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El fervor religioso en torno a Trump: "¡Qué honor orar por el presidente en el despacho oval!"

Trump reza junto a líderes religiosos en el despacho oval
Una veintena de líderes religiosos pide en la Casa Blanca protección divina para Trump y las Fuerza Armadas de EE.UU. Facebook Paula White-Cain

La imagen habla por sí sola: en el centro, Donald Trump circunspecto, sentado ante su escritorio del despacho oval. A su alrededor, una veintena de líderes religiosos rezan en torno a él. Algunos imponen sus manos sobre sus hombros, en un gesto casi mesiánico. La escena, cargada de una solemnidad, poder, mística y gesticulación corporal que parecen pictóricas, se produce en un momento estratégico: la ofensiva de su Administración contra lo que el republicano califica como la 'ideología del mal' de Irán.

Qué honor orar por el presidente en la Oficina Oval hoy, mientras líderes religiosos de todo Estados Unidos se comprometen a movilizar a la Iglesia para traer el Avivamiento y la Reforma!". Así lo relata en sus redes Nate Schatzline, expastor cristiano evangélico y una de las personas que este jueves participó de esta oración presidencial: en total, 18 hombres y dos mujeres.

El video del rezo, difundido por el asesor de Trump Dan Scavino en sus redes y retuiteado por la Casa Blanca, dice más.

"Oramos para que la sabiduría del cielo inunde su corazón y su mente, y señor, que lo guíes en estos tiempos difíciles que enfrentamos hoy", se escucha decir al pastor Tom Mullins, encargado de pronunciar el rezo y uno de los que coloca su mano sobre el hombro de Trump. Mientras, el resto asienten emocionados con los ojos cerrados a esas y otras frases como: "Oro por tu gracia y tu protección sobre él" y "oro por tu gracia y protección para nuestras tropas y todos nuestros hombres y mujeres que sirven en nuestras fuerzas armadas".

Captura del vídeo publicado por Dan Scavino, subjefe del gabinete de la Casa Blanca, en su cuenta oficial de la red X EFE/ Dan Scavino Via X

La asistente especial de Trump y asesora de comunicaciones Margo Martin reveló en X que el mandatario había recibido a pastores "de todo el país". Entre ellos, figuras evangélicas como Robert Jeffress, uno de los simpatizantes más destacados del republicano desde su campaña de 2016 y claro partidario de Israel; o el pastor bautista evangélico y telepredicador Greg Laurie.

Testigos de la escena, cuadros de los expresidentes George Washington y Ronald Reagan. Sin olvidar a Abraham Lincoln y Benjamin Franklin, en su caso en bustos ubicados a cada lado del escritorio presidencial.

La Constitución de EE.UU. no establece ningún credo oficial y separa religión y poder. Pero ya desde su primer mandato, Trump (2017-2021) sabe que tiene en el cristianismo conservador un crucial granero de votos, con las políticas contra el aborto y contra la diversidad y género como principales bazas. El 62% de los estadounidenses se identifican como cristianos, de los que el 40% son protestantes y el 19% católicos, según el Pew Research Center, que estima que el 62% de los primeros votaron por el republicano en 2024, frente al 55% de los segundos.

Especial mención hace a los protestantes evangélicos blancos, los que tienen la opinión más positiva del magnate: más de ocho de cada diez le dieron su apoyo. Y una encuesta de la misma organización de hace solo un mes indica que la mayoría (69%) aprueba cómo está desempeñando su labor. "¡El presidente Trump ha hecho más por la comunidad religiosa, por los no nacidos, por la próxima generación y por la libertad religiosa que cualquier otro presidente en la historia de Estados Unidos! ¡Te apoyamos, presidente Trump!", concluye Nate Schatzline en su publicación.

La religión y Trump: el republicano busca erradicar el sesgo anticristiano que considera que había en la Administración Biden

La visión "providencialista" de la política norteamericana

La oración en el despacho oval de Trump no es un hecho inusual. Desde su retorno a la Casa Blanca hace poco más de un año, el mismo lugar se ha convertido en otras ocasiones en una suerte de capilla con, como pasó este jueves, el presidente en el centro de la escena y prácticamente los mismos líderes religiosos. También durante la última campaña electoral, cuando algunos de ellos le bendijeron y llamaron "el elegido", lo que ya avanzaba el peso que la religión tendría en la nueva era Trump.

Pero el rezo de esta semana cobra especial relevancia en un contexto de guerra contra el -denominado por el magnate- "régimen terrorista radical y sediento de sangre" de Irán. Y aunque los encuentros de presidentes estadounidenses demócratas o republicanos y líderes religiosos no son nuevos y están "perfectamente aceptados" en EE.UU, en esta ocasión "está cargado de intencionalidad política", cuenta a RTVE Noticias Ignacio Uría, profesor titular de Historia contemporánea y americanista en la Universidad de Alcalá.

"Pero es para consumo interno, no tiene ninguna lectura diplomática: Trump, que prometió no entrar en ninguna guerra, busca un respaldo de líderes espirituales que tienen una enorme influencia en sus iglesias", resalta. Las elecciones de medio término de noviembre están a la vuelta de la esquina y las encuestas auguran una victoria de los demócratas, por lo que esto es un "síntoma claro", continúa Uría, de la relevancia que da el presidente a la religión como movilizador de su electorado más conservador.

Más aún teniendo en cuenta que líderes evangélicos republicanos como Jeffress, Ralph Reed o Gary Bauer comparten una visión "providencialista" de la política norteamericana, en la que el presidente está "especialmente asistido por Dios" para tomar las decisiones correctas. "Por tanto, el encuentro legitima moralmente el ataque contra Irán, al menos entre los protestantes, e intenta presentar a Trump como un hombre guiado por intereses morales", resalta el experto.

