El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha accedido a una tregua temporal y ha anunciado la suspensión de los bombardeos y ataques contra Irán durante dos semanas, en un momento en el que, según ha afirmado, las negociaciones están "muy avanzadas" hacia un acuerdo definitivo de paz a largo plazo. La decisión se produce en plena escalada de tensión y tras recibir una propuesta de diez puntos por parte de Teherán que Washington considera una base "viable" para negociar.
El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido que el anuncio del alto el fuego entre Irán y Estados Unidos abre una oportunidad para la paz, aunque ha advertido de su fragilidad. Ha señalado que "hoy es un día de esperanza", y que España ha apostado "desde el primer momento" por la mediación y la diplomacia, pero ha subrayado que el plazo es limitado y las posiciones siguen alejadas. Albares ha insistido en que "todavía es muy pronto para saber dónde van a concluir" las negociaciones, y que el objetivo inmediato debe ser frenar la escalada y consolidar el alto el fuego. Además, ha afirmado que la Unión Europea debería haber reaccionado con más rapidez, aunque se ha mostrado convencido de que Europa "saluda este rayo de esperanza" y acabará respaldando la vía diplomática.
Sobre el papel de Israel y la situación en Líbano, el ministro ha sido crítico y ha reclamado que el cese de hostilidades sea total. Ha advertido de que "todos los frentes tienen que cesar, y todos los frentes supone también Líbano", y ha calificado de "inaceptable" que continúen ataques o bombardeos por parte de las tropas israelíes. Además, ha recordado que España ha impulsado sanciones en la UE y ha defendido que la seguridad regional no puede basarse solo en la fuerza: "La cooperación con el vecino es mucho más poderosa que la confrontación permanente".
Albares también ha insistido en que la tregua evita una escalada mayor, pero no garantiza la paz. Ha afirmado que "hemos rozado la catástrofe como humanidad", y que el alto el fuego es solo un primer paso necesario. El ministro ha asegurado que España respaldará misiones bajo mandato de la ONU si se consolida el proceso, y ha recalcado que la prioridad sigue siendo la diplomacia: "Lo que hoy es simplemente un rayo de esperanza se vaya ensanchando para que sea un camino".
Respecto de la visita a España de la opositora venezolana, María Corina Machado, el próximo 18 de abril, Albares ha recalcado que no le consta ninguna solicitud de reunión, pero que "no hay inconveniente en recibirla": "A diferencia de otros partidos, no tenemos candidato en Caracas. Sólo queremos que el pueblo venezolano elija de manera libre, democrática y pacífica a sus líderes".
Maryam se encuentra en el monasterio católico maronita de San Pedro y San Pablo, escondido en las montañas en una zona cristiana. Ella es musulmana y ha tenido que abandonar su hogar. Cuenta que tuvo miedo por ella y por su hija, así que tuvieron que irse antes de que bombardearan.
Como ella, otras 39 personas han buscado refugio en el monasterio desde que Israel inició su ofensiva militar. Muchos de ellos, niños.
Perdido en las montañas del sur de Líbano, en zona cristiana, el monasterio de San Pedro y San Pablo se ha convertido en un refugio improvisado para familias musulmanas chiíes obligadas a abandonar sus casas por el Ejército israelí, nos cuenta el padre católico maronita Filemón. "Abrimos nuestras puertas en cuanto empezó la guerra", nos dice, "vivimos como una familia, somos todos libaneses". Ahora se refugian aquí 39 personas, muchos son menores.
Hayad nos cuenta que su hija la despertó en medio de la noche por los bombardeos y huyeron hasta la ciudad de Sidón, allí les hablaron de este lugar. Nadib está aquí con su familia y vienen de Nabatiye, muy castigada por los bombardeos israelíes.
Les recibieron sin preguntar, uno de los padres les cedió su habitación y él duerme en un despacho. Todos trabajan juntos y colaboran en las labores del monasterio. Informa Arantxa Marculeta, enviada especial a Beirut.
