El estrecho de Ormuz es más que una autopista energética, también es uno de los principales termómetros de la guerra en Irán. Por eso, los mercados han reaccionado con euforia al anuncio de su reapertura.
El petróleo se ha desplomado un 10%, dejando el barril en 89 dólares, su precio más bajo en mes y medio. El IBEX 35, en la línea del resto de Europa, ha cerrado con una subida del 2% y roza ya los niveles previos al estallido del conflicto.
Foto: Altea Tejido/EFE