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Francia

Polémica por la reacción de Mélenchon a la investigación judicial de las cuentas de Francia Insumisa

  • El diputado y excandidato presidencial se enfrentó con los policías que registraban su sede
  • Mélenchon denuncia una campaña en su contra y califica a los investigadores de "policía política"

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El líder del partido político La Francia Insumisa (LFI) y miembro del parlamento, Jean-Luc Mélenchon, se dirige a la prensa tras el registro de la policía en varias sedes del partido en París, Francia, 16 de octubre de 2018. EFE/ Christophe Petit Tes
El líder del partido político La Francia Insumisa (LFI) y miembro del parlamento, Jean-Luc Mélenchon, se dirige a la prensa tras el registro de la policía en varias sedes del partido en París

La reacción airada del dirigente de Francia Insumisa (LFI) y excandidato a la presidencia, Jean Luc Mélenchon, a las investigaciones judiciales sobre las cuentas de su partido está provocando gran revuelo en Francia.

Mélenchon, quien tendrá que declarar este jueves en la oficina anticorrupción de Nanterre, se encaró con los policías y agentes judiciales que el martes registraron su domicilio y la sede de su partido. Con uno de los agentes incluso llegó a forcejear. "Apártese de mi camino y déjeme abrir la puerta ¡Yo soy la república!", le espetó el líder izquierdista, en una frase que está dando mucho que hablar en el país vecino.

La Oficina Anticorrupción investiga supuestos contratos falsos a miembros del partido realizados a cargo del presupuesto del Parlamento europeo para asistentes, un caso similar al que implicó al Frente Nacional de Marine Le Pen.

Mélenchon se encuentra además bajo investigación de la Comisión Nacional que controla los gastos de campaña en Francia, al igual que otros dos candidatos: Le Pen y el ahora presidente francés, Emmanuel Macron.

Mélenchon pierde los nervios

Ser objeto de investigación parece haber hecho perder los nervios al líder de LFI, de 67 años, que ha denunciado una supuesta campaña en su contra y ha calificado a los investigadores de "policía política".

El martes, Mélenchon retransmitió en directo por redes sociales cómo policías y agentes judiciales registraban su domicilio. El mismo día, los investigadores visitaron la sede de Francia Insumisa en París. Mélenchon y un grupo de seguidores se enfrentaron a ellos y forzaron su la entrada en las instalaciones mientras se producían las pesquisas.

¡Yo soy la República!

"Apártese de mi camino y déjeme abrir la puerta ¡Yo soy la república!", grita el excandidato presidencial mientras forcea con un policía en un vídeo del altercado, ampliamente difundido en redes sociales. "Nadie puede tocarme. Mi persona es sagrada", insistía, una vez dentro de la sede.

Posteriormente, Mélenchon decía no arrepentirse de nada y explicaba sus palabras en la cadena BFMT. "Yo respeto la ley (...) La persona de un parlamentario es inviolable", jutificaba.

Este enfrentamiento ha provocado que la Fiscalía abra otra nueva causa contra el político, en este caso por intimidación y violencia contra empleados públicos.

Reacción contra la prensa

Los periodistas han sido también blanco de la ira del líder izquierdista. Preguntado por sus reacciones por una periodista con acento del sur de Francia, Mélenchon diputado por Marsella, se mofó de su acento y dijo no entenderla.

"La pasión de Mélenchon es humanamente comprensible, pero está políticamente fuera de lugar", advierte Guillaume Tabard en Le Figaro, en uno de los numerosos artículos que dedica la prensa francesa a la actitud del líder izquierdista.

"De la insumisión a la obstrucción", titulaba el martes el diario Libération, que se preguntaba si el excandidato presidencial no se había excedido en sus ocurrencias a riesgo de incurrir en ilegalidad.

Mientras para el columnista de Le Parisien Nicolas Charbonneau, "las palabras tienen un significado y lo dijo el líder de los 'insumisos' fue indignante para los valores básicos, indignante para la Justicia, para los hombres que la representan. Indignante para la República".