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Zapatero intenta cerrar los convenios colectivos justo un año después de su plan de recortes

  • El presidente del Gobierno completaría así el ciclo de reformas estructurales
  • Este jueves aborda con los sindicatos y la patronal la negociación colectiva
  • Hace un año, anunciaba las medidas más duras de su mandato para controlar el déficit

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Justo un año después de voltear su política económica con el anuncio de los mayores recortes sociales en la historia de la democracia, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, intenta cerrar este jueves la última de las grandes reformas estructurales contra la crisis económica, la de los convenios colectivos.

La cita será después de que, este jueves, los secretarios generales de UGT y CC.OO., Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, presenten detalles de un acuerdo que ven cercano, aunque no está totalmente cerrado. Zapatero, que ha anulado su participación en el encuentro de líderes europeos progresistas que se celebra en Oslo para reunirse con los líderes de la patronal y los sindicatos, completaría así el ciclo de reformas que emprendió empujado por la delicada situación de Grecia y las turbulencias que afectaban -y que siguen afectando- a la zona euro por la deuda pública.

Hasta entonces, la medida de mayor calado había sido la subida del IVA, que ni siquiera había entrado en vigor. Pero aquel 12 de mayo Zapatero compareció ante el Congreso para explicar los resultados del último consejo europeo y desgranó por sorpresa toda una batería de recortes: la reducción y posterior congelación del sueldo de los funcionarios, la congelación de las pensiones, la supresión del cheque-bebé y una reducción de la inversión en infraestructuras de 6.000 millones.

En estos doce meses, el Gobierno ha sacado adelante la reforma laboral y la reforma de las pensiones, además de un segundo paquete de medidas en las que se incluye un plan contra la economía sumergida y, sobre todo, contra el empleo irregular . Además se han planteado medidas para un exhaustivo control del déficit, que han obligado a extender a las comunidades autónomas los objetivos planteados por el Gobierno central.

En cualquier caso, la reforma de la negociación colectiva sería la guinda para todo ese plan y parece que el acuerdo entre los agentes sociales, está próximo. En ningún caso se anunciaría antes de las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo, pero ambas partes dan a entender que están cerca del pacto; de hecho, Ignacio Fernández Toxo, ha dejado ya caer que será necesaria "una ambiciosa campaña de divulgación" entre los trabajadores para dar a conocer el acuerdo, que espera que se alcance "cuanto antes".

Acercamiento en flexibilidad interna

Con todo, quedan flecos y algunos son de importancia. Se da por hecho que cada convenio colectivo incluirá una claúsula que dirá cuál es su fecha de caducidad si no hay acuerdo para pactar otro, es decir, se acabaría con la ultraactividad. Las opciones sobre la mesa: seis meses si el pacto es por un año, nueve si es por dos.

Falta por decidir si el convenio decae por completo como piden los empresarios, o si mantiene vivas algunas de sus pates, jornada y salario, por ejemplo, como plantean los sindicatos.

En flexibilidad interna hay avances aunque falta rematar. Fuentas próximas a la negociación señalan a Radio Nacional que, si vienen mal dadas, las empresas dispondrán de más márgen, incluso de unos mínimos garantizados para manejar desde la jornada hasta la movilidad de la plantilla si el problema es puntual. Por ejemplo, necesidad de trabajar los sábados. Bastaría un preaviso de 48 horas, siempre contando con el visto bueno de los representantes de los trabajadores.

En caso de conflicto el arbitraje no será obligatorio. No hay cambios en el modelo de fijar salarios, sólo una mención en el preámbulo que plantee no vincular las subidas exclusivamente al IPC, sino abrir un abanico de referencias.

El preámbulo incluirá también una condena expresa al absentismo injustificado. Los empresarios lograrían una rebaja de cuotas en el nuevo diseño de mutuas, ya que se revisarán anualmente las cotizaciones por accidentes laborales.

"Alto consenso" en la estructura salarial

El secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, ha reconocido que todavía queda "un camino por recorrer" para llegar a un acuerdo y que las materias a desatar se refieren a la capacidad de adaptación de las empresas para mejorar su competitividad a través de la flexibilidad interna, a cómo se conforma la estructura salarial y a la ultraactividad.

En cuanto a la estructura salarial, Ferrer ha indicado que existe un "alto consenso" con la patronal en que los sectores de ámbito estatal o autonómico deben determinarla, así como la vertebración y la articulación de las materias que debe incorporar el convenio.

Mientras, el secretario general de CC.OO. Ignacio Fernández Toxo, ha defendido como "prioridad" cerrar "cuanto antes" un acuerdo sobre negociación colectiva, aunque admiteque todavía existen dificultades. Según el informa del Consejo Confederal de este sindicato presentado este miércoles, "el conflicto sigue abierto" en torno a la reforma laboral.

En cualquier caso, la firma del acuerdo sobre negociación colectiva no se produciría hasta después del 25 de mayo, que es cuando la CEOE ha convocado a sus órganos de dirección para que se pronuncien sobre la negociación de la reforma.