Crece la presión sobre Starmer: los laboristas empiezan a maniobrar para disputarle el liderazgo del partido
- El legislador Josh Simons también renuncia para allanar el camino al alcalde de Manchester
- Burnham confirma que se presentará a la elección por el escaño de Simons
El ministro de Sanidad británico, Wes Streeting, ha dimitido este jueves, un movimiento considerado un paso previo para disputar el liderazgo del primer ministro Keir Starmer en el Partido Laborista. En una carta publicada en X, Streeting ha escrito que había "perdido la confianza" en Starmer como líder y que sería "deshonesto" permanecer en el Gobierno.
Streeting, quien lleva días sonando como uno de los posibles sucesores de Starmer, es el primer miembro del Gobierno que renuncia, aunque ya habían dimitido cuatro secretarios de Estado. Además, un creciente número de legisladores laboristas han hecho llamamientos al primer ministro para que dimitiera o presentara un calendario para su salida. Pero pese a las presiones, el primer ministro se niega a presentar su dimisión e insiste en que "peleará" en una hipotética contienda para liderar el Partido.
El legislador laborista y exministro Josh Simons también ha movido ficha al anunciar que deja su escaño para permitir que el alcalde de Manchester, Andy Burnham, pueda presentarse como candidato al liderazgo del partido, ya que no ocupa ningún asiento en la Cámara, requisito para poder postularse.
De hecho, el propio Burnham ya ha confirmado que se presentará a la elección por el escaño de Makerfield, que es el que ha ocupado hasta ahora Simons.
El alcalde de Manchester pide un cambio a nivel nacional
En un tuit, Burnham ha afirmado que se necesita un cambio a nivel nacional para que la vida diaria vuelva a ser más asequible: "Esto es por lo que busco el apoyo de la gente para regresar al Parlamento, para traer el cambio que hemos traído al Gran Manchester a todo el Reino Unido y hacer que la política funcione adecuadamente para todo el mundo".
"Después de esta semana, le debemos al pueblo regresar juntos como movimiento laborista, dado al primer ministro y al Gobierno el espacio y la estabilidad que necesitan conforme se celebran las elecciones extraordinaria", ha agregado.
Este miércoles ya había pedido la renuncia de Starmer más de un 20% de los diputados del partido, el umbral marcado para forzar la celebración de primarias. No obstante, tiene que haber alguien de la formación dispuesto a disputar el cargo. Muchos esperaban que Streeting, de 43 años, se postulara este jueves, pero eso, de momento, no ha sucedido y sólo ha comunicado su dimisión. La prensa británica señala que ésta parece una estrategia para aumentar la presión sobre el primer ministro y evitar que sean los diputados quienes tengan que decidir si hay una disputa de liderazgo.
En su carta de renuncia, dirigida al propio primer ministro, Streeting le pide a Starmer "escuchar" a sus colegas. Agrega que está claro que Starmer no liderará al Partido Laborista hacia las próximas elecciones, y que "los diputados y sindicatos laboristas quieren que el debate sobre lo que viene sea un debate de ideas, no de personalidades ni de mezquinas luchas internas", escribe Streeting. "(Este debate) tiene que ser amplio y necesita al mejor rango de candidatos posible. Apoyo ese enfoque y espero que usted lo facilite".
Streeting destaca algunas fortalezas de Starmer como líder, tras haber llegado al poder en julio de 2024 con una mayoría absoluta, y su determinación a la hora de mantener al Reino Unido fuera de la guerra en Irán. Pero también asegura que la debacle electoral de la pasada semana se debe a la "impopularidad" del Ejecutivo de Starmer y de los "errores individuales" cometidos, como la decisión de recortar ayudas para los pensionistas, que han dejado al país sin saber qué es lo que el partido defiende realmente.
"Donde necesitamos visión, tenemos una aspiradora. Donde necesitamos dirección, tenemos deriva", se lee en uno de los párrafos más duros del texto. Argumenta que los retos futuros que enfrenta el país necesitan una mirada más valiente y soluciones mejores que las que actualmente está ofreciendo el Gobierno.
Streeting se reunió la mañana de este miércoles con Starmer en el número 10 de Downing Street durante menos de 20 minutos, cuando ya se especulaba sobre la posibilidad de que estuviera preparando una candidatura para sucederle. La corta duración de encuentro fue una señal de que las cosas no pintaban bien para Starmer, que, sin embargo, aseguró tener "plena confianza" en su hasta ahora ministro, según su portavoz en una rueda de prensa posterior al Discurso del Rey en el Parlamento.
El propio Starmer ha reaccionado a la dimisión de Streeting con una carta, publicada por los medios, donde lamenta su renuncia y asegura que su Gobierno debe cumplir con su promesa de acabar con el caos político.
