La UEFA carga contra la FIFA por los planes de crear una subsidiaria para comercializar el Mundial
- Nuevo desencuentro entre las confederaciones dirigidas por Ceferin e Infantino por la gobernanza del fútbol
- La FIFA planea crear una filial para comercializar torneos como el Mundial y abrirlo a capital externo
La UEFA ha decidido plantar cara a los planes de la FIFA para comercializar el Mundial de fútbol a través de una filial y permitir la entrada de capital externo ajeno a las federaciones. Según ha adelantado este miércoles la BBC, las 55 federaciones europeas bajo la dirección de Aleksander Ceferin se reunirán de emergencia para discutir los planes de la organización presidida por Gianni Infantino.
"Esto traspasa una línea que las instituciones que regulan el fútbol nunca deberían cruzar. [...] Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo", dijo la UEFA en un duro comunicado oficial tras conocerse los planes de su 'hermana mayor'.
Era la respuesta a otro comunicado oficial por parte de la FIFA, que se vio obligada y así salir al paso de la información adelantada por el diario británico 'The Times' acerca de los planes del organismo presidido por Infantino de abrir la gestión comercial del Mundial de fútbol a capital ajeno a las federaciones, bajo la supervisión del banco JP Morgan y el presidente de los EE.UU., Donald Trump.
En su comunicado, la FIFA no mencionaba al mandatario estadounidense, pero sí la creación de una empresa filial llamada FIFA Forward Enterprise, que sería la encargada de regentar competiciones como la Copa Mundial y el Mundial de Clubes, a la que se cedería la explotación comercial.
"La administración de la FIFA, con ajuste a su mandato, está estudiando aunar los derechos comerciales de la FIFA (que abarcan la retransmisión, los patrocinios, la gestión de entradas y la concesión de licencias) con la organización operativa de las competiciones de la FIFA a través de la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE)", rezaba el comunicado de este martes.
En el mismo, se justificaba de la siguiente manera: "Cada federación miembro de la FIFA tendrá la oportunidad de obtener una parte equitativa de la financiación disponible, a fin de forjar su futuro y decidir por sí misma en lugar de depender de otras. Estamos hablando de la democratización del fútbol en todo el mundo".
Y, a pesar de que promete tener el control mayoritario de FFE, la FIFA admitió la apertura a "terceros a invertir por medio de participaciones minoritarias en FFE". En cuanto a esos terceros, el comunicado de la FIFA menciona a Thrive Eternal con la labor como asesor de "Gref Maffei, director general de BANN", añadiendo "conversaciones" con JP Morgan y OpenEconomics para la búsqueda de esos inversores.
20 millones de dólares para cada federación
La FIFA adelantó que tiene la intención de ampliar la financiación para el desarrollo del fútbol a más de 10.000 millones de dólares y que la iniciativa está sujeta a la aprobación de sus 211 asociaciones miembro y, de salir adelante, destinaría unos 20 millones de dólares por asociación en financiación excepcional e inmediata para proyectos especiales del nuevo Programa FIFA Fast-Forward (FFFP) y 20 millones también por asociación en fondos del programa Forward para el periodo 2027-2030 (actualmente presupuestado en 8 millones de dólares).
Sin embargo, esta nueva iniciativa, que es vista como una forma de vender participaciones a entes privados del Mundial, la joya de la corona de la FIFA, ha sido criticada por la UEFA, que considera que se ha "traspasado una línea".
Por lo tanto, las 55 naciones que componen la UEFA se reunirán de forma virtual esta semana para tratar el asunto y ver qué medidas tomar ante una iniciativa de la que mantienen que no han sido consultados.
Dentro de esas 55 federaciones miembro, la FA inglesa ha emitido su propio comunicado en el que asegura no tener constancia alguna de los planes de la FIFA y añade su preocupación al respecto: "No teníamos ninguna información sobre esta propuesta y no tenemos ningún detalle sustancial, incluyendo cuál es la proposición y cuáles son las condiciones. Con tan poca información, estamos muy preocupados sobre la falta de gobernanza, de sustancia y de principios. Cuando la propuesta sea compartida con total transparencia, como ha sido prometido por la FIFA, daremos nuestra opinión".
La CONCACAF, también en contra
El fútbol del Centro y Norte de América también ha mostrado su recelo. En un comunicado en redes sociales, la CONCACAF ha asegurado, en la línea de la FA, haberse enterado de los planes de la FIFA por los medios de comunicación y el posterior comunicado del organismo presidido por Infantino.
"Compartimos la decepción de muchos en nuestra región y en el deporte de que este nivel de detalle haya sido diseñado y compartido públicamente antes de que se haya producido cualquier discusión con los organismos de gobierno relevantes y las partes interesadas", añade su comunicado.
La Confederación Asiática, por su parte, se ha quejado de la falta de información al respecto en su comunicado: "La AFC no fue consultada sobre la propuesta y lamenta que un asunto de tal importancia haya pasado a ser de dominio público antes de que la familia de la AFC haya tenido la oportunidad de examinarlo y debatirlo a través de los canales de gobernanza apropiados y establecidos". Asia, por tanto, pide transparencia, pero al mismo tiempo se abre a "la importancia de explorar enfoques innovadores que fortalezcan el futuro del fútbol mundial".
A las críticas se ha sumado el comisario de la UE de Deportes, el maltés Glenn Micallef, quien en un post de la red social X ha dicho: "Esto no es béisbol. El éxito comercial debería fortalecer el fútbol, no consumirlo. Saquen las manos de nuestro deporte". "Ya basta. La implacable comercialización del fútbol se ha vuelto corrosiva. Está amenazando las cosas que hicieron del fútbol el deporte más popular del mundo", añade.
A la preocupación se añade la información que amplía 'The Times' este miércoles, en un artículo de Martin Zyegler. Según el mismo, Infantino presiona a las federaciones para que aprueben su plan. Les da de plazo hasta el 19 de septiembre y amenaza con cortar los ingresos que obtienen a través de los fondos adicionales.