Allá donde va triunfa y con él, el español. El nuestro es uno de los idiomas más hablados del mundo y tienen en Bad Bunny un buen embajador. Su música ha despertado el interés por estudiarlo en lugares como Pakistán, Sri Lanka o Japón. Tras su actuación en la SuperBowl, las inscripciones en cursos de español de la aplicación Duolingo aumentaron un 35%.
Bad Bunny, el artista del momento, ha llenado anoche Barcelona de salsa y de reguetón en el primero de los 12 conciertos que dará durante los próximos días en España.
Llevaba siete años sin cantar en nuestro país. Estaba todo vendido, había mucha expectación y el puertorriqueño no defrudó. Bad Gyal, como artista invitada, dio la sorpresa.
Barcelona ya vibra a ritmo de BadBunny, esta noche es el primero de los dos conciertos que tiene en la ciudad, después vendrán, dos días en Portugal y nada menos que 10 seguidos en Madrid.
La locura por Bad Bunny se ha desatado en el centro de Barcelona.
Miles de personas se agolpan en los alrededores del hotel Mandarín Oriental en el que se aloja el artista que también ha salido a pasear por el paseo de Gracia de la capital catalana.
El puertorriqueño ofrecerá este fin de semana dos conciertos consecutivos en el Estadio Olímpico Lluís Companys, previstos para este viernes 22 y el sábado 23 de mayo.
Un año más en la MET Gala hemos podido ver a las grandes estrellas, como Bad Bunny, Beyonce, Rihanna, o Madonna, luciendo espectaculares diseños. Una edición polémica por la elección del multimillonario Jeff Bezos, gran apoyo de Trump, como patrocinador del evento... De hecho, algunos invitados, como Zendaya o el alcalde de NY declinaron acudir.
La reciente actuación de Bad Bunny en la Super Bowl ha puesto el foco en el bar Caribbean Social Club, uno de los últimos clubes sociales puertorriqueños que resisten a la gentrificación en Nueva York. Tras aparecer en el show sirviéndole un trago al cantante, la propietaria del local, Toñita, se ha convertido en un símbolo de la identidad boricua.
El establecimiento, cuya fachada fue recreada con exactitud para el escenario del evento, funciona desde hace décadas como un refugio de música y comunidad latina. Aunque Toñita ya era protagonista en unos de los últimos videoclips del artista, su salto a la televisión global ha provocado la atracción de curiosos y turistas que ahora se mezclan con los clientes habituales.
La actuación de Bad Bunny ante 130 millones de personas en la Super Bowl ha marcado un hito para la cultura hispana. El artista llevó los ritmos latinos y su costumbres al primetime estadounidense, lo que ha sido recibido como un motivo de orgullo por la visibilidad de las referencias latinas en el evento más visto del mundo.
Este fenómeno va más allá del género. Según datos de Duolingo, el interés por aprender español ha subido un 35% desde su actuación. Por su parte, el Instituto Cervantes destaca que el triunfo del reggaetón está logrando que cada vez más personas en Estados Unidos se interesen formalmente por el idioma.
Fue toda una declaración de intenciones, Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny, reivindicó el orgullo latino con una actuación ya mítica en la Super Bowl. Cantando en español y recordando que América es mucho más que Estados Unidos, todo apunta a que será la más vista de la historia. Un show que por cierto, no le gustó nada a Donald Trump.
El cantante Bad Bunny ha saludado a los millones de telespectadores y a los miles de aficionados que abarrotaban el Levi's Stadium de Santa Clara para para ver en directo la final de la Super Bowl de la NFL entre New England Patriots y Seattle Seahawks. El artista más escuchado en el mundo en 2025, vestido de banco y con guantes y un balón de fútbol sobre el brazo, había arrancado su politizada actuación durante el descanso del partido de la gran final del fútbol americano con su famoso tema Tití me preguntó, mientras recorría escenas de la vida puertorriqueña: agricultores con sombreros tradicionales, jugadores de dominó y boxeadores. El ganador del Grammy al Mejor álbum del año continuó con su fulgurante actuación con Voy a llevarte pa PR., pero a mitad de la interpretación se cayó en otro salón de la casa, y sonó un himno latino: La gasolina. Y advirtió al público de que esa era música de Puerto Rico. Foto: AP Photo/Brynn Anderson.
Fiel a sus raíces y a su identidad, protagoniza la polémica de este año en la final de la Superbowl tras criticar abiertamente las políticas migratorias de Trump. Bad Bunny actúa esta noche en español ante millones de estadounidenses, en un contexto de creciente batalla cultural.
Por primera vez en la historia de los Grammy, el premio gordo se lo llevó un álbum en español. Fue la noche de Bad Bunny, puertorriqueño, y lo primero que dijo fue: "Antes de decir gracias a Dios, voy a decir fuera ICE", la policía migratoria de Estados Unidos. Y siguió: "No somos salvajes, no somos animales, no somos extranjeros. Somos humanos y somos estadounidenses".
Sobre el mismo escenario, Billie Eilish sentenció que "nadie es ilegal en tierra robada". En la alfombra roja, el lema "fuera ICE" lucía en un pin en las solapas de muchas estrellas. Gloria Estefan decía que este ya no parece el país donde ella creció, y que el Holocausto nos ha enseñado que el silencio es nuestro mayor enemigo.
La gala de los Grammy ha sido una de las más política de los últimos años. Pero también ha sido una gala de "primeras veces": el disco del año, el premio más importante, se escribió por primera vez en español, con Bad Bunny haciendo historia. Y por primera vez, un artista, Kendrick Lamar, superó el récord de premios, 27 en toda su carrera. Otra de las sorpresas ha sido Billie Eilish, con su Grammy a la mejor canción.
Green Day se incorpora a la Super Bowl que se celebrará el próximo 8 de febrero. Junto a Bad Bunny. La presencia del grupo llega tras un año marcado por sus mensajes políticos en directo, como el pasado verano en un festival en Bélgica, donde su vocalista, Billie Joe Armstrong, animó al público a corear consignas contra Donald Trump, o su actuación en Coachella, en California, donde modificaron la letra de su emblemático American Idiot para mofarse del movimiento MAGA.
Las críticas de la banda al presidente estadounidense han sido constantes y, ahora, contarán con uno de los mayores escaparates del mundo del entretenimiento, la actuación en el descanso de la Super Bowl, seguida cada año por millones de espectadores, que amplificará una posición contra Trump que Green Day ha defendido sin matices en escenarios de todo el mundo. Y veremos qué ocurre durante su show.
Y, por supuesto, actuará también Bad Bunny, el artista que en 2025 ha vuelto a ser el cantante más escuchado en Spotify en todo el mundo, ya confirmado hace meses. Y la controversia ya es total, porque no hay que olvidar que el puertorriqueño no incluyó a Estados Unidos en su última gira mundial, alegando temor a posibles redadas del servicio de migración en conciertos con gran presencia de público latino. Desde la Casa Blanca, la elección del cantante fue calificada de “vergonzosa”, mientras se ha advertido de un refuerzo de la seguridad con agentes del ICE durante el evento...
Con este contexto, todo apunta a que esta edición de la Super Bowl será una de las más polémicas y politizadas de sus casi 60 años de historia. Y habrá que estar atento a todo lo que pueda pasar, dentro y fuera del estadio, con la competición deportiva, se podría decir, casi en un segundo plano.