Imagen: bombardeos en Nabatieh, sur de Líbano Abbas Fakih / AFP
El barrio residencial de Akná, cerca del centro de Beirut, ha sido golpeado por los bombardeos israelíes, con dos edificios de tres y cuatro plantas destruidos. La onda expansiva ha afectado a los edificios colindantes.
Se trata de un barrio popular, densamente poblado, donde no dejan de llegar desplazados del sur del país que huyen de la invasión israelí y que han buscado refugio en la capital. El balance actual es cinco muertes, entre ellos una menor; y unos 50 heridos.
Los católicos orientalistas maronitas celebran el Domingo de Resurrección en la Catedral de San Jorge de Beirut entre medidas de seguridad.
Los maronitas son mayoría entre los cristianos, que representan un tercio de la población del Líbano, que es un mosaico de religiones en el que los musulmanes son mayoría entre un 60% y un 70%, divididos casi a partes iguales entre chiíes y suníes.
Los cristianos no son objetivo del Ejército israelí en esta guerra con la milicia chií Hizbulá, pero este nuevo conflicto bélico pone a prueba los delicados equilibrios entre comunidades religiosas.
Foto: Adnan Abidi/REUTERS — Una mujer reza en la Catedral de Santo Tomás en Tiro, Líbano
En otro de los frentes de esta guerra, el del Líbano, Israel intensifica su ofensiva con bombardeos en una de las principales ciudades del sur del país y en los suburbios de la propia capital.
La crisis humanitaria en el sur del Líbano ha alcanzado niveles críticos, donde incluso los actos de despedida se han vuelto imposibles: los entierros y funerales son ahora demasiado peligrosos debido a la intensidad del conflicto. La cifra de víctimas ya supera los 1.300 muertos, entre ellos 124 niños, mientras que la cifra de menores desplazados asciende a 370.000.
En los refugios de UNICEF en Beirut, la infancia intenta sobrevivir entre juegos que contrastan con la crudeza del entorno. Allí se han reencontrado Cristina y Leila, quienes ya sufrieron el desplazamiento en 2024 y ahora enfrentan de nuevo la pérdida de su hogar. Desde el terreno, Unicef advierte que más allá de las cifras físicas, el riesgo psicológico para estos menores es devastador, marcando a una generación que crece bajo el trauma constante del desarraigo. Informa Oscar Mijallo, enviado especial de RTVE a Líbano. (Foto: REUTERS/Emilie Madi)
El presidente Donald Trump ha cesado a uno de los mimebros de su equipo más leales: la fiscal general, Pam Bondi. Es la seguna persona del entorno más cercano del mandatario en ser cesada en pocos días después de Kristi Noem, la exresponsable de política migratoria.
La situación en Oriente Medio no varía e Irán incluso redobla sus amenazas y continúa con las ejecuciones en el país. Vamos a hablar de todo ello y de cómo sigue afectando a la región con nuestros enviados especiales.
También, como gran parte del planeta, hablaremos de la Semana Santa, una donde la guerra y las masacres son protagonistas. Vamos a estar en dos puntos clave: en Jerusalén y también en el Vaticano para saber cómo afronta su primera Semana Santa el papa León XIV.
Hablaremos de Tanzania, uno de los destinos turísticos más emblemáticos del continente africano. Allí viven los masái, un pueblo de indígenas nómadas que, según denuncian ONG, están siendo expulsados por el gobierno. Estará con nosotros Sara Mediavilla, investigadora de Survival.
Vamos a hablar también sobre la segunda jornada de la misión Artemis II de la NASA, también de la condena al artista Jacques Tilly por crear una escultura satírica de Vladimir Putin y de un informe sobre la exposición al cadmio de la población en Francia. Estaremos también en El Salvador para analizar esa modificación de la asamblea legislativa en la ley que contempla la cadena perpetua incluso para menores. Y otro asunto que atenta directamente sobre los derechos humanos: Human Rights Watch ha publicado un informe que detalla los crímenes que sufre la población en Burkina Faso.