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Bad Bunny, explicado en 'Ubícate': el fenómeno cultural y político de la música latina

  • Este miércoles, en Ubícate han analizado cómo Bad Bunny también desafía los códigos tradicionales de la música urbana y la industria estadounidense
  • Emilio Doménech, Mar Manrique y Marina Enrich elaboran la 'playlist' con las canciones que más se alejan de la clásica temática del reguetón
Primer plano de Emilio Doménech ('Nanísimo') con camiseta azul marino y fondo rojo. Se distingue un objeto azul con forma de 'i'.

Emilio Doménech, 'Nanísimo', en Ubícate

Bad Bunny lleva 4 años siendo el artista más escuchado en streaming a nivel mundial. Ha vendido más de 600.000 entradas en España entre Barcelona y Madrid, donde promete paralizar la ciudad durante el tiempo que estará en la capital para ofrecer diez citas con su público. Podemos decir incluso que nos encontramos frente al músico latino más importante del siglo XXI (o, al menos, de su primer cuarto).

Un logro mayor si cabe cuando, según recuerdan los presentadores de Ubícate, hace apenas diez años estaba tratando de abrirse hueco en el mercado mundial mientras trabajaba empaquetando productos en un supermercado de Puerto Rico. Emilio Domènech, 'Nanísimo', considera que "esa transición de trabajador precario a superestrella global es parte esencial del mito Bad Bunny".

Así convirtió Bad Bunny sus raíces en un fenómeno mundial

Al contrario de lo que hemos visto en otros latinos que se han convertido en superestrellas en el mercado norteamericano, como por ejemplo Shakira, Ricky Martin o Enrique Iglesias, lo interesante del artista es precisamente que, tal y como recuerda Mar Manrique, "Benito no entra en la industria intentando parecerse a los artistas estadounidenses: no intenta suavizar su acento, no traduce canciones, no elimina referencias culturales locales y tampoco intenta parecer neutro culturalmente. Hace exactamente lo contrario: convierte Puerto Rico y su identidad latina en el centro de su propuesta artística."

Es más, una de las cosas más importantes de Bad Bunny es cómo ha conseguido colocar Puerto Rico en el centro de la conversación global. Benito lleva años denunciando la relación desigual con Estados Unidos, donde Puerto Rico sigue siendo un territorio colonial, por lo que no tiene soberanía plena y depende económicamente de Washington en muchísimos aspectos.

Por qué Bad Bunny es mucho más que una estrella del reguetón

Tirando de playlist, Doménech considera que este aspecto se ve claramente en temas como "El Apagón", probablemente la pieza —dice Nanísimo— más política de toda la carrera del puertorriqueño, donde "habla directamente de la privatización de la red eléctrica, de la corrupción política y sobre todo de la gentrificación brutal que vive Puerto Rico".

Mar Manrique destaca las duras críticas de Bad Bunny a las políticas migratorias de Trump

Algo que entronca y conecta con otra parte importante de su carrera: las protestas contra Ricardo Rosselló en 2019, cuando "Benito salió literalmente a la calle junto a miles de personas para exigir la dimisión del gobernador después de filtraciones de chats machistas y corruptos", recuerda Emilio Doménech, mientras que Manrique tira de hemeroteca para recordar el choque frontal contra Trump y el ICE. Una postura que cobra relevancia "porque muchísimos artistas latinos han preferido mantenerse ambiguos políticamente para no perder mercado en Estados Unidos. Algunos incluso han acabado acercándose directamente a Trump. Benito no: él ha criticado políticas migratorias y ha defendido públicamente a inmigrantes latinoamericanos".

La razón por la que Bad Bunny cambió la música urbana para siempre

Bad Bunny no solo rompe moldes dentro de su posicionamiento político; su figura en auge aparece en un momento en el que las masculinidades tradicionales empiezan a resquebrajarse culturalmente. Es un artista, dice Mar Manrique, que sigue jugando con elementos clásicos del reguetón, como lo son el dinero, la sexualidad o el éxito, pero, al mismo tiempo, "introduce vulnerabilidad emocional, ambigüedad estética y una relación distinta con la moda y el género".

También lo hace rompiendo moldes en las letras de sus canciones. Marina Enrich se suma a la conversación apuntando que Benito ha introducido elementos feministas y en pro de los derechos del colectivo LGTBIQ+ dentro de sus composiciones, rompiendo los esquemas que acusan al reguetón de machista.

Marina Enrich destaca la parte "feminista" y pro-LGTBI de Bud Bunny, pero... ¿es suficiente?

De este modo, "Yo Perreo Sola" se convirtió en un himno feminista "porque reivindica el derecho de las mujeres a bailar sin ser acosadas". Lo hace además, dice Nanísimo, con un "videoclip muy potente simbólicamente donde Benito aparece drag, juega con códigos de género y rompe parcialmente con la masculinidad clásica del género urbano". Manrique, por su parte, propone una lista de reproducción con títulos como "Andrea, "donde denuncia la violencia machista y la presión social sobre las mujeres jóvenes; "NUEVAYoL", donde habla de identidad puertorriqueña y diáspora; o "Lo que le pasó a Hawái" que conecta la gentrificación de Puerto Rico con otros procesos coloniales similares".

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Ubícate es la ventana semanal a la actualidad capitaneada Emilio Doménech 'Nanisimo'. Junto a Mar Manrique y Marina Enrich, cada miércoles por la tarde, en riguroso directo, darán a los espectadores todas las claves necesarias para "parar, reflexionar y decidir hacia dónde ir después".