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La llamada del Orgullo

El lema LGTBI de Los Javis que arrasa en las redes: "El Orgullo es la fiesta de los que no estábamos invitados a la fiesta"

Por

Ambrossi lanza el lema del Orgullo en Versión Española
Ambrossi lanza el lema del Orgullo en Versión Española

No se podía decir más claro. “El Orgullo es la fiesta de los que no éramos invitados a la fiesta por eso es fundamental que exista”. Los directores Javier Calvo (@javviercalvo) y Javier Ambrossi y la actriz Macarena García (@macarenagarciaoficial) aprovecharon la presentación de su película La llamada (2017) en Versión Española para lanzar un mensaje en apoyo al movimiento LGTBIQ+. Unas palabras con las que Ambrossi dio voz a un sentimiento común y que rápidamente se viralizó en las redes.

“Creo que muchas personas LGTB crecemos desarrollando una personalidad falsa para que no nos vean, no nos peguen, no nos insulten, para que nos quieran”, confesaba en el coloquio dirigido por la presentadora Cayetana Guillén Cuervo. “El Orgullo representa todo lo contrario: salir, celebrar el disfrute”, continuaba ante la atenta mirada de la actriz Macarena García y su compañero y pareja Javier Calvo. “Por eso me duele tanto cuando hay gente que quiere señalar el Orgullo como una fiesta sexualizada o como algo que debería estar fuera de los ojos de los niños porque esta celebración es fundamental”, concluía

No recomendado para menores de 12 años Versión española - Coloquio: La llamada - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Música)

Hola, buenas noches. Bienvenidos al mundo terrenal,

después de este arrebatado y místico final.

María Casado asciende a los cielos; Susana Romero

da por descubierta su sexualidad;

Milagros se quita la pesada carga de su hábito;

y Bernarda, la madre superiora,

con la bendición de Whitney Houston,

abandona su rígida existencia.

Todas han aprendido a amar al prójimo como a sí mismas,

y, sobre todo, a dejar atrás sus miedos.

Javier Ambrossi... ¡Guau!

Javier Calvo, Macarena García... ¡Por favor!

Volverla a ver, después de tanto tiempo,

es muy fuerte. ¡Ese final! Yo necesito

que empecemos a hablar del final. Mira, pelos de punta.

Los pelos de punta.

El momento más bonito es, sin duda, el final.

Cómo lo habéis rodado, cómo lo has interpretado,

cómo se ha planteado ese final.

El plano final de Maca era la joya.

Pero tenemos que decir que lo rodamos en media hora.

No, a ver, la cosa fue muy fuerte.

Fue muy fuerte. Para mí era un plano importante, para todos.

Claro... -Pero para mí, emocionalmente,

era bestia y me ilusionaba mucho. De repente, íbamos muy mal,

era el último plano del día, de la noche.

Empezaba de día. -De la noche no, de la mañana.

Empezó al amanecer, ¿no?

Estaba amaneciendo. Fue ese momento mágico.

Y de repente: "¡Que llega la luz! ¡Que llega la luz!" Un plano.

Un plano, literalmente, cinco minutos.

Y yo: "¿Pero puedo repetir?" "No".

¿A toma única? Sí, a toma única.

Creo que lo hicimos dos veces. -¿Dos veces?

Un frío... Además, si te fijas, le sale un vaho del frío.

del frío, que luego, con FX lo mezclamos con un humo y tal.

Pero hacía muchísimo frío, medio desnuda, toma única,

todo el mundo corriendo. -Pero lo que sucede, conviene,

porque ese vaho parecía que entraba en el cielo, ¿no? Y tardamos tanto

porque tuvimos que poner una grúa motorizada,

que la cogía así, súper cenital

a Maca, y era muy complejo,

todos los aparatos que había que montar.

Y yo decía: "Bueno, ¿lo lograremos? ¿No lo lograremos?"

Maca preparada y yo... Sylvie nerviosísima,

Sylvie Imbert, la maquilladora.

Y al final... "Bueno, está saliendo el sol, hay que grabarlo ya.

Maca, ponte ahí".

Y estuviste brillante. -Sí, de repente, pasa la magia.

