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Zapatero admite que la mejora del paro es "tan débil" que no asegura "un cambio de tendencia"

       
  • Anuncia un plan con "compromisos concretos" para los próximos 15 meses
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  • Las políticas activas de empleo se reorientarán, pero no tendrán más recursos
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  • También ha dado un ultimátum para cerrar en "semanas" la reforma energética
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  • Dice que todos los Gobiernos han tenido que ser "incoherentes e improvisar"
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  • Sigue la comparecencia en directo en RTVE.es

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El presidente del Gobierno ha dibujado hoy en el Congreso un panorama económico poco optimista

La cautela ha presidido la intervención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el pleno monográfico sobre el paro que celebra este jueves el Congreso de los Diputados, en el que el líder del Ejecutivo ha reconocido que la mejora de las cifras del paro en el último trimestre es "tan débil" que "no asegura un cambio de tendencia".

"El paro es el peor rastro que deja la crisis", ha señalado Zapatero, quien ha asegurado que España ha superado "el período de intensa destrucción de empleo, por lo que la reactivación del crecimiento nos sitúa en un escenario algo más esperanzador". Aunque el presidente del Gobierno ha afirmado que la recuperación será "lenta y sostenida", ha admitido que es "incierta en su progresión", por lo que ha señalado que "nos va a costar tiempo y esfuerzo volver a crear empleo al ritmo que necesitamos".

Zapatero ha repasado en su intervención las reformas económicas puestas en marcha por el Ejecutivo, así como las próximas actuaciones previstas para impulsar el crecimiento y la creación de empleo. Todas ellas serán recogidas, según ha anunciado, en un plan de acción con "compromisos concretos" que el Consejo de Ministros aprobará el próximo 26 de noviembre, que detallará la actuación del Gobierno en "los próximos 15 meses", es decir, en lo que resta de legislatura.

Una "reorientación" de las políticas activas de empleo

Con todo, no ha anunciado nuevas medidas de calado, ni siquiera en lo relativo a la reforma de las políticas activas de empleo, que el Gobierno ha convertido en el principal asunto del diálogo recién retomado con sindicatos y empresarios.

En este sentido, Zapatero ha admitido que no es optimista respecto a la posibilidad de que las organizaciones empresariales y sindicales puedan alcanzar un acuerdo para la reforma de la negociación colectiva.

El presidente ha indicado que la necesidad de controlar el déficit no permitirá aumentar su dotación a corto plazo -que se sitúa actualmente en 7.300 millones de euros-, por lo que la reforma se limitará a una "reorientación".

En este sentido, ha destacado que se revisará en profundidad el funcionamiento del sistema de formación y se implantarán itinerarios individualizados "para responder a las necesidades de empleabilidad de cada parado", entre otras medidas para reforzar los servicios públicos de empleo. Aunque se intentará consensuar con los agentes sociales, Zapatero ha avanzado que el proyecto de reforma será presentado en enero.

Zapatero también ha defendido las dos principales reformas laborales emprendidas este año, la del mercado de trabajo y la de las pensiones. Sobre esta última, ha reafirmado que el proyecto "no tiene marcha atrás" y ha vuelto a instar a la Comisión del Pacto de Toledo a que presente sus recomendaciones al respecto antes de final de año, comprometiéndose a que el proyecto de ley será presentado "en el primer trimestre de 2011". Asimismo, ha llamado al consenso de los grupos políticvos en este aspecto: "Al Gobierno le gustaría sentirse acompañado", ha dicho.

Ante las críticas de improvisación en sus políticas del PP y otros grupos parlamentarios, ha dicho que "todos los gobiernos han tenido que ser incoherentes e improvisar ante una crisis que nadie preveía".  En su intervención, los grupos parlamentarios han puesto en duda los efectos de la reforma laboral y han abogado por hacer cambios.

En cuanto a la reforma del mercado de trabajo, el presidente del Gobierno ha insistido en que aún es "prematuro" valorar sus efectos, dado que en un contexto de recuperación "siempre se recupera primero el empleo temporal" y aún está pendiente de su desarrollo reglamentario. Sin embargo, Zapatero ha querido destacar el incremento de los contratos de fomento de la contratación indefinida (un 44% respecto a 2009), de los contratos en prácticas (un 28%) y de los contratos de formación (un 6%) desde que entró en vigor la reforma, mientras que antes todos ellos se reducían.

Ultimátum para la reforma energética

Del resto de reformas pendientes, Zapatero ha hecho hincapié en la del sector energético, que en estos momentos está negociando con el Partido Popular, aunque ha reconocido que el diálogo "hasta el momento no ha deparado los resultados esperados". En este sentido, ha advertido de que el Gobierno pretende llevar a cabo "un último intento" en las próximas semanas por alcanzar un acuerdo, pidiendo el "máximo esfuerzo" a todos los grupos parlamentarios, aunque si no hay consenso, presnetará su propio proyecto de ley, ya que considera que la reforma "es imprescindible y no puede demorarse".

Asimismo, y al igual que hiciera hace unos días el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el líder del Ejecutivo ha instado a las cajas de ahorro a culminar el proceso de reestructuración "antes de que acabe el año", con el fin de cerrar todas las fusiones emprendidas y reactivar el acceso al crédito.

"La agenda reformista no se agota con las ya emprendidas, vamos a emprender nuevas medidas", ha recalcado Zapatero, quien ha enumerado, entre otras, la exoneración de tributación para las ampliaciones de capital en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados "a todas las sociedades", el reforzamiento de todas las líneas ICO existentes con 1.000 millones de euros del Fondo para la Economía Sostenible, la reforma de la formación profesional o la creación del fondo "austríaco" previsto en la reforma laboral en primavera.

El presidente del Gobierno ha enmarcado todas estas actuaciones en los ejes de "austeridad, reformas y cohesión social" que han caratcrizado y seguirán caracterizando, ha dicho, a su Ejecutivo, a pesar del reciente cambio de Gobierno.

En su segunda intervención, Zapatero ha sido muy crítico con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, quien ha pedido la convocatoria de elecciones generales. Le ha acusado de "irresponsable" por hacer afirmaciones como que "España, con el PSOE, ha pasado de la prosperidada a la ruina".

Cree que eso es "radicalmente falso" y le ha criticado por buscar exclusivamente llegar a la Moncloa. "Usted mismo se resta posibilidades", le ha esperado Zapatero a Rajoy.

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