Cada día se registran unos 340 casos de ciberataques en España. Este tipo de delitos creció el año pasado un 26%. Por un lado, los ciudadanos usan cada vez más medios digitales sin la suficiente formación; por otro, los ciberdelincuentes tienen nuevas herramientas a su disposición. Los expertos explican que el uso de IA les está permitiendo lanzar ataques más sofisticados.
Ana Negro ha sido una de las víctimas recientes de un ciberdelito. Ha sufrido una estafa a través de WhatsApp. Su teléfono había sido hackeado y ella pensaba que estaba respondiendo un mensaje cuando, en realidad, estaba desarmando su seguridad digital. Los ladrones comenzaron a pedirles hasta 800 euros a sus contactos en su nombre. La policía insiste en que esa es la primera señal de alarma: hay que desconfiar siempre que alguien pida dinero.