"Bernarda... -Dime, hija.

Dime.

Que veo a Dios."

(J. CALVO) El personaje de Maca lo tenía muy difícil

porque era... y en el teatro también se notaba,

era la única que no tenía que hacer reír,

tenía que emocionar. Y, entonces... claro,

era el personaje menos festivo.

Era un personaje que sufría mucho, que tenía que estar

todo el rato emocionado, de verdad.

Y tú eso, a veces, lo sufrías, porque claro...

Porque me quería... -Era menos agradecido.

No, pero... -Pero en el teatro.

Tú escuchabas la risa de todo el mundo y decías:

"Qué bien se lo están pasando", y salías tú

y tenías que emocionarte

y era más duro tu personaje. -Sí.

Pero, a la vez, estaba completamente enamorada de María.

Me parece una preciosidad de personaje

con un conflicto precioso y con mucha ternura.

Y... vamos, fue muy feliz haciéndolo.

Pero es verdad que, emocionalmente, estaba siempre muy conectada.

Y... Pero era muy fácil, también,

con esos compañeros y esas compañeras, y con ellos.

Fue fácil. Llevábamos cinco años de ensayos.

Tres años, perdón. Eran tres.

Pero totalmente de acuerdo con que tenían que creérselo mucho.

Es una peli que te la tienes que creer mucho,

porque está en el filo de lo imposible,

en el filo del ridículo, en el filo de lo irreal.

Nuestro trabajo como directores fue mucho eso

desde el principio, desde el teatro.

Crear un universo, todo, el equipo, todo,

que fuera a favor de lo que ellas iban a construir,

porque si no... es muy difícil.

Tenían que vestirse con el traje de Suma Latina,

cantar una canción de reguetón, se abren las puertas,

te subes al cielo... Si no te lo crees...

Cuando Pedro Almodóvar vio la peli, nos dijo:

"Tenéis un tesoro: actrices que se lo creen.

Y con esas actrices, ya tenéis a película que queréis".

# Lo hacemos, ya vemos, # y luego, podrás decir

# que solo es un juego. # Me muero por darlo todo. #

¿De dónde nace el lema "lo hacemos y ya vemos"?

(J. AMBROSSI) Un sueño, escribiendo la primera versión

para el teatro, y el grupo se llamaba Sumar,

Su de Susana, Mar... Sumar.

Y dije: "Sumar no me convence". Y en una noche, de repente,

me vino: Suma Latina. ¡Ostras! Suma Latina.

"Lo hacemos y ya vemos". Lo vi en un sueño.

Se despertó un día en ese piso ínfimo que teníamos

encima del Teatro Lara,

que decíamos: "Algún día haremos una obra aquí abajo".

Y dijo: "Se llama Suma Latina... Suma Lati...

Y tiene que hacer algo así como "lo hacemos y ya vemos",

como que..." -¡Qué guay!

Y cuando vas avanzando en tu carrera, se te olvida.

De repente, te pones ahí una mochila

y te tienes que recordar: "Lo hacemos y ya vemos".

Hacer las cosas solo por el hecho de disfrutar el proceso,

no por el resultado. Y es súper importante

entender por qué hacemos las cosas. La peli va de eso.

¿Por qué haces lo que haces?

Y te pregunta eso. ¿Cuál es el motor que hay detrás?

¿Conseguir algo? No. Vivir.

Si no, nos pasamos la vida intentando perseguir cosas

que nunca llegan. "Cuando tenga novio, seré feliz",

"cuando consiga esto, seré feliz".

No, ahora. ¿No? Ser ahora.

"Que nosotras lo hacemos, lo intentamos,

y si sale mal, a otra cosa, pero lo has intentado."

Si yo llego a pensar que "La llamada",

una obra sobre una niña a la que le viene a ver Dios

y que es un musical y hay canciones de Whitney Houston,

que esa iba a ser la obra que iba a definir

toda mi carrera, no la hubiera hecho, ¿sabes?

Yo la hacía porque pensaba que no la iba a ver nadie,

que esto íbamos a hacerlo entre amigos, aprenderíamos

y haríamos otra cosa. Pero si piensas que esto será

lo que verá todo el mundo, lo que será definitivo,

lo que te marcará la carrera, un antes y un después,

dices: "Lo tengo que hacer mejor, otra historia..."

