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Amenazas incendiarias que se diluyen, plazos que se alargan y negociaciones que nunca terminan de concretarse. La guerra en Irán sigue empantanada: ninguna de las partes logra imponerse, pero tampoco se retira del tablero. Mientras tanto, el estrecho de Ormuz continúa bloqueado y crece la amenaza de una crisis económica.

Este miércoles la tensión ha vuelto a escalar en ese punto estratégico. Primero fueron dos buques y, horas después, un tercero: Irán ha interceptado tres cargueros, los primeros desde el inicio del conflicto. A dos de ellos los ha desviado hacia sus costas, acusándolos —según la Guardia Revolucionaria— de navegar sin autorización.

Y si en Ormuz aumenta la presión, en el frente diplomático crece la incertidumbre. Aún no está claro si habrá una segunda ronda de conversaciones. Por ahora, Donald Trump ha optado por extender de nuevo el alto el fuego para ganar tiempo, pero mantiene el bloqueo naval sobre el canal. Asegura que lo hará hasta que Teherán presente una “propuesta unificada”, sugiriendo divisiones internas en el régimen.

Desde Irán, sin embargo, insisten en que no negociarán mientras el estrecho siga bloqueado y condicionan cualquier regreso a la mesa a que se den las condiciones diplomáticas adecuadas. En Teherán temen además que Washington utilice esta prórroga para preparar un nuevo ataque sorpresa, y advierten de que estarán preparados. La desconfianza es máxima, alimentada también por los continuos cambios de posición de Trump.

No es la primera vez. Hace solo unos días insinuaba que no renovaría la tregua sin un acuerdo a largo plazo, pero horas antes de que expirara anunció una nueva prórroga. Esta vez es indefinida, aunque en el último mes las ha habido de todo tipo: de 48 horas, de una semana… Un patrón de vaivenes que refleja hasta qué punto el conflicto sigue sin una salida clara.

Foto: Reuters/Imagen de archivo

La tregua en Líbano vuelve a tambalearse a contrarreloj. Mañana está prevista en Washington una nueva reunión, con mediación de Estados Unidos, para intentar prorrogar un mes el alto el fuego que expira este domingo. Pero sobre el terreno, la tensión no deja de escalar.

Israel ha retomado los bombardeos en el sur y el este del país y asegura haber atacado y eliminado a dos grupos de Hizbulá que, según dice, intentaban cruzar la “línea amarilla” de su perímetro dentro del Líbano. También acusa a la milicia chií de haber lanzado cohetes contra sus tropas y un dron contra su territorio, que afirma haber interceptado.

Por su parte, Hizbolá reconoce ese ataque, pero lo justifica como respuesta a lo que denuncia como más de 200 violaciones israelíes del alto el fuego desde su inicio, incluidos bombardeos aéreos y ataques de artillería que habrían dejado al menos tres muertos.

Todo ocurre en vísperas de ese nuevo intento diplomático en Washington - sin la participación de la milicia -, que ya ha reiterado su rechazo a cualquier negociación directa con Israel.

Foto: AP/Ariel Schalit

La Real Fábrica de Tapices de Madrid, con más de tres siglos de historia, acoge una exposición de bordados palestinos. Con el título Al´QALA. Hilos de historia, la muestra conecta con nuestras propias raíces. No solo pone en diálogo culturas y territorios, sino que también pone de manifiesto un patrimonio compartido que sigue vivo en nuestros telares. Pueden verse un total de 60 piezas antiguas y contemporáneas cuyo objetivo es mostrar la historia de Palestina a través del bordado, un símbolo de su cultura. Cada vestido, cada panel u obra es un testimonio vivo de una cultura antigua y autóctona. Nos acompaña en nuestros estudios de la Casa de la Radio Alejandro Klecker de Elizalde, director general de la Real Fábrica de tapices.

Y nuestra Foto del Día se detiene en la obra de teatro Me trataste con olvido (Clásicas en rebeldía), un espectáculo de teatro y poesía lírica de la compañía La Otra Arcadia, que está de gira por la Comunidad de Madrid. Con dramaturgia de Raúl Losanez, la obra se basa en textos de 16 autoras del renacimiento y el barroco español.

Juan Rodríguez Garat, almirante retirado, ha analizado la situación del conflicto en Oriente Próximo en RNE. El exalmirante prevé que el conflicto se irá sofocando sin que Trump ni Hezbolá tengan que "agachar la cabeza".

Las razones son distintas. Según Rodríguez Garat, Trump no se puede permitir cumplir sus amenazas porque tendría un coste político importante al ser un país democrático. Mientras, Hezbolá podría terminar asfixiado si el conflicto se alarga demasiado. Es por ello que el almirante retirado sostiene que, al ser la estrategia militar de Trump "insuficiente", lo único que le queda es llevarse la guerra a la mar, donde todo lo que ocurra será más "ambiguo".

Apenas unas horas antes de que acabase la primera tregua acordada entre Estados Unidos e Irán, Donald Trump ha anunciado que prorroga el alto el fuego. Lo hace a petición de Pakistán, país mediador, y, según el presidente, la tregua estará vigente hasta que Irán presente una propuesta de paz o que concluyan las negociaciones. Por el momento, las conversaciones de paz, previstas en Islamabad, siguen sin tener fecha de inicio.

FOTO: Molly Riley / White House / Zuma Press / Europa Press

El frágil alto el fuego en Líbano pende de un hilo y ambas partes se acusan mutuamente de violarlo. Mientras tanto, continúan apareciendo cadáveres bajo los escombros y el Gobierno libanés ha actualizado el balance: cerca de 2.500 muertos en el último mes y medio.

En este contexto se celebran funerales de miembros de Hizbulá fallecidos durante estas seis semanas de guerra; en uno de ellos se han contabilizado 16 víctimas. La tregua está permitiendo ahora celebrar entierros que no pudieron realizarse durante los bombardeos, tanto de milicianos chiíes como de civiles, cuyos cuerpos están siendo trasladados desde cementerios temporales a sus lugares de origen.

El sepelio tiene lugar muy cerca de las posiciones israelíes en territorio libanés. En la localidad de Mansur, en el sur del país, la llamada “línea amarilla” —marcada por el Ejército israelí— delimita la zona a partir de la cual se despliegan sus tropas, con varias divisiones a lo largo de la frontera. La zona presenta amplios daños tras ataques con drones.

Desde ese punto es posible incluso divisar una bandera israelí en lo alto de una colina, en una de las áreas de mayor tensión durante el alto el fuego. Líbano denuncia que Israel está vulnerando la tregua con incursiones de drones más allá de esta línea, cuyo zumbido es perceptible en la zona.

Asimismo, se reportan trabajos de demolición al otro lado de la frontera, mientras que Israel denuncia ataques de Hizbulá e intentos de cruzar esa “línea amarilla”, que asegura haber repelido.

Foto: REUTERS/Louisa Gouliamaki