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Milano Cortina 2026 | Patinaje: arte y velocidad sobre el hielo

Patinaje, arte y velocidad sobre el hielo olímpico

España cuenta con siete representantes en patinaje: cinco en artístico y dos en velocidad

Milano Cortina 2026 | Patinaje
Milano Cortina 2026 | Patinaje CÉSAR VERDÚGEZ (DISEÑO RTVE/EVOLUCIONA)
M.J. CALEYA / JOSÉ LUIS MONEO | DANIEL FLORES (DatosRTVE) | CÉSAR VERDÚGUEZ (Diseño RTVE)

Hasta siete deportistas representan a España en patinaje sobre hielo en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026: Las parejas formadas por Olivia Smart y Tim Dieck, y Sofía Val y Asaf Kazimov, en la modalidad de danza artística, Tomás Guarino, en la misma modalidad, pero a título individual, y Nil Llop y Daniel Milagros, en patinaje de velocidad.

El patinaje sobre hielo es uno de los seis deportes que se mantienen desde los primeros Juegos Olímpicos de Invierno, agrupa tres disciplinas de gran espectacularidad y destreza: el patinaje artístico, el patinaje de velocidad y el patinaje de velocidad en pista corta.

Patinaje artístico

Las competiciones de patinaje artístico en Milano Cortina 2026 contarán con cinco eventos: individual masculino y femenino, parejas y danza sobre hielo y competición por equipos.

El patinaje artístico es el deporte más antiguo de los Juegos de invierno. Se disputó por primera vez en los Juegos Olímpicos de verano de Londres 1908 y posteriormente, en Chamonix 1924, se integró en el programa de los primeros Juegos Olímpicos de Invierno de la historia, donde ha estado presente siempre desde entonces, tanto en categoría masculina como femenina.

El patinaje artístico destaca a la perfección las habilidades técnicas y físicas de sus increíbles deportistas. Ya sea en solitario o por parejas, los patinadores artísticos demuestran equilibrio y control sobre el hielo interpretando sus hermosas rutinas al ritmo de la música. Es una combinación de capacidad atlética y técnica de primer nivel.

El patinaje artístico por parejas prima la sincronización de los patinadores en los saltos y piruetas, de forma que ambos parezcan uno solo.

Una de las acrobacias más espectaculares -obligatoria en el programa olímpico- es la espiral de la muerte, en la que el patinador ejerce de pivote y la patinadora gira a su alrededor.

En cambio, la danza sobre hielo, que se inspira en los bailes de salón, prohíbe las acrobacias y las elevaciones por encima de la cabeza.

Los patinadores son evaluados por separado y deben estar casi siempre en contacto: si se separan, no pueden alejarse a más de dos brazos de distancia.

España irá a los Juegos Olímpicos de Milano Cortina con cinco patinadores artísticos

Los patinadores -individualmente o por parejas- ejecutan una coreografía con giros, saltos y piruetas al compás de una música. Las actuaciones se reparten en dos mangas y son puntuadas por unos jueces que valoran la interpretación artística, la sincronización con la música, la dificultad técnica, la perfección en la ejecución y la estética conjunta del ejercicio.

La diferencia entre ambas categorías es que en la danza no se permiten los saltos -salvo los sencillos-, las elevaciones sobre la cabeza ni los movimientos más cercanos a las acrobacias, que sí están presentes en la modalidad de parejas. En la danza sobre hielo es fundamental acoplar los movimientos al tempo de la música y la pareja debe estar casi todo el ejercicio en contacto, sin apenas separarse.

Otra diferencia es que en la modalidad de parejas se realizan el programa corto y el libre, mientras que en la de danza los ejercicios son de danza rítmica y danza libre. En el caso de la rítmica, es la Federación Internacional de Patinaje quien establece el estilo específico que se ha de bailar cada temporada. Así, en Milano Cortina 2026, el tema obligatorio es "Música, Estilos de Danza y Sentimiento de los años 1990".

