Esta es la historia de Teresa Helbig y la ha colgado en el Museo del Traje: entrevista con la diseñadora
- Helbig Archive 96–26 está abierta al público hasta el 27 de septiembre
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En 1996 murieron Gene Kelly, Marguerite Duras y Marcello Mastroianni. Era el fin de una era. Y el inicio de otra. Braveheart arrasó en los Oscar y Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto en los Goya. Irlanda ganó Eurovisión y Diana de Gales se divorció de Carlos de Inglaterra. Galliano empezaba la revolución de Dior y McQueen hacía lo mismo en Givenchy. Y en ese contexto cultural empezó la andadura de Teresa Helbig, paso a paso, pero sin pisar a nadie, salto a salto, pero sin dejarse nada en el camino. Tres décadas después es hora de valorar lo logrado, celebrar lo conseguido y brindar con la gente que ha estado a su lado, la Helbigang.
Helbig Archive 96–26
Teresa llega apurada al Museo del Traje, todos la reclaman, la abrazan, la besan. Es su gran día. Entra en la primera de las salas que acogen su exposición y mira a su alrededor. Se ve que está tan nerviosa como emocionada. También muy orgullosa. "Claro, porque son 30 años de mucho curro y mucho esfuerzo, y esto hay que ponerlo en valor. Y luego esto es el reflejo de nuestro relato, el de las mujeres trabajando para las mujeres, puntada a puntada hemos construido algo real, muy solido y siempre apostando por la artesanía", dice a RTVE.
Diseños de Teresa Helbig R.Muñoz
Cincuenta piezas esenciales han viajado desde Barcelona a Madrid para formar este bello retablo. No hay una narrativa que marque el orden, todo parece colocado siguiendo un instinto, o una emoción. "Ese vestido es de 1994, le llamo 'el tenis de lujo', y luego está toda esta parte marcada por el color azul, de nuestra última colección. Hay de todo, pero no está todo. La selección no ha sido una tarea fácil".
1996-2026, 30 años de Helbigmanía
Las copas empezaron a levantarse en marzo, con el desfile que hizo en el Teatro Infanta Isabel, todo un acontecimiento social que dejó patente su poder de convocatoria y la fidelidad de los suyos. "Pero ahora es distinto, la gente puede ver de cerca el trabajo de cada pieza, la labor tan grande que hacemos para conseguir el vestido que queremos. Esta exposición refleja muy bien el trabajo que hacemos en el atelier de Barcelona, desde las toiles hasta el vestido final. E insisto, se puede ver cómo hacemos las geometrías, como hacemos cada bordado y, además, hay fotografías y documentos inéditos, que ayudan a entender quiénes somos. ¡Es una conversación abierta con el público!".
Diseños de Teresa Helbig RTVE
Las pandoras de Teresa Helbig
En una vitrina vemos las 'Pandoras', maniquís diminutos vestidos con réplicas de sus vestidos. "Antiguamente se hacía así, era la forma que tenía el modista para mostrar los vestidos a las damas de la corte. Nosotros llevamos ya unos años haciéndolas, y no podían faltar en esta exposición que cuenta tanto de nuestro trabajo". Y ese trabajo se desgrana para el público. Una de las salas se llama 'El alma de Teresa Helbig'. Para entrar hay que atravesar las cortinas y pisar la pasarela de metal. A ambos lados vemos las telas con las que se trabaja antes de confeccionar el vestidos, las toiles. Es como una película en la que se cuenta el proceso, la labor de sostenibilidad, el slow fashion.
La casa no acumula stocks, las tijeras solo se mueven a golpe de pedido, el equipo está formado por talento local y conocen el origen de cada tejido. Y algo importante: cada vestido, abrigo, falda o blusa está ideado pensando en el disfrute, en que tenga una vida larga y, si es posible, que salte de un armario a otro, que la pieza la puedan llevar las abuelas, las madres, las tías y las nietas.
Diseños de Teresa Helbig R.Muñoz
Hasta el 27 de septiembre
La uniformidad cromática potencia los conjuntos que han creado, todos los nudes destacan sobre fondo azul, creando una atmósfera chic y elegante. Sobre fondo nude vemos los diseños más cañeros, como las geometrías de piel negra. Esas que solo ellos saben hacer. Hay piezas en maniquí, otras están colgadas de una pecha o suspendidas, como por arte de magia, en un cubo abierto, como un escenario. Lo mini convive con lo maxi, lo claro con lo oscuro, lo liviano con lo estructurado. Reina el equilibrio, la calma. Recorrer la exposición es un viaje en el tiempo, a nuestra memoria, a nuestra historia, a sus historias. Esas historias que nos ha contado en backstage, en Madrid y en París, entre percheros rebosantes de belleza, la misma que ahora embriaga al visitante, que saldrá con un tremendo y maravilloso síndrome de Stendhal.
Diseños de Teresa Helbig R.Muñoz
Lo nuevo de Teresa Helbig
Esa es la pregunta. ¿Y ahora qué? Pues viene de todo, de todo menos el desierto. Seguimos con el prêt-à-porter, que mantiene intactos los principios de sostenibilidad y producción consciente, con ediciones muy limitadas. Y abriremos tienda en Barcelona, a finales de año. Y veremos si vamos a presentar la colección a Los Ángeles o a Nueva York, y hay más, pero ya te lo contaré. Habla una de las grandes, galardonada con el Premio Nacional de Diseño de Moda, una asidua a la pasarela de Madrid y una de las preferidas por las estrellas de las alfombras rojas. 2026 es un año de celebraciones: primero el desfile del Teatro Infanta Isabel y ahora la exposición del Museo del Traje. ¡Y solo estamos en mayo!