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Mundo
  • Se trata de la primera anulación de un veto de Obama durante su mandato
  • Ahora, familiares de víctimas del 11S podrán denunciar al Gobierno de Arabia Saudí por su supuesta colaboración en los atentados
  • Obama advierte de que podría provocar que otras naciones demanden a diplomáticos o militares de EE.UU.
  • Especial Rtve.es Lab: Todo sobre el 11-S

La ola de violencia que, en el plazo de un año, se ha cobrado la vida de más de 200 palestinos y 36 judíos israelíes no puede calificarse de "Intifada": carece de la dimensión y la organización que tuvieron los dos levantamientos que dieron en llamarse Intifadas (1987- 1993 y 2001-2005).

Es la primera conclusión en la que coinciden los expertos consultados por RTVE.es: Jesús Núñez Villaverde, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH); y Pere Vilanova, investigador asociado del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB).

Los analistas señalan también que esta oleada no tendrá repercusión en un conflicto enquistado en el que Israel impone sus condiciones con el silencio de la comunidad internacional.

Sube el tono de las declaraciones en torno a la guerra de Siria. El secretario general de la ONU insiste en calificar de "crímenes de guerra" los ataques a hospitales. Y Estados Unidos amenaza con romper toda colaboración con Rusia, si no cesan los bombardeos sobre Alepo. Más de 250.000 personas continúan allí atrapadas, y en cuestión de semanas podrían quedarse sin agua ni alimentos.

Según la ONU, la parte oriental de Alepo, asediada por el Gobierno sirio con el apoyo de Rusia, vive la peor "catástrofe humanitaria" vista en la guerra de Siria. "El este de Alepo, en este momento, no está al borde del precipicio. Está en un terrible descenso al abismo despiadado e implacable de una catástrofe humanitaria como ninguna de las que hemos visto en Siria", ha dicho el jefe humanitario de la ONU, Stephen O'Brien, al inicio de una intervención ante el Consejo de Seguridad. Según O'Brien, los ataques de los últimos días han matado al menos a 320 civiles, más de un centenar de ellos niños, y herido a un mínimo de 756.

El Congreso de Estados Unidos ha propinado este miércoles hoy un fuerte revés al presidente, Barack Obama, al anular por primera vez uno de sus vetos sobre una ley que permite a los estadounidenses demandar al Gobierno de Arabia Saudí por su supuesto papel en los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Republicanos y demócratas, entre los que se encuentran fieros defensores de Obama en el Congreso, han reunido en el Senado y en la Cámara de Representantes la mayoría necesaria de dos tercios en cada cámara para revocar el veto del mandatario, un fenómeno inusual y que Obama no había sufrido aún. Con esta invalidación del veto, entra en vigor automáticamente y sin la firma de Obama la conocida como "Ley de Justicia contra Promotores del Terrorismo", que permite a los familiares de víctimas del 11S demandar al Gobierno saudí por su supuesto apoyo a los terroristas que perpetraron los atentados.

Tras conocer la noticia, Obama ha calificado de "error" y "peligroso precedente" la decisión del Congreso, pues "si eliminamos esta noción de inmunidad soberana, entonces nuestros hombres y mujeres de uniforme en todo del mundo podrían empezar a verse sujetos a leyes recíprocas". "La preocupación que tengo no tiene nada que ver con Arabia Saudí en concreto, o mi compasión por las familias del 11 de septiembre. Tiene que ver con que no quiero una situación en la que de manera súbita nos veamos expuestos a responsabilidades por el trabajo que hacemos en todo el mundo", ha subrayado Obama.

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