"Lo hacemos y ya vemos" es "hazlo".

Te pasas la vida viviendo para los demás, no para ti.

Haz cosas, lo que sientas en este momento,

sigue tu impulso y ya veremos lo que pasa.

Y no sé... Cada vez, cuesta más hacerlo, cada vez cuesta más

hacer las cosas por disfrutar

y hacer las cosas sin el miedo al qué dirán.

Pero sí que nos vamos buscando...

pensamientos que nos hagan hacer las cosas no por nosotros.

Por ejemplo, en "Veneno" nos quitaba mucho ego

el hecho de pensar que la historia era importante

porque había que contar esta historia,

no porque yo lo tuviera que hacer bien,

no porque tuviéramos, por nuestro ego,

que ser mejores directores.

Siempre te tienes que buscar algo que te quite el ego.

Y, a veces, te trabas en un proceso.

"Este guión no es exactamente así".

Pero vuelves y dices: "Vale, no es exactamente así,

pero forma parte de un todo que tiene sentido".

Entonces, yo creo que "lo hacemos y ya vemos"

es encontrarle el sentido a lo que haces.

No por la meta, sino por el proceso de hacerlo.

Algo que existe es más valioso que la idea perfecta que no existe.

Efectivamente, "lo hacemos y ya vemos"

se ha convertido en un referente

para mucha gente, que impulsa a mucha gente.

¿Tenéis anécdotas o historias de gente que os ha venido a contar?

(J. CALVO) Bueno... Elegid alguna.

Por transmitir lo importante que es.

Imagínate, que lleva ocho años en el teatro, ocho años.

Se ha hecho la versión de teatro

en México, en Argentina... -Moscú.

En Costa Rica, en República Dominicana, en Moscú.

En Moscú, pero "underground". Nos fuimos con los tacones

de Suma Latina, con los hábitos de monja,

la Biblia y las pasamos...

"¿Qué venís a hacer?" "Turistas".

Y hábitos de monja. (RÍEN)

Toda la maleta llena de tacones. Turismo especial.

Y el ruso mirándome. Allí no se puede hacer

una obra como esta, porque es irreverente,

no se pueden hacer cosas

de contenido LGTB. No se puede.

Pero hubo una resistencia rusa que nos contrató.

Hicimos la obra en un teatro privado que alquilaron.

Os la jugasteis. Nos la jugamos.

Para todas las personas que vieron "La llamada" en Rusia,

fue muy especial. -Esta es una anécdota...

Lloraban, estaban emocionados de verse representados,

de alguna manera, en una obra de teatro.

Como son tan religiosos y tan católicos allí,

de repente, les parecía: "¡Jo, qué bonito!"

Hay muchísimas historias. Desde Sandra y Loli,

que venían todos los fines de semana,

hasta... no sé...

La llegaron a ver 300 veces la función,

todos los fines de semana, viernes, sábado y domingo...

Que salen en la película, salen...

Que sale sor Loli. -Sor Loli, claro.

Sor Loli, que sale con la del autobús,

es ella, la madre de Sandra, que venían siempre.

"Sí, las conocemos muchísima.

Hola. Efectivamente, son ellas. -Hola.

La han liado muchísimo. -Esta mañana, ¿verdad?"

Mensajes de gente:

"Pues he dejado los hábitos", era monja.

Sí, era monja. -"Que soy lesbiana".

O "Soy cura y me voy de cura porque soy gay".

O al revés: "He sentido algo especial

y me quiero volver a replantear mi fe".

A mí, por ejemplo, una persona me dijo...

Estábamos haciendo algo, un trabajo en el teatro...

No sé qué era, algo de sonido, y me dice: "Te quiero decir algo.

A mí me habla Dios también." -"Y me canta".

"Y me canta a través de la música".

Es muy fuerte. -"¿En sentido metafórico?"

"No, de verdad".

¿En serio? -Y digo: "Ah".

"Es igual, es mi vida tal cual".

