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Arabia Saudí es una monarquía absoluta gobernada por una dinastía real. Son los defensores del wahabismo, una de las corrientes más fundamentalistas del islam. Su legislación está basada en El Corán. En este país las mujeres hasta 2015 no podían votar ni presentarse como candidatas en unas elecciones. Solo desde hace tres años pueden conducir y sigue vigente el sistema de tutela masculina sobre las muejeres.

Esta semana, Estados Unidos ha concluido que el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, aprobó un plan para capturar o matar al periodista disidente Jamal Khashoggi. Pero, dadas las relaciones estratégicas con Arabia Sudí, Washington tiene pocas intenciones de que eso se traduzca en algún tipo de sanción. La ONU ha criticado la tibieza del gobierno de Joe Biden, mientras los saudíes rechazan el informe. En Alemania, Reporteros Sin Fronteras ha iniciado acciones contra el hijo del rey saudí y otros altos cargos.

En 24 horas de RNE, repasamos el caso, conocemos en qué punto está y nos preguntamos hasta dónde pueden llegar las consecuencias, con los corresponsales de Radio Nacional: para Oriente Próximo, desde Jerusalén, Cristina Sánchez; desde Berlín, Gabriel Herrero, y en Washington, Fran Sevilla.

¿Realmente puede prosperar un proceso penal internacional contra el príncipe heredero del trono de Arabia Saudita? Elena Maculan es investigadora post-doctoral de Derecho Penal Internacional en la UNED.

Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha presentado ante la Justicia alemana una demanda por crímenes de lesa humanidad contra el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman. La denuncia se centra en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi y llega días después de que Estados Unidos hiciera público un informe de los servicios de Inteligencia del país que señalan que el príncipe saudí ordenó el asesinato.

FOTO: REUTERS/File Photo

Estados Unidos ha hecho público el informe de los servicios de Inteligencia que señala que el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, autorizó el asesinato del periodista Jamal Khashoggi dentro del consulado saudí en Estambul en 2018.

"Consideramos que el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, aprobó una operación en Estambul, Turquía, para capturar o matar al periodista saudí Jamal Khashoggi", señala el informe.

La Administración de Joe Biden ha entregado el informe, basado en un documento de máximo secreto de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, al Congreso del país, después de que el presidente mantuviera este jueves una conversación telefónica con el rey saudí, Salman bin Abdelaziz al Saud.

Dos años y medio después de la desaparición de Jamal Khashoggi, un informe de los servicios de inteligencia estadounidenses ha concluido que el Príncipe heredero de Arabia Saudí ordenó el asesinato del periodista. El documento fue redactado poco después de conocerse la noticia, pero el entonces Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impidió su publicación por la estrecha relación que mantenía con Bin Salman.

Khashoggi, que fue asesinado y su cuerpo descuartizado, trabajaba para el Washington Post en el momento en que se le perdió la pista, el 2 de octubre de 2018 en el consulado saudí de Estambul. Ocho personas han sido condenadas en el país del periodista, agentes cercanos al Príncipe saudí que actuaron por su cuenta, según la versión oficial. Informa el corresponsal en Washington, Fran Sevilla.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado este jueves una suspensión de la retirada de las tropas de su país de Alemania y el cese del apoyo a la ofensiva liderada por Arabia Saudí en el Yemen, dentro las medidas que está adoptando para revocar las políticas de su antecesor, Donald Trump.

Ahora le tocaba el turno a la política exterior y para ello Biden se trasladó al Departamento de Estado para dar un discurso en el que esbozó las que serán las líneas maestras de su gestión.

En lo que viene siendo la tónica de sus intervenciones desde que fue investido el pasado 20 de enero, el mandatario demócrata anunció una vuelta de EE.UU. a su política exterior tradicional, es decir, a la colaboración con sus aliados de toda la vida, y a los organismos y tratados internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Acuerdo del Clima de París, de los que Trump había retirado al país.

Foto: EFE/EPA/JIM LO SCALZO

‘En Portada’ ha viajado a Estambul para arrojar luz sobre las numerosas incógnitas de un asesinato que conmocionó al mundo, el del periodista Jamal Khashoggi, que sigue impune. El programa ha entrevistado al círculo más cercano del periodista y a la relatora especial de la ONU, Agnès Callamard, que ha investigado el crimen y accedido a las escuchas de la inteligencia turca.

