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Baloncesto | Finales NBA

Warriors contra Cavaliers, todo o nada en la bahía de San Francisco

  • El título de la NBA se decide en el séptimo partido entre Golden State y Cleveland
  • Los Cavs lograron empatar la serie tras ir perdiendo por 3-1 gracias a LeBron James

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LeBron James y Stephen Curry han mostrado sus diferencias personales durante la serie
LeBron James y Stephen Curry han mostrado sus diferencias personales durante la serie. Getty Images/AFP

Golden State Warriors y Cleveland Cavaliers se juegan a una sola carta el título de la NBA en el encuentro que se disputará esta madrugada [02.00 hora peninsular española] en el Oracle Arena de San Francisco.

Esta vez no hay más oportunidades: el equipo que logre la victoria se proclamará campeón de la NBA tras una serie desigual, en la que solo uno de los encuentros, el cuarto, se resolvió en un final ajustado. Sería el quinto título para los Warriors -el tercero desde que la franquicia llegó a Oakland- o el primero para los Cavs, que están disputando la tercera final de su historia, todas ellas con LeBron James en sus filas.

Los Warriors parecían tener hace apenas unos días el anillo en sus manos, después de vencer en la cancha de los Cavs y colocarse 3-1 en la serie. Pero un LeBron James descomunal -bien acompañado por Kyrie Irving- ha logrado que su equipo iguale la eliminatoria. Antes que ellos, solo dos conjuntos en la historia -el último fueron los Lakers en 1966- habían logrado forzar un séptimo encuentro después de ir perdiendo por 3-1. 

Pero fue solo remar para morir en la orilla porque en ningún caso pudieron conseguir el anillo por lo que el reto al que se enfrentan LeBron y los Cavaliers es aún mayor.

Los Warriors, intermitentes

Y lo cierto es que lo que parecía imposible ahora se antoja como factible. Los Warrios, después de batir el récord de victorias en temporada regularse han mostrado intermitentes en play-off, con un Stephen Curry mermado por las lesiones y un Draymond Green a quien su exceso de ímpetu le ha llevado a perderse hasta dos encuentros por sanción en la postemporada.

Es cierto que, cuando los de la bahía de San Francisco han sacado a relucir su magia, han dejado claro que son el equipo más divertido de ver de la NBA actualPero no hay que olvidar que en la final del Oeste los Oklahoma City Thunder les tuvieron contra las cuerdas -llegaron a ponerse 3-1 en la serie- y solo la mejor versión de Curry fue capaz de doblegar al conjunto de Durant y Westbrook. A ello se une la baja segura del pívot Andrew Bogut por lesión y los problemas físicos del alero Andre Iguodala, MVP de la pasada final y hombre clave en la defensa sobre James.

La ventaja para los Warriors es que nunca esta temporada han perdido más de dos partidos seguidos y, sobre todo, que el encuentro decisivo lo disputarán en su cancha, un Oracle Arena que se ha mostrado casi inexpugnable esta campaña: solo dos derrotas en liga regular y otras dos en play-off; aunque, eso sí, una de ellas ante los Cavs.

Además, el técnico de los Warriors, Steve Kerr, podrá contar con su gran estrella y MVP de la temporada, Stephen Curry, que solo ha recibido una multa económica por lanzar su protector bucar contra un aficionado en el sexto partido, una acción por la cual se aventuró que podía ser sancionado con suspensión en este séptimo encuentro. algo que finalmente no ha sucedido.

"Necesito jugar mi mejor partido del año o de mi carrera debido a todo lo que está en juego", ha señalado Curry en las horas previas al encuentro. "Eso no significa que anote 50 puntos. Eso significa controlar el ritmo del partido. Ser agresivo cuando tenga que serlo y presionar la situación, pero hacerlo bajo presión".

LeBron en su mejor momento

El gran escollo para los de San Francisco es LeBron James, quien se está mostrando como el jugador más dominante de la final. En cada uno de los dos últimos encuentros, el quinto y el sexto, el alero logró sumar 41 puntos, exhibiendo una gran superioridad tanto en defensa como en ataque.

Además, y al contrario que Curry, James ha mejorado en esta serie en todos los apartados estadísticos respecto a la liga regular y al resto de los play-off: 30,2 puntos, 8,5 asistencias y 11,3 rebotes por partido.

Junto a LeBron James han brillado especialmente el base Kyrie Irving, que el año pasado se perdió la final por lesión, y el pívot Tristan Thompson, para quien los Warriors no han sabido encontrar antídoto ante su dominio en el rebote ofensivo.

Para los de Cleveland, que no tienen lesionados de importancia, el camino hasta la final ha resultado más cómodo que para su rival, 'barriendo' a Detroit y Atlanta y sufriendo los justo (4-2) ante Toronto en la final de la conferencia Este.

"No nos apresuramos para llegar al quinto partido, no nos apresuramos para llegar al sexto, y no nos vamos a precipitar para ganar el séptimo. Nos queda un partido más y vamos a dar todo lo que tenemos, y los Warriors harán lo mismo. Viviremos del resultado", ha asegurado el jugador de Cleveland.

Para LeBron James la de este domingo es su séptima final de la NBA, la sexta consecutiva, pero de momento solo ha podido sumar dos anillos en su palmarés, ambos en las filas de Miami Heat.

En 2014 el 'Rey' regresó a Cleveland, el equipo de su tierra natal, en busca del primer título de la franquicia pero la pasada temporada los Warriors se mostraron intratables y se alzaron con el anillo.

Ahora, LeBron tiene en sus manos lograr el campeonato y acabar así con la maldición de Cleveland, que desde 1964 no celebra un título en alguna de las grandes ligas deportivas (NBA, NFL, MBL y NHL). Si lo consigue, LeBron y sus Cavs entrarán directos a la historia del deporte mundial.

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