Franklin Graham, el evangelista aliado de Trump: "Es el presidente más religioso que he visto en mi vida"
- Graham participará este fin de semana en un festival que reunirá a centenares de iglesias evangélicas
- Este movimiento religioso, que llena estadios con eventos masivos, cuenta con 4.700 iglesias en España
El evangelista Franklin Graham, uno de los rostros más influyentes de las comunidades religiosas en Estados Unidos y uno de los aliados religiosos más fieles del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha llegado a Madrid para encabezar un macroevento religioso denominado “Festival de la Esperanza”.
El evento, organizado por la Asociación Evangelística Billy Graham, se celebra una década después de la edición que se llevó a cabo en Barcelona y forma parte de una gira internacional que ha pasado por países como Bielorrusia, Estados Unidos, Argentina y Perú.
Este encuentro se celebra en pleno auge de la iglesia evangélica en España que destaca, principalmente, por el aumento del seguimiento de este movimiento religioso entre los migrantes, y se da solo unos días antes de la visita del papa León XIV a España.
Trump, un presidente “que apoya la fe”
Graham heredó el imperio evangélico de su padre, el célebre predicador Billy Graham, que asesoró espiritualmente a presidentes estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, desde Richard Nixon hasta Bill Clinton.
Sin embargo, el perfil de Franklin Graham está mucho más alineado con el trumpismo. Ha participado en varios actos de campaña de Trump y fue el encargado de la oración en su segunda toma de posesión como presidente.
“El presidente Trump es el presidente más religioso que he visto en mi vida, tal vez desde Abraham Lincoln, en más de 150 años. Estoy agradecido de que sea una persona que apoya la fe”, asegura Graham en declaraciones a RTVE. “Creo que la gente votó por el presidente Trump porque quería un cambio y él lo ha logrado. Nunca hemos tenido un presidente como él. Puede ser amable, grosero, puede estar enfadado, ser divertido… Todo al mismo tiempo. Nunca hemos tenido a nadie igual”, añade.
El auge evangélico en España
Hace apenas una década, la religión evangélica era muy minoritaria en España. Ahora cuenta con 4.700 iglesias, en contraste con las 23.000 parroquias católicas.
La profesora del Departamento de Antropología Social de la Universidad de Sevilla, Manuela Cantón, asegura que detrás de este crecimiento hay una realidad demográfica evidente: la transformación migratoria de España.
“Causas hay muchísimas, pero una de las más importantes es la transformación migratoria, el cambio migratorio hacia la población latinoamericana que llega ya evangélica, normalmente”, afirma a RTVE. “La vuelta a España para convertir a los españoles es una gran misión para los evangélicos latinoamericanos”, explica.
Por su parte, el redactor jefe del medio Religión Digital, Jesús Bastante, señala que esas iglesias “conforman un lugar donde reconocerte, donde no perder las raíces de las que llegas”. “Sirven para vincular a las personas que comparten también la fe en un entorno distinto”, asevera.
Para Cantón, el auge de la iglesia evangélica en España “no es tan reciente”. “Reciente es su visibilidad y cobertura mediática, pero no es en absoluto un fenómeno reciente. Además, esta profesora destaca el “poder de convocatoria” de esta religión. “Hace que resulte muy atractivo para los líderes de estas iglesias sentirse relevantes políticamente en un país como España, que está considerado un poco el origen de la mayor parte de los males de América Latina porque llevamos la idolatría”, recalca.
Solo en este mes de mayo se han celebrado en la capital española tres grandes actos vinculados a la iglesia evangélica. Uno de ellos se llevó a cabo en el estadio Metropolitano y congregó a decenas de miles de fieles para escuchar a misioneros evangélicos, como el exfutbolista Dani Alves.
Un evento que coincide con la visita del papa
Graham ha llegado a España a fatal de pocas jornadas para la llegada de León XIV, su primer viaje apostólico al país. El evangelista estadounidense afirma que ha sido una coincidencia y subraya que no busca competir con la Iglesia católica.
“La gente se ha preguntado por qué vinimos en este momento en particular. Planeamos esta fecha mucho antes de que se supiera que venía el papa. Cuando hicimos nuestros planes de venir a Madrid, él seguía en Perú”, detalla.