La Playa del Trampolín y su entorno se han convertido en uno de los principales focos de tensión de Ceuta. Cada noche, entre 700 y 1.000 menores migrantes, según el Gobierno, permanecen en las calles, muchos de ellos en condiciones de hacinamiento y agotamiento. La situación se ve agravada por la sucesión de peleas, robos y otros incidentes que se repiten en la zona.
El Ministerio del Interior reconoce un aumento de los delitos desde finales de julio. Según datos de la ciudad de Ceuta, las llamadas al 112 se han incrementado un 600% este agosto, aunque Interior recuerda que el incremento de estas llamadas no siempre implica un delito. La Policía ha reforzado su presencia con más de 500 agentes.
Fotografía: EFE/ Reduan.