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Fútbol | Espanyol 3-1 Valencia

El Espanyol se aprovecha de la modorra del Valencia

  • El equipo visitante se adelantó con gol de Postiga pero no mereció la victoria
  • Los goles locales de David López, Stuani y Thievy remontaron el choque
  • Todos los datos y estadísticas del Espanyol 3-1 Valencia

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Pizzi (4d) celebra el gol de su compañero, el delantero uruguayo Christian Stuani (i).
Pizzi (4d) celebra el gol de su compañero, el delantero uruguayo Christian Stuani (i).

Ficha técnica:

3 - RCD Espanyol: Casilla; Javi López, Colotto, Héctor Moreno, Fuentes; David López, Víctor Sánchez; Stuani (Lanzarote, min.79), Pizzi (Abraham, min.63), Simao y Sergio García (Thievy, min.72).

1 - Valencia CF: Alves; Joao Pereira, Rami, Ricardo Costa, Mathieu (Guardado, min.89); Míchel (J.Bernat, min.63), Javi Fuego; Feghouli (Canales, min.70), Banega, Jonas y Hélder Postiga.

Goles:

0-1, min.9: Hélder Postiga;

1-1, min.32: David López;

2-1, min.46: Stuani;

3-1, min.90: Thievy.

El Espanyol doblegó al Valencia, que se adelantó en el minuto 9 con un gol del portugués Helder Postiga, al lograr el empate en el 32, el 2-1 en la reanudación y la sentencia en el 90, con un trallazo que destrozó a un rival desaparecido y desconocido la mayor partido del partido. [Estadísticas del Espanyol 3-1 Valencia]

Los jugadores del serbio Miroslav Djukic no dieron apenas problemas a los catalanes. El control y las ocasiones eran de los anfitriones y sólo cuando las fuerzas fallaron, en el ecuador de la segunda parte, los visitantes asomaron en Cornellà. El feudo blanquiazul despidió con una ovación a sus jugadores, que ganan crédito tras el mal inicio del curso pasado.

Los primeros minutos fueron un acoso local. El portugués Simao fue protagonista en dos ocasiones: en el primer minuto remató un centro del luso Pizzi y se fue pegado al poste y, en el cinco, también probó fortuna con una falta directa. Colotto dispuso de otra gran oportunidad, pero su remate de cabeza también se desvió, por poco.

Los 'pericos' perdonaron demasiado pese a firmar un gran inicio. Todo lo contrario que el conjunto de Djukic. Muy pronto, en el minuto 9, Hélder Postiga culminó una jugada de Jonas y Rami, que recibió de espaldas y vio al portugués bien posicionado. El nuevo fichaje del Valencia definió con facilidad.

El 0-1 aclaró las ideas visitantes, afinó su fútbol y desestabilizó al Espanyol. De repente, el partido fue otro, aunque el efecto del gol duró pocos minutos. Los avisos catalanes volvían a ser mayoría. Sin embargo, consistían en tiros lejanos y centros sin profundidad para inquietar a Alves.

Lo más cerca que estuvo el bloque local del gol fue en un remate de cabeza forzado de Sergio García, que botó a centímetros del poste. El Valencia estaba desaparecido y se limitaba a ver venir a los de Aguirre. Al final les pasó factura: David López conectó con fuerza un córner de Simao desde la derecha en el 32 y firmó el 1-1.

El Valencia desaparece tras el descanso

El Espanyol buscaba otro, pero el empate despertó al cuadro valencianista que, condicionado por las urgencias, dispuso de varias ocasiones para cambiar de nuevo el marcador. La más clara, una contra con una ventaja de cinco contra dos Banega desaprovechó, de forma sorprendente, al enviar un pase al vacío.

En la reanudación, sin tiempo para que el Valencia le encontrara otra vez el pulso al encuentro en Cornellà-El Prat, Stuani marcó el segundo para los blanquiazules. El ítalo-uruguayo se elevó por encima de toda la defensa rival y aprovechó el preciso centro de Fuentes desde la banda izquierda.

El equipo de Djukic habían desaparecido tras su gol. No había decisión en la salida de balón ni ideas claras en ataque. Banega tuvo la única ocasión destacable, pero no pudo sorprender a la zaga de Casilla al colarse en el área tras un pase de Jonas. El dominio era del Espanyol. Y peleaba por el tercero.

De todas formas, en los últimos veinte minutos del choque la intensidad les pasó factura a los pupilos del mexicano. Combinaban con menos facilidad y cedían terreno. El Valencia se acercaba. Los dos técnicos buscaban romper el partido y refrescaron sus onces con Canales y Thievy. Más movilidad y energía para el tramo final.

Los catalanes perdieron presencia arriba, aunque se mantenían firmes en defensa. Postiga, por su parte, estaba demasiado solo y la medular no controlaba el duelo. El choque lo decidió Thievy con un cañonazo cruzado a la escuadra. Era el último arreón, en el 90. Imparable e incontestable para el equipo de Djukic, muy mejorable.