Por lo tanto, los patinadores deben elegir canciones lanzadas originalmente o como versiones (covers) durante esa década con los siguientes estilos permitidos: Pop y Street Latin, House y Techno, Hip-Hop, Grunge y Rock.

El patinaje artístico ha proporcionado a España una de las cuatro medallas que, hasta el momento, ha obtenido en los juegos de invierno: Javier Fernández logró el bronce en los Juegos de PyeongChang 2018.

Patinaje de velocidad

El patinaje de velocidad se desarrolló a finales del siglo XVII como medio para desplazarse rápidamente por ríos y lagos helados. Se convirtió en deporte olímpico en 1924, y en Milano Cortina contará por primera vez con representación española: Nil Llop, en los 500 metros, y Daniel Milagros, en los 1.000 metros.

Nil Llop y Daniel Milagros, la pareja española de patinaje de velocidad para los Juegos de Invierno

El patinaje de velocidad hizo su debut olímpico en los Juegos de Chamonix 1924 con cuatro distancias (500, 1500, 5.000 y 10.000 metros) en la competición masculina. Las pruebas femeninas se añadieron al programa como eventos de exhibición en los Juegos de 1932 en Lake Placid, pero no fueron incluidas oficialmente hasta los Juegos de 1960 en Squaw Valley. Las últimas incorporaciones al programa fueron las carreras de persecución por equipos masculina y femenina en los Juegos de 2006 en Turín, y la prueba de salida masiva en los Juegos de 2018 en PyeongChang.

La competición se disputa en una pista ovalada que mide 400 metros y en la que los patinadores corren en sentido contrario a las agujas del reloj. Cada vuelta, deben intercambiar de calle, para hacer la trazada tanto por el interior como por el exterior, de forma que al final de la prueba hayan recorrido la misma distancia. Se compite de dos en dos, pero gana el patinador que logre el mejor tiempo de todos los participantes.

Los patines de esta modalidad están formados por una bota corta rígida (a la altura del tobillo) y una cuchilla larga, de entre 38 y 46 cm, que está fijada a la bota en la parte delantera. En la zona trasera tiene un resorte que posibilita que la cuchilla se despegue de la bota en la zona del talón, lo que permite al patinador dar pasos más largos mientras la cuchilla siempre permanece en contacto con el hielo.

Patinaje de velocidad en pista corta

Después de su introducción como deporte de exhibición en los Juegos Olímpicos de Invierno de Calgary 1988, el patinaje de velocidad en pista corta entró en el programa olímpico para Albertville 1992, con dos carreras individuales y dos por relevos. Desde Salt Lake City 2002, esta disciplina incluye ocho eventos, mientras que la prueba por equipos mixtos se celebró por primera vez en Beijing 2022.

Las pruebas de velocidad en pista corta se disputan en un trazado de solo 111 metros y sin calles diferenciadas. En esta modalidad, los patinadores compiten entre sí, y no contra el crono, por lo que es habitual ver carreras llenas de estrategias y habilidad, pero también de caídas y choques. Las obstrucciones están penalizadas, pero la intensidad de estas carreras obliga a que los patinadores vayan protegidos con casco, collarín, guantes y rodilleras para reducir el riesgo de cortes o lesiones. Los patines tienen una cuchilla de más de 46 centímetros, con la hoja inclinada hacia la izquierda para poder tomar mejor las curvas.

El patinaje de velocidad en pista corta es cada vez más popular gracias a la emoción de las careras. Como la pista es más corta, los patinadores trazan una curva durante casi todo el recorrido y tienen que tumbarse hasta tocar el hielo con sus manos. Los choques y las caídas están a la orden del día, por lo que los límites de la pista están acolchados y los deportistas llevan equipamiento protector.

* Este reportaje es una versión actualizada del que se realizó sobre el mismo deporte y con el mismo formato con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022.

Ilustraciones: César Verdúguez (DiseñoRTVE / Evoluciona)