"Siento de verdad que no vaya a estar sentado por más tiempo en la mesa del gabinete para ayudar a transformar nuestro Servicio Nacional de Salud", dice Starmer en la misiva.
"Como parte de esto -ha seguido-, debemos cumplir con todas las promesas que hemos hecho al país, incluyendo la promesa de pasar página del caos rechazado por el pueblo británico en las últimas elecciones generales", ha añadido, poco antes de designar a James Murray como nuevo ministro de Sanidad para cubrir el hueco dejado por Streeting.
Incluso, la líder tory, Kemi Badenoch, le dijo a Streeting "haz tu trabajo" durante el debate en la Cámara de los Comunes sobre el Discurso del Rey, en referencia a que dimitiera y se postulara como nuevo líder laborista.
"Sabíamos que los carruajes estaban reservados, los caballos listos, el Rey venía, pero ¿tendríamos un primer ministro?", preguntó con sátira Badenoch en su intervención frente a la Cámara de los Comunes.
Quién es Wes Streeting
Streeting es diputado por la circunscripción de Ilford North, en el este de Londres, desde el año 2015 y fue designado titular de Sanidad por Starmer en 2024 tras la victoria laborista en las elecciones generales.
Según la BBC, de lanzarse a desafiar el liderazgo de Starmer, puede presentar como puntos a su favor una caída en las listas de espera en el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) como uno de sus logros en el Gobierno. Sin embargo, no resolvió un conflicto salarial con los médicos residentes que han protagonizado numerosas huelgas.
Wes Streeting a su llegada a una reunión de gobierno en Downing Street en el pasado mes de marzo. Andy Rain / EPA
Streeting es visto dentro del ala conservadora del Partido Laborista, y ha abogado por la contención fiscal, en línea con las posiciones adoptadas por Starmer. También ha apoyado el aumento del gasto en defensa. Este hecho lo hace muy impopular entre los sectores más a la izquierda, que reclaman un cambio de rumbo de Partido Laborista, con políticas claramente progresistas.
Además, Streeting era considerado un protegido de Peter Mandelson, el exembajador de Reino Unido en EE.UU. nombrado por Starmer, y que luego fue cesado por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein. Streeting dijo sentirse avergonzado de haber conocido a Mandelson pero negó que fuesen amigos íntimos.
Andy Burnham, veterano laborista y alcalde de Manchester
Por su parte, Burnham es uno de los políticos laboristas de más alto perfil, con gran popularidad entre los votantes, y considerado uno de los favoritos para suceder a Starmer. Hasta ahora su mayor problema era que no era diputado, condición necesaria para presentarse, pero la dimisión de Simons parece haber abierto la puerta a que lo pueda ser.
Burnham en 2025 en la conferencia del Partido Laborista en Liverpool AP Photo/Jon Super
Gobierna Manchester desde 2017, lo que le ha valido el apodo de "rey del Norte". Previamente ya fue miembro del Parlamento británico, entre 2001 y 2017, y ocupó roles importantes en los Ministerios de Finanzas, Salud y Cultura durante el gobierno de Gordon Brown
Qué dicen otras voces laboristas
El otro nombre que ha ocupado los titulares como posible sucesora es Angela Rayner, exviceprimera ministra y muy influyente dentro del laborismo. Estos días ha sido una de las voces más críticas hacia el primer ministro, criticándolo por incumplir las promesas de los laboristas.
Rayner tuvo que dejar su cargo el pasado año por irregularidades fiscales en la compra de un piso, pero este jueves anunció que finalmente fue exonerada por la Hacienda británica (HMRC, por sus siglas en inglés). Ese era su principal escollo para postularse para el liderazgo laborista, pero por ahora Rayner tampoco ha dado un paso al frente para oficializar su candidatura.
Según los estatutos del Partido Laborista, cualquier aspirante a liderar el partido tiene que conseguir el apoyo de una quinta parte de su grupo parlamentario, que en la legislatura actual equivale a 81 diputados. Esa puede ser la razón por la que ni Streeting ni Rayner se hayan postulado todavía.
Mientras, otros laboristas parecen mantenerse fieles a Starmer, o al menos, como la titular de Economía Rachel Reeves, advierten de que una posible contienda interna por el liderazgo del Partido Laborista puede sumir al Reino Unido en el caos "en un momento de conflicto mundial". Además, el pasado martes, un centenar de diputados del partido, que equivalen a la cuarta parte del grupo parlamentario, firmaron una carta de apoyo al primer ministro.
Los firmantes de la declaración de apoyo subrayaron que "no es hora de discutir por el liderazgo del partido" justo después de que el pasado jueves el partido sufriera "un resultado electoral devastador que demuestra que tenemos un duro trabajo por delante para recuperar la confianza del electorado".