Un juez federal ordena que se elimine el nombre de Trump del Centro Kennedy de Artes Escénicas de Washington
- El pasado diciembre, la prestigiosa institución cultural pasó a llamarse Centro Donald Trump y John F. Kennedy
- Trump ha anunciado que quiere confiar al Congreso la "responsabilidad de su funcionamiento, mantenimiento y gestión"
El juez federal Casey Cooper ha ordenado este viernes que se retire el nombre del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de la fachada del Centro John F. Kennedy de Artes Escénicas de Washington y ha dado un plazo de dos semanas para ello.
El magistrado ha señalado que la ley que creó el centro "deja absolutamente claro" que debe llevar el nombre del presidente John F. Kennedy, asesinado en 1963, y que no puede llevar ningún otro nombre, basado en la "decisión unilateral" de la dirección de la institución, actualmente controlada por afines a Trump.
Tras este revés judicial, Trump ha anunciado que quiere confiar al Congreso la "responsabilidad de su funcionamiento, mantenimiento y gestión", según ha escrito en una publicación en su red social Truth Social.
El actual inquilino de la Casa Blanca rebautizó el pasado mes de diciembre el principal centro de artes escénicas del país al añadir su nombre a la institución, que pasó a llamarse Centro Donald Trump y John F. Kennedy de Artes Escénicas.
Se suspende el cierre del recinto
Además, el magistrado —"nombrado por Barack Hussein Obama", en palabras de Trump— ha suspendido el cierre del recinto durante dos años ordenado por el presidente para llevar a cabo extensas renovaciones, en un proyecto considerado emblemático del estilo y la esencia del segundo mandato del republicano.
El centro tenía previsto cerrar sus puertas a partir del próximo 4 de julio. El anuncio de las obras coincidió con una caída en la venta de entradas y con el boicot de varios artistas tras la toma de control de la institución por parte de Trump.
En su airada publicación, Trump ha asegurado que el Centro Kennedy ha perdido, "a lo largo de los años, antes de nuestra intervención hace poco tiempo, cientos de millones de dólares". "Me enorgullecía enormemente haber asumido la dirección de una institución en quiebra y anhelaba convertirla en un gran y prestigioso ganador para Washington y Estados Unidos", ha proseguido el mandatario.
"Desafortunadamente, el juez Cooper y la izquierda radical prefieren verlo morir antes que permitir que el presidente Trump lo transforme en algo de lo que todos puedan sentirse orgullosos", ha lamentado.