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El sueldo de los empleados públicos se congela por cuarta vez en democracia

  • En 1992 no percibieron la desviación reclamada por la subida del IPC
  • En 2010 vieron cómo sus sueldos bajaban, de media, un 5%

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La congelación del salario de los empleados públicos que apruebe este viernes el Gobierno de Mariano Rajoy es la cuarta que se produce desde el comienzo de la democracia. Antes también optaron por la misma medida los gobiernos de Felipe González (en 1994), José María Aznar (1997) -con Rajoy como ministro de Administraciones Públicas- y José Luis Rodríguez Zapatero (2011), que también rebajó en 2010 el salario de los empleados públicos un 5%.

Previamente, los funcionarios no percibieron el importe de la revisión salarial que reclamaban por la desviación de los precios registrada entre diciembre de 1991 y noviembre de 1992.

Pero la primera congelación llegó en 1994. Felipe González, con Pedro Solbes como ministro de Economía,  justificó la medida por la necesidad de reducir el déficit público en una época de crisis.  El 15 de mayo de 1994, Solbes anunció que la congelación salarial para los funcionarios acabaría el año siguiente con un aumento de los sueldos según el IPC previsto, todo ello en una coyuntura en la que el Gobierno se planteaba reducir el déficit público en tres años desde el 6,7% al 2% del PIB.

El 16 de septiembre de 1994, el Consejo de Ministros aprobó el Acuerdo Administración-Sindicatos para el período 1995-1997, que contemplaba incrementos salariales para los funcionarios conforme a la previsión del IPC. Sin embargo,  tras ganar el Partido Popular las elecciones generales de mayo de 1996, el Gobierno decidió el 19 de septiembre congelar de nuevo el salario de los empleados públicos para 1997.

La medida le costó a Aznar una huelga

En esta ocasión, el argumento esgrimido fue la necesidad de elaborar unos presupuestos austeros para poder cumplir con los criterios de convergencia con la Unión Europea que, entre otros asuntos, fijaba un déficit público no superior al 3% del PIB. Los sindicatos respondieron el 11 de diciembre de 1996 con una huelga en la función pública, la primera que afrontó el Ejecutivo de José María Aznar.

El 23 de enero de 2001, la Audiencia Nacional sentenció en contra de la congelación salarial impuesta a los funcionarios, dictamen que fue recurrido por el Gobierno y, posteriormente, anulado por el Tribunal Supremo el 26 de febrero de 2002.

CC.OO. recurrió al Tribunal Constitucional cuyo fallo, dado a conocer en febrero de 2005, justificaba la decisión del Ejecutivo del PP de congelar el salario de los funcionarios al señalar que las circunstancias de 1996 y 1997 fueron "muy diferentes a las existentes en el momento de alcanzarse el acuerdo de 1994". Tras conocerse la sentencia, CC.OO. presentó en julio de 2005 un recurso ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

La tercera congelación se produjo este año 2011, después de que en mayo de 2010 el Gobierno de Zapatero rebajara un 5% el salario de los empleados públicos, la primera reducción aprobada por un Ejecutivo en España para este colectivo.