Mallorca, un escenario propicio en tiempos recientes para el Barça que no siempre lo fue
- No pierde en la isla desde 2009 en un partido donde los azulgrana llegaban con la liga ya ganada
- Hace dos temporadas, los bermellones dieron la sorpresa con un empate que recordó a los inicios de los 2000
El FC Barcelona arranca la defensa del título liguero en Mallorca, en un estadio que echando vista atrás se muestra, a priori, propicio para comenzar con buen pie. Últimamente a los azulgrana se le suele dar especialmente bien el estadio mallorquinista, donde la temporada pasada goleó por 1-5 y no pierde desde el 17 de mayo de 2009. Un partido con trampa, pues el Barça llegaba como campeón de liga a esa antepenúltima jornada de liga y fue recibido con el tradicional pasillo por parte del conjunto bermellón. La anterior derrota culer fue en octubre del año 2000.
La siguiente y última vez que el Barça perdió en Palma fue con remontada mallorquina. En el minuto 70, Juan Arango marcaba un golazo de falta directa y el gol de la victoria salió de la cabeza de Cléber Santana para asegurar la permanencia otro año más en Primera. Por el Barça anotó Samuel Eto'o, ex del Mallorca, en un once con pocos de los habituales, pensando en la final de Champions ante el Manchester United que el Barça tenía programada para diez días después.
En los anales de la historia de los enfrentamientos entre el Barça y el Mallorca sólo se encuentra un precedente en el que ambos equipos se hayan enfrentado en el debut liguero. Fue en la temporada 65/66, pero en el Camp Nou, donde los azulgrana consiguieron la victoria por 3-1. Los blaugrana finalizaron aquella liga en tercera posición.
Los 2000: cuando Mallorca era un infierno para el Barcelona
14 años ha estado el Barça ganando en Mallorca, desde aquella tarde de mayo del 2009. Una racha que finalizó hace dos temporadas, cuando los azulgrana tropezaron en el feudo mallorquinista. Muriqui adelantó a los locales, Raphinha puso el empate y Abdón Prats desató la locura antes del descanso. Fermín López tuvo que salir al rescate en el minuto 75 para salvar un punto que sabía a poco.
Un resultado que recordó aquel infierno que suponía para el Barça las visitas a Mallorca durante los inicios de los años 2000. Volar a Mallorca era sinónimo de derrota: los azulgrana cayeron en 1998 por un único gol de Sergi Barjúan en propia puerta (1-0); en 1999, Diego Tristán y Stankovic destrozaron a los culés, empujados por los dos goles de Patrick Kluivert (3-2) y la ya mencionada en el año 2000, Samuel Eto'o, futuro jugador azulgrana y el mítico Ariel Ibagaza, dejaron los tres puntos en la isla, con Luis Aragonés en el banquillo (2-0).
Un Barça sin Lewandowski y con Joan Garcia y Rashford contra un Mallorca con dos ilusionantes fichajes
Hansi Flick podrá alinear a su fichaje estrella, el portero Joan Garcia, después de que la Comisión Médica de LaLiga resolviera el pasado miércoles que la lesión lumbar de Marc-André ter Stegen cumple con los criterios de larga duración y que, por tanto, el Barça ha utilizado parte de la masa salarial liberada por el meta alemán para darle de alta en LaLiga horas antes del partido, al igual que en el caso de Marcus Rashford.
El gran hueco a tapar está en el central, tras la marcha de Íñigo Martínez. Araújo parece ser la pareja de baile para Cubarsí para esta temporada, o Éric García, como jugador todoterreno. Flick, incluso, ha abierto la posibilidad de ver al lateral Gerard Martín, como defensa de urgencias.
En la posición de '9', Robert Lewandowski no podrá jugar y se le abre la puerta a Ferran Torres para cubrir sus tres semanas de baja junto a Lamine Yamal y Raphinha, que parecen intocables en las bandas. Rashford es otra de las opciones, como ya se vio en la victoria (5-0) ante el Como en el Gamper.
Pablo Torre y Mateo Joseph representan la ilusión en un Mallorca que ha sentenciado a Pablo Maffeo y Cyle Larin. Ambos jugadores fuera de la convocatoria porque "no tienen la mente aquí" según el técnico Jagoba Arrasate.
Con sus bajas y la de Samú Costa por una contusión de rodilla, se espera que el once sea prácticamente el mismo que jugó el sábado pasado con el Hamburgo a excepción del centrocampista portugués, una demarcación que bien podrían ocupar Omar Mascarell o Antonio Sánchez, y una línea de cuatro defensas.
Uno de los jugadores que tendrán un papel clave en este choque será Takuma Asano, quien deberá aprovechar las pocas oportunidades que conceda el Barça al espacio y las segundas jugadas que genere Vedat Muriqi en los duelos contra los centrales rivales.