Las imágenes aéreas muestran el alcance del accidente ferroviario en la alta velocidad española, que ha dejado decenas de muertos después de que un tren Iryo descarrilase a la altura del municipio cordobés de Adamuz, invadiendo a vía del sentido contrario. En ese momento otro tren de Renfe procedente de Madrid ha chocado con los vagones, y ha salido despedido. Entre las víctimas mortales está el conductor del segundo convoy. Los periodistas desplazados en la zona aseguran que numerosos familiares se han acercado a la zona buscando a sus seres queridos en medio de la incertidumbre. "Ha sido una madrugada terrible", explica el periodista de RNE.
El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, ha relatado en Las Mañanas de RNE cómo vivió en primera persona el accidente ferroviario y la respuesta inmediata del municipio. Moreno ha explicado que recibió el aviso del 112 a las 20:08 y que fue de los primeros en llegar al lugar del siniestro junto a la Policía Local y Protección Civil: "Estuvimos sacando heridos, gente que estaba bien y otros que estaban ya en un estado mal". Desde el primer momento, el Ayuntamiento activó todos los medios disponibles y pidió ayuda a localidades cercanas, lo que permitió un amplio despliegue de policías locales, voluntarios, ambulancias y transporte para trasladar a los pasajeros.
El alcalde ha descrito escenas de gran dureza en la zona del accidente, con vagones volcados, heridos y víctimas mortales, y ha destacado tanto la solidaridad vecinal como la coordinación institucional: "La coordinación tengo que decir que es magnífica. Había un despliegue sanitario que nunca he visto". Adamuz ha habilitado espacios municipales para atender a heridos leves y familiares, con apoyo psicológico y logístico durante toda la noche. Moreno ha subrayado el comportamiento ejemplar del pueblo: "No he sido el único que no ha dormido, hemos estado todos en vela", y ha reafirmado el compromiso del Ayuntamiento de seguir poniendo "los medios dentro de nuestras posibilidades" al servicio de las víctimas y sus familias.
La esfera política se mantiene en vilo respecto a las informaciones del terrible accidente ferroviario en Adamuz por el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad y muestra su solidaridad con las víctimas cuando hay, al menos, 24 fallecidos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cancelado su agenda de este lunes y, por tanto, su reunión con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, para abordar el envío de tropas de paz a Ucrania. Además, ha asegurado que su Ejecutivo está trabajando con otras autoridades para el auxilio de pasajeros.
"Hoy es una noche de profundo dolor para nuestro país", ha expresado en la red social X. Sánchez ha afirmado en el mismo mensaje que "todos los servicios de emergencia están trabajando de forma coordinada sin descanso".
El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad de Iryo y Renfe junto a la localidad cordobesa de Adamuz ha dejado decenas de víctimas y, todavía con el susto en el cuerpo, varios de los pasajeros de estos convoyes han podido contar los momentos de nerviosismo y preocupación vividos cuando se produjeron las primeras sacudidas y, más tarde, a medida que comenzó a conocerse la magnitud de la tragedia.
Los pasajeros del Iryo, que cubría la ruta entre Málaga y Madrid, han explicado que el tren había salido hacía poco tiempo de la estación de Córdoba y circulaba ya a una velocidad alta cuando se produjo "un movimiento muy brusco", como lo ha recordado Salvador Jiménez, periodista de RNE, que iba a bordo del convoy. Ese movimiento correspondía al descarrilamiento de los tres últimos vagones, uno de los cuales terminó volcado.
Dos trenes de alta velocidad han descarrilado a la altura de Adamuz, en la provincia de Córdoba. En uno de los trenes viajaba Salvador Jiménez, periodista de Radio Nacional, que nos cuenta la última hora.
El temporal de nieve que azota la península se cobra su primera víctima mortal en el Pirineo aragonés. Un hombre ha fallecido tras verse sorprendido por un alud en Cerler, en una jornada en la que el hielo y la nieve complican la circulación en sesenta carreteras de la red viaria.
Analizamos el balance provisional de siniestralidad vial facilitado por la DGT con los ojos de las víctimas. Para ello hemos contado con David Pérez de Landazábal, vicepresidente de Stop Accidentes, que nos advierte de que detrás de estas cifras, 1.119 fallecidos y 4.936 heridos hospitalizados, hay 6.055 “familias destrozadas” y reclama prevención basada en datos útiles y a tiempo de evitar más tragedias.
Con Orestes F Serrano, Relaciones Institucionales de FESVIAL, han abordado nuevamente el bloqueo en el Congreso de los Diputados de la propuesta para rebajar la tasa de alcohol al volante, una medida que David considera urgente para salvar vidas y que no puede quedar supeditada a intereses personales o partidistas. "No hay excusa", ha señalado el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska.
Un total de 1.119 personas perdieron la vida en las carreteras españolas en 2025, según el balance oficial del Ministerio del Interior. La cifra representa un descenso de 35 fallecidos con respecto a 2024 y el dato más bajo desde 1960, cuando el parque móvil era considerablemente inferior.
La mayoría de los accidentes mortales ocurrieron en carreteras secundarias y cuatro de cada diez víctimas han sido identificadas como vulnerables, es decir, que eran ciclistas, motoristas o peatones.
El dispositivo de búsqueda desplegado en Íllora (Granada) ha localizado durante la pasada noche el cuerpo sin vida del joven que fue arrastrado por la corriente del arroyo de la Cañada, cuando intentaba cruzarlo con su motocicleta. Mientras, en la localidad de Alhaurín el Grande (Málaga), continúan las labores para hallar al hombre que desapareció el sábado por la noche, después de que un río arrastrara la furgoneta en la que viajaba junto con otro hombre, cuyo cadáver ya ha sido recuperado.