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Atenas pide extender el programa europeo de préstamos, pero con condiciones modificadas

  • El Eurogrupo se reúne este viernes para debatir la prórroga de 6 meses
  • Grecia quiere mantener la ayuda, pero pretende cambiar algunas condiciones
  • Se compromete a luchar de inmediato contra la corrupción y la evasión fiscal
  • Pero quiere medidas contra la crisis humanitaria y a favor del crecimiento
  • Acepta la supervisión de las instituciones durante el período de ampliación

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El primer ministro griego, Alexis Tsipras, y el ministro de Finanzas del país, Yanis Varufakis, en el Parlamento de Grecia
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, y el ministro de Finanzas del país, Yanis Varufakis, en el Parlamento de Grecia. AFP AFP PHOTO / LOUISA GOULIAMAKI

Grecia ha conseguido convencer al Eurogrupo. La propuesta que ha enviado este jueves ha logrado que sus socios del euro la consideren una base suficiente como para reunir a sus ministros de forma extraordinaria en Bruselas. Así, Atenas admite pedir una prórroga de seis meses de los préstamos europeos, pero pretende cambiar parte de las condiciones exigidas hasta ahora. Esa cesión parcial del Gobierno heleno, por el momento, no ha satisfecho a Berlín, que insiste en que "no es una propuesta que lleve a una solución sustancial".

Con su petición, el Ejecutivo heleno trataría de mantener la línea de financiación abierta hasta finales de agosto y lograr así el respiro necesario para poder negociar un nuevo marco que permita conciliar las reformas económicas con la solución del problema de deuda del país. Ese "nuevo contrato para el crecimiento" estaría vigente desde 2015 a 2019, según fuentes gubernamentales griegas consultadas por Reuters.

"Extensión del mecanismo de asistencia financiera"

La fórmula exacta de la petición es "una extensión del acuerdo sobre el mecanismo de asistencia financiera" vigente hasta ahora, es decir, una prolongación hasta finales de agosto del contrato de crédito suscrito con el fondo de rescate temporal de la UE en 2010 y que ya se modificó en diciembre de 2012.

De esta manera el Ejecutivo heleno cede en cuanto a la forma que le estaba exigiendo el Eurogrupo, pero introduce modificaciones en cuanto a las condiciones.

En la carta del ministro de Finanzas heleno que acompaña a la propuesta, Yanis Varufakis destaca que Atenas reconoce el "carácter vinculante en su contenido financiero y de procedimiento" del documento firmado en 2010, y asegura que Grecia "cumplirá sus obligaciones financieras con todos sus acreedores".

Varufakis también asegura que su país evitará "acciones unilaterales que pudiera perjudicar los objetivos fiscales, la recuperación económica y la estabilidad financiera".

Compromiso con el equilibrio fiscal y lucha contra la corrupción

Según el Gobierno griego, esta petición de prórroga debería permitir que el BCE vuelva a aceptar garantías y bonos griegos como colateral, con lo que los bancos helenos podrían volver a recurrir a las operaciones ordinarias de liquidez del organismo emisor europeo.

También considera que el fondo de rescate podría ampliar la validez de los bonos que emitió para financiar la recapitalización de los bancos helenos.

El documento remitido por Atenas asegura que Grecia mantendrá equilibradas sus cuentas durante ese período, según ha señalado a Reuters una fuente del Gobierno griego.

Además, la propuesta incluye que Atenas pueda adoptar medidas para hacer frente a "la crisis humanitaria" que vive el país y para permitir que la economía pueda consolidar su crecimiento.

Esa misma fuente ha añadido que el Ejecutivo de Tsipras se compromete a poner en marcha de forma inmediata dos medidas exigidas desde 2010 y que no se han aplicado de forma real: la lucha contra la corrupción y contra la evasión fiscal.

Acepta el papel de la troika durante estos 6 meses

Según el documento, la supervisión de ese cumplimiento durante los seis meses de prórroga se realizaría "en el marco del BCE y la UE y, con igual sentido, del FMI", lo que supone una cesión importante por parte del Gobierno heleno, ya que son las mismas instituciones de la troika, cuyo control se había negado a aceptar.

El Ejecutivo heleno señala en su propuesta que, junto con la eurozona, trabajará "para concluir con éxito el programa de asistencia, sobre la base de las propuestas de Grecia y de las instituciones internacionales". Esta frase implicaría que se aceptase cerrar el actual programa al acabar los seis meses si se cumplen las nuevas propuestas griegas, pero no se especifica qué condiciones de la troika se tendrían en cuenta: las vigentes hasta ahora o unas nuevas.

Estos seis meses de extensión quieren ser aprovechados por el Gobierno griego para negociar un nuevo marco de relación con sus socios y acreedores -que denomina "un nuevo contrato para la recuperación y el crecimiento"-, donde se incluiría un acuerdo sobre la reducción de la deuda helena que seguiría las pautas marcadas por el propio Eurogrupo, que ya apuntó en noviembre de 2012 las vías que podían aplicar para aliviar el peso de esa deuda.

Otro punto que incluye en los que deben negociarse es el de fijar un nivel "apropiado" a la exigencia de superávit primario -el que hay antes de pagar los intereses de la deuda-, aunque no se fija ninguna cifra concreta. Durante las negociaciones del pasado lunes, Grecia pidió reducir a un 1,5% el 3% de superávit fijado para este año y el 4,5% de 2016.

Para esa negociación, Atenas ya no menciona la palabra troika, sino que habla de que se establecería entre "los equipos técnicos europeos, del FMI y de Grecia".

Insuficiente para Alemania y optimismo en la Comisión Europea

Según ha confirmado el propio jefe del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en su cuenta de Twitter -apenas 40 minutos después de confirmar que había recibido el documento- los ministros de la zona euro se reunirán a las tres de la tarde de este viernes en Bruselas para debatir la propuesta griega.

La propuesta ha sido recibida con frialdad en Alemania. "La carta de Atenas no es una propuesta que conduzca a una solución sustancial", señala Martin Jäger, el portavoz del Ministerio de Finanzas alemán. "En realidad, va en la dirección de lograr una financiación puente, sin cumplir las demandas del programa [de rescate]. La misiva no cumple los criterios definidos el lunes por el Eurogrupo", añade el representante de Wolfgang Schäuble.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, considera que la petición de Grecia constituye un "signo positivo" que sienta las bases para lograr un "compromiso razonable" en interés de la "estabilidad financiera en la eurozona".

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