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Donald Trump había elevado las expectativas diciendo que iba a tomar una decisión final sobre Irán. Pero anoche se reunió con sus asesores y todavía no ha anunciado nada.Toda la semana se lleva hablando de un posible acuerdo: un pacto temporal para alargar la tregua otros 60 días, reabrir el estrecho de Ormuz y dejar los puntos más complicados para una segunda fase, pero todavía no ha habido avances.

Hay un borrador sobre la mesa, que se está negociado entre los equipos de Estados Unidos e Irán, pero sigue sin cerrarse. Washington exige límites al programa nuclear iraní y Teherán reclama un alivio de las sanciones económicas y garantías concretas. Y mientras la Casa Blanca habla de paciencia, el Pentágono mantiene la amenaza de volver a atacar si la negociaciones se rompen.

FOTO. Samuel Corum - Pool via CNP / Zuma Press / Europa Press / ContactoPhoto

Francis Donovan, el encargado de supervisar las operaciones militares estadounidenses en América Latina y el Caribe, se ha reunido con altos mandos militares cubanos, incluido el jefe del Ejército.

Desde el triunfo de la revolución cubana en el 59, nunca se ha visto ninguna fotografía de jefes militares de ambos países juntos. El encuentro ha tenido lugar en el perímetro de la Base Naval de Guantánamo.

Estados Unidos ha puntualizado que han tratado "cuestiones de seguridad operativa". Desde la televisión del régimen también han ofrecido una explicación de lo que significa la foto: "La posibilidad de que dos gobiernos que tienen disputas, diferencias políticas, sean capaces de sentarse y hablar de manera profesional".

En un momento de debilidad, el castrismo quiere evitar correr la misma suerte que Venezuela. La presión de Trump es máxima: incluye un bloqueo energético, un despliegue militar extraordinario cerca de la isla y la imputación de Raúl Castro por un tribunal de Florida.

Foto: SOUTHCOM/EUROPA PRESS — El comandante del SOUTHCOM, Francis L. Donovan, con altos mandos del ejército cubano en Guantánamo

De la guerra en Oriente Medio seguimos recibiendo informaciones contradictorias. Donald Trump se reúne este viernes con su gabinete de seguridad nacional para tomar una decisión sobre el acuerdo que negocia con el régimen iraní. El presidente insiste en que Irán debe renunciar al desarrollo de un arma nuclear. Sin embargo, desde Teherán, dicen que ese asunto no debe abordarse ahora, sino más adelante.

Foto: Kent NISHIMURA / AFP

Primera parada: la Casa Blanca. Aquí las excavadoras llegaron hace tiempo. Sin pedir permiso a nadie, Trump derribó toda un ala para construir un gran salón de baile. "No veréis nada igual", presume el mandatario. Inspirado, como su mansión de Florida, en Luis XIV y el Palacio de Versalles. Un juez ordenó parar las obras, pero el Gobierno las defiende. Después del tiroteo en la cena de periodistas, alega que el presidente necesita un salón más seguro.

Segunda parada: el Monumento a Lincoln. A sus pies yace el famoso estanque reflectante. Trump quiere pintarlo de azul intenso, el azul de la bandera. "Tampoco veréis nada igual", reitera. Él mismo no dudó en pasar con su coche por encima de la piscina centenaria. Trump encargó la obra, sin concurso, "a un tipo increíble", que había hecho la piscina de uno de sus clubs de golf. Una organización de preservación histórica ha denunciado el proyecto.

Muy cerca, en una rotonda, Trump quiere construir un gran arco de triunfo más alto que el de París. Ya hay varias demandas en contra. Su rostro y su nombre están por toda la ciudad. Esta huella que quiere dejar por muchos años en la capital, su omnipresencia, a muchos les parece una metáfora perfecta de su forma de gobernar.

Foto: Rahmat GulAP Photo — Dos trabajadores trabajan en el estanque reflectante del Monumento a Lincoln

Este jueves se cumplen tres meses desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que deja ya más de 3.400 muertos. Desde entonces, quince países se han implicado en la guerra, y todos ellos han recibido ataques.

La guerra ha creado un problema que hasta ahora no existía: el bloqueo del estrecho de Ormuz. El barril de petróleo el día de antes de la guerra estaba a 71 dólares, ahora ronda los 96.

El coste de la guerra también ha afectado a EE.UU. Según el Pentágono, por ahora les ha costado 29.000 millones de dólares.

Fotografía: Vahid Salemi /AP