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Una nueva decisión judicial en EE.UU. lleva a Argentina a avisar que no podrá pagar su deuda

  • Antes del día 30 tenía que abonar la deuda reestructurada
  • Lo dice al levantarse la suspensión a la obligación de pagar a los fondos buitre
  • Buenos Aires dice que eso muestra "la ausencia de voluntad de negociación"

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Grabado de la reunión entre los abogados del Gobierno argentino liderados por Carmine Boccuzzi y de los fondos buitres en el tribunal federal de Nueva York del juez Thomas Griesa.
Grabado de la reunión entre los abogados del Gobierno argentino liderados por Carmine Boccuzzi y de los fondos buitres en el tribunal federal de Nueva York del juez Thomas Griesa.

La Corte de Apelaciones de Nueva York ha levantado este miércoles la suspensión cautelar aplicada hasta ahora a la obligación de Argentina de pagar a los tenedores de bonos del país que no aceptaron entrar en la reestructuración de la deuda y que reclaman el pago íntegro de lo adeudado desde la suspensión de pagos argentina de 2001. Esos demandantes son dos fondos especulativos -o fondos buitres- estadounidenses.

Este fallo judicial se produce después de que el pasado martes el Tribunal Supremo de EE.UU. validara la sentencia de un juez de Nueva York que obliga al Estado argentino a abonar a esos dos fondos norteamericanos 1.330 millones de dólares, una deuda que asciende a 1.500 millones si se añaden los intereses.

Los analistas y el Estado argentino advierten que si se paga a esos dos acreedores, también exigirán el pago inmediato el resto de los que no aceptaron las quitas acordadas en la reestructuraciones de 2005 y 2010, cantidad podría ascender a 15.000 millones de dólares, según Buenos Aires. En la actualidad, el Banco Central de Argentina posee tan solo 28.500 millones en reservas en dólares.

Tras la decisión judicial de este miércoles, el Ministerio de Economía de Argentina ha emitido un comunicado en el que advierte que este movimiento "impide a Argentina efectuar el próximo 30 de junio el pago de los bonos de deuda en cumplimiento a sus acreedores reestructurados a menos que, en simultáneo, pague la totalidad de lo reclamado por los fondos buitres".

En la misma nota, el ministerio encabezado por Axel Kicillof denuncia que la decisión del tribunal estadounidense muestra "la inexistencia de voluntad de negociación en condiciones distintas a las obtenidas en la sentencia" que, en primera instancia, emitió en 2012 el juez neoyorquino Thomas Griesa.

Reunión en Nueva York

Este mensaje ha sido enviado después de que el abogado del Gobierno argentino, Carmine Bocuzzi, se reuniera con el juez Griesa y declarara que el país sudamericano "está preparado para negociar". Tras este encuentro, el juez ha citado a las partes para una nueva reunión la semana que viene para que Buenos Aires explique su propuesta de negociación para abonar su deuda.

Por su parte, los representantes de los fondos demandantes han pedido al magistrado "que haga imposible que Argentina vuelva a evadir el pago" y que el país suramericano "aclare al menos una parte de su nuevo plan" para hacer frente a esta deuda que arrastra desde la crisis de 2001.

"No creemos que haya ningún plan", han señalado los representantes de los fondos buitres, que han solicitado la redacción de una "orden anti-evasión" en contra del nuevo canje de bonos de deuda anunciado por el Gobierno argentino, que propone cambiar los bonos reestructurados regidos por la legislación estadounidense por otros bajo la ley argentina, con el objetivo de poder abonarlos este mes sin que puedan ser embargados por EE.UU.

Esta medida, según explicó el pasado martes Kicilloff, permitiría al país afrontar la deuda y poder pagar a sus acreedores, ya que tras la sentencia del juez Griesa, el pago a través de bancos estadounidenses a los tenedores de la deuda reestructurada podría ser embargado, lo que empujaría al país a la suspensión de pagos porque el dinero no llegaría a los acreedores.

Griesa, preocupado

Bocuzzi no ha aclarado en qué consiste el nuevo plan para afrontar la deuda y el magistrado ha mostrado su "preocupación" por que "la República Argentina haga con este juicio lo mismo que ha hecho hasta ahora con los anteriores: ignorarlo".

Griesa, quien dictó sentencia contra Argentina en un litigio planteado por fondos especulativos tenedores de deuda soberana, ha expresado su intención de "encontrar el mecanismo legal para evitar el impago" y ha pedido a esos fondos que demuestren, "simplemente, que el mecanismo propuesto por Argentina viola las órdenes de este tribunal", algo que el propio juez ha asegurado creer.

Asimismo, el juez ha manifestado su desconfianza hacia "la buena fe" del Gobierno de Argentina después de que Cristina Fernández utilizara en uno de sus discursos la palabra "extorsión" para definir las medidas legales de Estados Unidos que exijen el pago de la deuda.

"No es mi trabajo juzgar discursos políticos, pero en este caso, era algo más que un discurso político", ha señalado el juez estadounidense, que ha calificado dicho discurso como "desafortunado".

Apoyos internos

Horas antes de la emisión del comunicado, el ministro de Economía argentino y el jefe de Gabinete de Argentina, Jorge Capitanich, se han reunido a puerta cerrada en el Congreso con representantes del partido del Gobierno y de la oposición para transmitirles detalles de los pasos que el Ejecutivo piensa dar tras el revés judicial.

Después de ese encuentro, Capitanich ha resaltado que "todos han coincidido en repudiar la actitud de los fondos buitre" como también en que "este fallo es lesivo contra la soberanía nacional y los intereses del pueblo argentino".

Según el jefe del Gabinete, todos los bloques brindaron "el pleno respaldo a la posición argentina en defensa de los intereses del país, con sus respectivas aristas".