Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Ismat vuelve a Gaza para buscar a su hijo desaparecido. Ha hecho el camino inverso al de la supervivencia. Nosotros hemos hablado con ella y esta es su historia: tras dos años en Egipto acompañando a su otra hija herida, esta madre ha decidido cruzar el paso de Ráfah para buscar a su hijo Mahmud, de 17 años.

La ONU estima que hay más de 10.000 personas desaparecidas en Gaza. Ismat se ha encontrado con un escenario apocalíptico. Según la ONU, el 92 % de las casas han sido dañadas o destruidas. Solo funcionan parcialmente el 15 % de los hospitales y casi no hay maquinaria pesada para remover el hormigón. Más de 60 millones de toneladas de escombros sepultan la Franja.

Ebbaba Hameida (RTVE Noticias) / Adrían Álvarez (Video Digital).

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha comprometido a destinar 10.000 millones de dólares a la Junta de la Paz para la reconstrucción de la Franja de Gaza, asolada tras dos años de ofensiva militar de Israel en el enclave.

Unos 40 países, en calidad de miembros o de observadores, se han reunido este jueves en Washington para la cumbre inaugural de la Junta de Paz impulsada por Trump, el órgano concebido para pilotar la Gaza de posguerra, aunque el presidente quiere ampliar sus funciones a otros conflictos. Una intención que colisionaría directamente con el papel de las Naciones Unidas.

FOTOGRAFÍA: EFE / EPA / ALESSANDRO DI MEO

Entre ráfagas de un viento racheado, violento, Shai Carmeli-Pollak, nos cita frente al mar, en Israel. Es el mar al que quiso llegar el protagonista de su película: un niño palestino, de Cisjordania.

La suya es una historia sencilla que retrata, sin pretensiones, la falta de libertades, incluida la de movimientos.

Un sistema retorcido, resume el cineasta israelí, de discriminación, de un apartheid que el Gobierno hebreo no quiere enseñar. Mejor película del año para la Academia de Cine de Israel. Para el ministro de Cultura, un insulto al Ejército y al Estado, merecedor de un recorte de ayudas al cine todavía por concretar. Pero con un efecto inmediato: la autocensura. Los cineastas, dice, se lo pensarán dos veces antes impulsar proyectos críticos, porque se exponen a ataques y problemas de financiación.

Y luego están esas películas que son casi imposibles de ver en Israel. Hace unas semanas la policía interrumpió la proyección de una de ellas, Palestina 1936, en un centro cultural, esgrimiendo razones de orden público. No puede verse en Jerusalén, sí algunos cines de la Cisjordania ocupada, lejos de los ojos de población israelí.

Foto: TVE.

El Gobierno de Israel ha aprobado este domingo reabrir el proceso de registro de tierras en Cisjordania ocupada por primera vez desde 1967, lo que permitirá al Estado israelí registrar de forma vinculante y definitiva terreno de este territorio palestino, según un comunicado difundido a Efe por el Ministerio de Justicia. Se trata de un paso más para anexionarse Cisjordania y hacer imposible un Estado palestino.

Foto: EFE/ Alaa Badarneh

El Gobierno de Netanyahu da un paso más en su política para anexionarse de forma ilegal Cisjordania y aprueba nuevas medidas para consolidar su control sobre los territorios ocupados. Zonas en las que la población palestina -además- se enfrenta cada día al ejército y a las ofensivas de los colonos para echarles de sus casas. Con ellos, conociendo cómo se preparan para hacer frente a los ataques de los radicales israelíes, ha pasado la noche el corresponsal de Radio Nacional en Jerusalén, Santiago Echevarría

Cuando cae el sol en la aldea palestina de Sinjil, la aparente calma se transforma en inquietud. Un equipo de TVE ha pasado allí la noche con sus vecinos. Los colonos israelíes van cercando el pueblo. Para las familias palestinas, el día a día se ha reducido a resistir en un clima de asfixia. Frente al lugar en el que viven tienen un asentamiento judío y una base militar.

El mes pasado los colonos les atacaron, así que cada noche, alguien se queda despierto vigilando. En el ayuntamiento debaten cómo parar la creciente ocupación. La nueva normativa israelí sobre el registro de la propiedad amenaza con legalizar las ocupaciones de forma permanente. Ahora mismo solo les queda la autodefensa.

Cuando cae el sol en Sinjil, la aparente calma se transforma en inquietud. Los colonos, esos israelíes que ocupan Palestina, van cercando el pueblo. Aquí algunas familias, más que vivir, lo que hacen es resistir en un clima de asfixia en aumento.

La de Jadra tiene un asentamiento judío y una base militar enfrente. El mes pasado los colonos los atacaron, así que cada noche alguien se queda despierto. Otros vecinos, en el ayuntamiento, debaten cómo parar la creciente ocupación. Ahora mismo solo les queda la autodefensa.

Informa: el corresponsal de TVE en Jerusalén, Marc Campdelacreu.

[Foto: AP/Ohad Zwigenberg].

El presidente de EE.UU., Donald Trump, le ha reiterado al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que mantiene su apuesta por negociar con Irán antes de tomar otras medidas. Netanyahu y Trump se han reunido este miércoles a puerta cerrada en la Casa Blanca, en un intento del israelí para influir en las negociaciones EE.UU.-Irán que tienen lugar en Omán. El Gobierno israelí quiere que las negociaciones no se restrinjan al programa nuclear iraní, sino que se obligue también a Irán a limitar su arsenal de misiles y a que cese su apoyo a los grupos enemigos de Israel en la región, como Hamás en Palestina y Hizbulá en Líbano.

Foto: REMITIDA / HANDOUT por OFICINA DEL PRIMER MINISTRO DE ISRAEL

El paso de Ráfah, que une la franja de Gaza con Egipto, se ha reabierto este lunes tras casi dos años cerrado.

Israel permite ahora que algunos palestinos puedan cruzarlo, pero con limitaciones.

El paso tendrá capacidad para procesar unas doscientas personas al día: 150 que saldrán del enclave, frente a 50 que accederán al territorio palestino.

Alrededor de 20.000 palestinos con necesidades médicas esperan salir de Gaza para recibir tratamiento.

Foto: EFE

Mientras continúan los estragos del genocidio israelí en Gaza, en Cisjordania, el otro gran territorio palestino, Israel sigue avanzando en la limpieza étnica que está llevando a cabo en esta región. Los colonos, civiles apoyados por Tel Aviv, acaban de borrar del mapa la última aldea beduina que resistía al sur del valle del Jordán tras agredir, asaltar y robar el ganado de los habitantes durante las últimas semanas. Más de 100 familias han sido expulsadas de sus tierras y allí, con una de ellas, ha estado el corresponsal de Radio Nacional en Jerusalén, Santiago Echevarría