Jamal Khashoggi fue al Consulado saudí en Estambul a recoger un documento que necesitaba para casarse. Aquel 2 de octubre de 2018 fue la última vez que se le vio con vida. Este crimen atroz cambió la vida de Hatice Cengiz, que estaba a punto de casarse con el periodista saudí. Desde entonces, no ha dejado de luchar para que se haga justicia. Con ella, ‘En Portada’ se adentra en la faceta más personal de Khashoggi. Con amigos cercanos y compañeros de profesión, ahonda en el trabajo del periodista, próximo a la monarquía saudí pero autoexiliado en Estados Unidos desde 2017 y crítico con el príncipe heredero, Mohamed Bin Salman.

La relatora especial de la ONU para ejecuciones extrajudiciales, Agnès Callamard, no tiene duda de que fue un asesinato premeditado y planificado. Arabia Saudí celebró un juicio secreto, que los investigadores tildan de farsa, a puerta cerrada y que no persiguió a quienes dieron la orden de matar al periodista. Turquía está juzgando in absentia a los presuntos responsables del asesinato. ‘En Portada’ ha entrevistado a tres de las personas que han testificado en él.

A pesar de todos los indicios, la comunidad internacional apenas ha establecido sanciones contra Arabia Saudí. No hay duda de que el asesinato de Khashoggi pretendía silenciar una voz crítica, que denunciaba precisamente la capacidad represora de Arabia Saudí desde que Mohamed Bin Salman se convirtió en príncipe heredero.

El asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi conmocionó al mundo, pero sigue impune. Quien iba a convertirse en su mujer, Hatice Cengiz, sigue pidiendo justicia para él y sanciones contra Arabia Saudí. Pero han pasado más de dos años y la comunidad internacional ha hecho oídos sordos. El programa En Portada ha estado en Estambul con ella y con el círculo más cercano del periodista asesinado.

La destacada activista saudí en defensa de los derechos de las mujeres Loujain al Hathloul, detenida desde mayo de 2018, ha sido condenada este lunes a cinco años y ocho meses de cárcel por un tribunal antiterrorista de su país.

El Tribunal de Sanciones de Riad ha condenado a la activista por "servir a una agenda externa al reino usando internet (...) con el fin de perjudicar el sistema público, además de colaborar con un número de personas y entes que cometieron actos criminales de acuerdo con la ley de terrorismo", según el periódico saudí Okaz.

Foto: AFP/Facebook

Loujain al Hathloul, conocida por su lucha contra el tutelaje que existe en Arabia Saudí y que da al hombre el control absoluto de la vida de las mujeres, ha sido condenada a cinco años y ocho meses de cárcel por cometer, según la justicia saudí, varios delitos relacionados con el terrorismo. La mujer, de 31 años, fue una de las cabezas visibles de la campaña para lograr el derecho de las mujeres a conducir en Arabia Saudí. Un mes antes de que se levantará la prohibición, en 2018, fue detenida junta con otras activistas, y acusada de "intentos de desestabilización del Reino". Lleva encarcelada desde entonces con un régimen especial de aislamiento en los últimos meses, según denuncian sus familiares. Varias ONG aseguran que Loujain al Hathloul también ha sufrido abusos sexuales, torturas y amenazas por parte de las autoridades saudíes durante su encarcelamiento.

Daniel Albero afronta su tercer Dakar desde que en 2019 se convirtiera en el primer piloto diabético del rally más duro del mundo. Su infancia, como su vida estuvo llena de altibajos, tanto emocionales como económicos, pero siempre supo salir adelante. Daniel hizo de su condición, la diabetes de tipo 1, su fortaleza. Alcanzando su sueño.

"Practicar deporte es imprescindible con nuestra condición. Estos últimos años, con investigaciones y testimonios de muchos deportistas hemos podido demostrar entre todos que del deporte debe ser una asignatura obligada para cada persona."

(Foto cedida por Kike Belenguer)