato Pierre Moscovici "un puesto importante" con "responsabilidades en el terreno económico" en la próxima Comisión Europea.

Sobre el encuentro de la semana próxima que reunirá en París a los líderes socialdemócratas de la UE "para hacer converger" sus posiciones de cara a la cumbre europea extraordinaria convocada el día 30, François Hollande niega que el objetivo sea "constituir una coalición" dentro del Consejo Europeo, aunque reconoce que mantiene relaciones políticas y personales estrechas con el presidente del Gobierno italiano, Matteo Renzi.