Cada día es más difícil moverse en Cuba. Con el combustible agotándose, apenas hay transporte público y las colas son de hasta 20 horas para conseguir algo de gasolina.
Entre las medidas del Gobierno cubano, impulsar el teletrabajo. Complicado entre cortes de electricidad diarios y constantes apagones. Desde la intervención de Donald Trump en Venezuela, no llega petróleo a la isla y sus reservas podrían agotarse en cuestión de días. El ejecutivo comunista anuncia también un plan de racionamiento. El escaso combustible se destinará a servicios esenciales como la sanidad y a sectores vitales de la economía, como la agricultura y el turismo.
Piden nuevos sacrificios a la población, pero los cubanos ya están exhaustos por la carencia crónica de alimentos, medicinas y productos básicos.
Para muchos expertos la situación es crítica, peor incluso que en el período especial de los 90, cuando los cubanos ya afrontaron una escasez extrema por la caída de la Unión Soviética, su principal sostén económico. Más que nunca, aseguran, el régimen castrista podría tener los días contados.
Foto: YAMIL LAGE / AFP
Con las gafas de Anna Bosch