"¡Qué GRAN DÍA orando por el presidente, por nuestras tropas, por los familiares de nuestras grandes fuerzas armadas, por Estados Unidos e Israel... por la Operación Furia Épica... ¿Te unes a nosotros para orar por @realdonaldtrump y su administración AHORA?", publicó en sus redes el jueves la pastora evangélica y telepredicadora Paula White-Cain.

El suyo no es un rostro cualquiera. Es quien aparece siempre junto al presidente en esas oraciones, encargada de la Oficina de la Casa Blanca para la Fe, una agencia creada por el mandatario días después de su investidura en sustitución de la Oficina para Asociaciones Vecinales y Religiosas creada por George W. Bush en 2001.

Su objetivo es "asistir a las entidades religiosas, organizaciones comunitarias y casas de culto en sus esfuerzos por fortalecer a las familias estadounidenses, promover el trabajo y la autosuficiencia, y proteger la libertad religiosa". El magnate también firmó entonces una orden ejecutiva que establecía "un grupo de trabajo" para erradicar el "sesgo anticristiano", después de la persecución a "cristianos y activistas provida" que aseguraba había llevado a cabo la Administración de Joe Biden.

La responsable de la Oficina de Fe de la Casa Blanca, Paula White, y el presidente de EE. UU., Donald Trump, rezan mientras el representante Ben Cline habla durante el Desayuno Nacional de Oración de febrero de 2025 en Washington Andrew Harnik Andrew Harnik/Getty Images

Casada con el rockero Jonathan Cain y escritora de varios libros, Paula White había sido ya durante la primera Presidencia de Trump asesora en asuntos espirituales. Es una defensora a ultranza de Israel.

"White es una influyente nacionalista cristiana que ha pasado gran parte de su carrera operando en la sombra para influir en políticas públicas que discriminan a las mujeres, las personas LGBTQ+ y las minorías religiosas, así como en el nombramiento de jueces partidistas que apoyarán esas políticas perjudiciales", denunció la asociación Americans United, que defiende la separación entre Iglesia y Estado para salvaguardar la libertad religiosa.

La organización recrimina, además, el hecho "profundamente problemático" de que en el Desayuno Nacional de Oración, que se celebra anualmente desde 1953, miembros del Congreso participen en ese evento religioso, que reúne a la élite política, empresarial y social del país, y "favorece abrumadoramente una versión limitada del cristianismo, excluyendo todas las demás creencias".

El culto religioso es para el presidente, Donald Trump, un servicio esencial

Trump, "ungido por Jesús" para "encender la señal" en Irán

En su gestión, el republicano ha incorporado a líderes evangélicos como colaboradores de diversa índole. "Ahora los necesita más que nunca por el perjuicio que, periódicamente, le provoca el caso Epstein de abusos sexuales, donde Trump tiene, evidentemente, algún papel, aunque no sepamos cuál", considera Uría.

Y en su núcleo duro la religión también ocupa un alto perfil. Por ejemplo, el vicepresidente, JD Vance, definió a Charlie Kirk, líder juvenil del movimiento Make America Great Again (MAGA) asesinado en septiembre pasado, como un “mártir de la fe cristiana".

Y hace solo dos días, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, de quien dependen las Fuerzas Armadas, dijo en ‌una reunión con líderes latinoamericanos que sus países se enfrentan a una prueba para determinar si ‌seguirán siendo ⁠occidentales y cristianos o si se verán ⁠desgarrados por la "migración masiva incontrolada" y otras amenazas.

"Nos enfrentamos a una prueba esencial ‌para determinar si nuestras naciones serán y seguirán siendo naciones occidentales con características distintivas, naciones cristianas bajo ‌Dios", aseveró Hegseth en la Conferencia de las Américas ‌contra los Carteles.

Esta semana, la Fundación para la Libertad Religiosa en las Fuerzas Armadas (MRFF) ha revelado que desde el sábado se ha visto "inundada" de quejas relacionadas con la utilización de un discurso cristiano extremista para justificar el ataque al régimen de los ayatolás.

En concreto, se especifica el mensaje de un suboficial que cuenta cómo su comandante instó a "comunicar" a las tropas que la guerra forma parte del "plan divino" de Dios. "Dijo que el presidente Trump ha sido ungido por Jesús para encender la señal en Irán, provocar el Armagedón y marcar su regreso a la Tierra", señala esa supuesta denuncia.

"El MRFF ha recibido más de 200 llamadas de más de 50 instalaciones militares de todos los servicios informando de pronunciamientos inquietantes similares de sus comandantes fanáticos cristianos", remarca esa organización.

"Salvado por Dios"

También las menciones a Dios vertidas por el inquilino de la Casa Blanca son habituales. "Fui salvado por Dios para hacer a América grande de nuevo", dijo en su discurso de investidura el 20 de enero de 2025. Meses antes había sobrevivido a dos atentados. "Es como si hubiese sido Dios solo el que evitó que lo impensable pasara", dijo después de que una bala le ensangrentara la oreja en un mitin en Pensilvania.

Su hasta ahora última encomienda al todopoderoso ha llegado en el marco de la contienda bélica que él mismo ha ordenado junto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. "Pedimos a Dios que proteja a todos nuestros héroes que se encuentran en peligro, y confiamos en que, con su ayuda, los hombres y mujeres de las fuerzas armadas prevalecerán", dijo hace una semana tras los primeros ataques sobre Irán, ilegales según el derecho internacional, que han derivado en una guerra que ha costado ya más de 1.400 muertos, con 1.230 solo en Irán y 123 en Líbano.