Acoso laboral y sexual en la sanidad: pocos datos y protocolos antiacoso que no se difunden
- El 82% de enfermeras y fisioterapeutas no informan ni denuncian el acoso
- Las expertas recomiendan hacer un "diario del acoso" para registrar el conflicto
"Los protocolos antiacoso, por lo general, no se conocen. La gente no sabe a qué se enfrenta. Si no sabes nombrar lo que te está ocurriendo, no puedes denunciarlo". La responsable de Igualdad del sindicato SATSE, Carmen Guerrero, es crítica con el deber de las instituciones de divulgar y difundir protocolos como recoge, por ejemplo, el Protocolo de actuación frente al acoso sexual y al acoso por razón de sexo del Real Decreto 247/2024. Por ello, opina en el programa Objetivo igualdad que "es muy difícil romper el círculo" de la invisibilización.
No existen datos a nivel nacional de los diferentes tipos de acoso en la sanidad, como el laboral, el sexual o por razón de sexo. Por tanto, se desconoce el calado de este problema que conlleva repercusiones a nivel personal, psicológico y laboral. Sin embargo, el sindicato de Enfermería SATSE publicó en 2025 la encuesta "Sí que pasa, es acoso", que recoge que una de cada dos enfermeras y fisioterapeutas ha sufrido alguna forma de acoso sexual en el trabajo y que casi el 82% no informa ni denuncia por desconfianza o desconocimiento del procedimiento.
La abogada de DS Legal especializada en derecho sanitario, Silvia Moya, insiste en que es "muy importante" difundir los protocolos que existen en las Comunidades Autónomas para que los profesionales sanitarios puedan activarlos y que se investiguen los conflictos laborales. Moya explica que hasta 2024, año en que se actualizan los protocolos, estaban "más enfocados a la reacción frente al conflicto". Así, lamenta: "Se activan una vez que el conflicto se ha cronificado y ha mermado la capacidad de todos los profesionales".
"El superior jerárquico es el que ejerce las conductas abusivas"
Moya, abogada defensora de los facultativos que denunciaron acoso en la UCI pediátrica del Hospital La Paz (Madrid), ha explicado que en la mayoría de casos el superior jerárquico es el que ejerce las conductas abusivas. "Precisamente esa persona es quien se va a encargar después de evaluarte, de decidir, autorizar comisiones de servicio. En definitiva, es el responsable de determinar tu continuidad en el propio centro hospitalario", señala. Además, considera que "los profesionales se hacen pequeñitos y deciden normalizar estas situaciones que de alguna manera se acaban cronificado en el tiempo, lo cual agrava el daño psicológico".
Por su parte, la delegada de Prevención de Riesgos Laborales de AMYTS, Raquel Carrillo Gómez, critica que los hospitales públicos "están más preocupados en proteger su imagen que en proteger a las personas acosadas", que están "en situación de debilidad y que enferman porque un inmediato superior ejerce el acoso". También que los sistemas para controlar y parar el acoso "están muy poco desarrollados" en el ámbito sanitario. Esta especialista en Medicina Interna apunta que el acoso laboral en sanidad se mezcla con el acoso por razón de sexo: "La sanidad es un ámbito de profesionales en el que la inmensa mayoría es femenina".
Hacer un "diario del acoso laboral"
La psicóloga experta en situaciones de conflicto Miriam González aconseja a las y los profesionales sanitarios que, cuando detecten señales de poder estar sufriendo acoso, "lo comuniquen, se apoyen en su entorno, comiencen a decir que se sienten mal y que consulten a profesionales de la psicología o de la abogacía". Ante las lagunas de memoria debido al estrés mantenido, sugiere que la persona acosada haga un "diario del acoso laboral", donde registre los cuadrantes, los cambios de guardia, etc. "Es muy importante tenerlo si la situación escala y llega el momento de tener que denunciar".
Respecto al caso de emprender un procedimiento judicial, la abogada Silvia Moya destaca que no se va contra la persona acosadora a nivel individual, sino en contra de la institución sanitaria. Así, aconseja acudir en un primer momento a Salud Laboral para exponer el problema que se está sufriendo y prepararse personal y psicológicamente, porque estos procesos suelen alargarse en el tiempo.
Por su parte, Carrillo recomienda acudir a los delegados de prevención laboral o a personas de confianza "para tener un lugar seguro donde poder hablar con libertad". "Hay que dejar que esas personas te cojan de la mano y te orienten hacia dónde debes ir", remata.
Objetivo igualdad