Un atraco a un banco con rehenes provoca fuerte dispositivo policial en la ciudad alemana de Sinzig
- Seis personas han sido capturadas durante el incidente sucedido este viernes
- La policía confirma que hay varios atracadores, pero no heridos, ni fallecidos
La Policía alemana ha desplegado este viernes un amplio operativo en la localidad de Sinzig, en el oeste de Alemania, tras un atraco con rehenes en una sucursal bancaria que mantiene acordonada parte del centro urbano.
Según informaron las autoridades, varias personas, entre ellas un conductor de un furgón blindado de transporte de dinero, fueron tomadas como rehenes dentro de una oficina de la caja de ahorros local. La Policía había indicado previamente que desconocía el número de secuestradores, pero que sabía que que “hay varios y varios rehenes dentro del banco”, aunque aseguró que la situación se mantiene “estable”. "No hay indicios de heridos ni fallecidos, y esperamos que siga siendo así", declaró el portavoz de la policía, Jürgen Fachinger.
El portavoz explicó en una rueda de prensa, en respuesta a una pregunta del diario Bild, que las autoridades creen que ningún cliente quedó atrapado en la toma de rehenes. Según detalló, la sucursal abrió sus puertas a las 9.00 de la mañana y el asalto se produjo apenas unos minutos después, por lo que la Policía considera que todavía no había clientes en el interior del banco. No obstante, evitó ofrecer más detalles sobre las personas que permanecen dentro de la sucursal.
Fuerzas policiales se preparan en las afueras del banco alemán donde varios atracadores retienen a rehenes REUTERS
El incidente se produjo en el centro de Sinzig, una localidad situada cerca de la ciudad de Bonn, en el estado federado de Renania-Palatinado. Las fuerzas de seguridad desplegaron unidades especiales, vehículos policiales y un helicóptero en la zona, mientras establecían un amplio perímetro de seguridad.
Otros medios alemanes como T-Online señalaron que el asalto comenzó después de que un hombre amenazara a un trabajador del banco. Frente a la sucursal bancaria permanece estacionado un vehículo blindado de transporte de efectivo, en un contexto de máxima tensión y con las negociaciones todavía en curso.
La Policía aseguró que no existe peligro para la población fuera del área acordonada y pidió a los ciudadanos evitar la zona mientras continúa la operación.