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Poco a poco se va sabiendo qué pudo ocurrir para que el viernes pasado la embarcación en la que viajaban 11 personas, entre ellas una familia de Valencia, se hundiera en Indonesia. A la espera de lo que concluya la investigación, por ahora, las autoridades de este país apuntan a que se produjeron en la zona tres grandes ola seguidas e imprevisibles. El barco turístico naufragó por el golpe de olas poco predecibles, de acuerdo a la información difundida por los investigadores. El accidente se produjo en un entramado de islas, que para los expertos es una zona oceanográfica compleja. Un fenómeno de poca duración que puede generar olas de más de dos metros. En este caso levantaron el barco, lo inclinaron y lo hundieron. Es la conclusión a la que han llegado las autoridades locales, que hoy han prohibido la navegación turística en una amplia zona del este del archipiélago debido a condiciones marítimas adversas. Falta por ver qué más datos arrojan las pesquisas policiales.

Foto: RTVE

Layonel Ramírez ha sobrevivido a la deriva en el océano Atlántico durante 60 horas nadando contra corriente. El joven volcó su moto de agua y ató a ella una de sus manos para intentar impedir que el mar siguiera arrastrándole.

Tras más de dos días de búsqueda, Salvamento Marítimo lo localizó a 30 kilómetros al sur de Gran Canaria. Al llegar a puerto estaba exhausto, deshidratado y con quemaduras por todo el cuerpo. Conocedor del mar y sus corrientes, Layonel tuvo la idea de dar la vuelta a la moto de agua para no ser arrastrado por las mareas, fue una decisión vital según los expertos. El joven está fuera de peligro y se recupera en un hospital en Gran Canaria.

A cualquier persona que viviera el miércoles la imagen del vuelco del cayuco en el puerto de La Restinga, le preguntas ahora que cómo está y dice lo mismo: "Tocado". Cuesta reponerse de una situación tan dramática, y no solo a los inmigrantes que lo sufrieron, sino también al equipo sanitario que luchó por salvarlos, pero no pudo evitar que siete personas fallecieran, cuando en teoría habían superado lo peor de la travesía y se encontraban ya a punto de desembarcar.

Para la mayor parte de los sanitarios que intervinieron en el dispositivo de salvamento, aquella no fue igual que las decenas de veces anteriores. Los rescates siempre tienen una gran carga dramática y emocional, pero en esta ocasión la muerte se descubrió con toda su crudeza ante sus ojos, mientras asistían con impotencia al accidente de aquella embarcación que transportaba a 152 personas, más de la mitad niños y mujeres.

"La parte más complicada son los niños. Que un niño se te muera es lo que más te rompe el alma, lo peor que le puede pasar a ningún profesional”, declara a TVE con amargura Luis González, director médico del Hospital Nuestra Señora de Los Reyes, el único que existe en esta pequeña isla canaria. Entre los pasajeros, viajaban 19 niñas y 10 niños. Tres de las niñas fallecieron.

Han pasado ya dos días desde la tragedia, pero ni él ni el equipo que intervino en el rescate es capaz de mirar directamente las imágenes del accidente. "Mejor no verlas. Es autocuidado", asegura Gretel Escuela, psicóloga del mismo centro hospitalario.

IMAGEN: EFE / GELMERT FINOL

El buque escuela mexicano que este domingo colisionó contra el puente de Brooklyn, y que dejó dos muertos y otros 20 heridos, se construyó en 1981 en Vizcaya. En 2006, el Cuauhtémoc chocó contra el puente colgante de Portugalete cuando navegaba sobre la ría del Nervión.

El voluntario de Itsasmuseum de Bilbao, Esteban Bermejo, presenció la escena, que quedó en un susto. Bermejo recuerda que la gente comenzó a agacharse cuando vieron que estaban muy cerca del puente. "La parte de arriba se rompió y cayó a cubierta", expresa. "Si llega a caer entre dos cadetes, los mata", lamenta.

Cuando el buque escuela se dirigía hacia el mar por la ría había demasiadas variantes a tener en cuenta para pasar bajo el puente Colgante. "La mar empuja. El agua que quiere desembocar a la ría, la empuja el mar", explica el voluntario de Itsasmuseum.

IMAGEN: STEPHANIE KEITH / GETTY IMAGES NORTH AMERICA

Dos tripulantes han muerto en la colisión de un buque escuela mexicano contra el puente de Brooklyn, Nueva York, según ha informado en la madrugada del domingo el alcalde de la ciudad, Eric Adams. "Esta noche, el barco alto de la Marina mexicana Cuauhtémoc perdió la electricidad y chocó contra el puente de Brooklyn", ha explicado Adams en X sobre la embarcación en la que viajaban 277 personas a bordo. Foto: EFE/Ángel Colmenares