Mucha gente, esta cosa tan loca que puede parecer la película,

mucha gente se nos ha acercado a decir: "Es mi vida literalmente".

Y era una persona LGTB, vamos, que también era religiosa.

De todo nos ha pasado.

Gente que estás en una discoteca y, de repente, mucho ha pasado,

que se levanta: "¡Mira!" Tatuaje, frase de la película.

Muchas veces. -Realmente, por eso yo creo

que tenemos tanto amor por esta película

y esta obra de teatro, y ha sido tan especial para todos,

porque de verdad sentíamos que podía cambiar cosas, ¿no?

Y, además, llegó mucho a la gente muy joven.

Y tener referentes desde pequeñito, que te hablen de diversidad,

antes no pasaba. Y, de repente, verlo

con naturalidad y con alegría, y que está bien,

y que es una fiesta,

ha inspirado mucho. Yo recibía miles de mensajes

en Instagram a diario.

Con... -Pero miles.

Gente que se quería meter... que habían dejado...

Que no se habían atrevido a ser actrices o actores,

o cantantes, y de repente, decían: "Me voy a atrever".

"Me he atrevido a decirles esto a mis padres

y todo ha salido bien".

Vuestra madre... -Ah, claro.

Mi madre, que llevaba como 20 años trabajando

en un banco, de directiva de un banco,

el día del estreno de "La llamada" en el "hall" del Teatro Lara,

nos dijo: "Voy a dejarlo,

porque, realmente, quiero hacer otra cosa con mi vida".

Y renunció a su jubilación, a su plan de pensiones, a todo,

y dijo: "No, voy a ser monitora de pilates".

Que es lo que siempre le había apasionado.

Y se pone a estudiar yoga, pilates, tal...

Y ahora es feliz, es otra persona. Bueno, era muy feliz,

pero ahora, de repente, está plena, está en paz.

Está haciendo lo que quiere.

Realmente, el poder inspirador de la ficción,

a veces, no nos damos cuenta que es más de lo que creemos.

"Sí, me has venido a buscar."

¿Cómo recuerdas los primeros años de "La llamada"?

(MACARENA) Como muy excitantes, muy emocionantes, muy felices.

Es que estábamos muy felices.

Sin... Sí, sin tener... Muy "lo hacemos y ya vemos".

De verdad, no teníamos demasiado en cuenta

qué iba a pasar. Y trabajar desde ahí, fue...

(J. CALVO) Creíamos que estábamos en la cima ya.

Sí, lo hacíamos y siempre estábamos flipando,

siempre estábamos en shock.

Cada día: "Ha venido no sé quién a vernos y que le ha gustado".

"Quizás, hacemos la peli".

"Que pasamos al escenario principal".

Dos años estuvimos con la gracia de: "Quizás, hacemos la peli,

que ha venido no sé quién de TVE".

Nos creíamos los reyes de la corredera baja de San Pablo.

O sea, creíamos que esto era... "Bueno, todo, todo, qué éxito".

400 personas, quiero decir, que para nosotros era...

En el "hall", eran 100 personas.

O 70. -Dos días, cien.

Pero la percepción de éxito era real, porque lo era.

Era un lugar donde sucedía algo. Sucedía algo.

A mí me gusta, y lo echo de menos ahora, con lo que está pasando,

que... que en la ciudad, en Madrid, había un lugar

donde pasaban cosas,

donde se movía algo, donde iba gente a ver,

donde se hablaba, donde Belén Cuesta,

que estaba poniendo copas con Javi en el bar,

de repente, empezaba a recibir millones de ofertas de trabajo.

Era un lugar ahí caliente que ardía.

Cómo ensayábamos, con unos bocatas

que nos hacían nuestras madres para comer,

en una salita.

Y cuando lo hicimos por primera vez en el "hall",

ahí, de repente, pasó algo.

La mayoría de la gente era nuestra familia.

Cien personas no daban para mucho. -Pero pasó algo especial.

De repente, había algo muy emocionante por parte de todos.

Ahí empezamos a sentir que sí conectaba,

que llegaba lo que habíamos construido.

El ensayo general fue un desastre.

Fue un desastre. "Qué ridículo vamos a hacer,

esto no tiene ningún sentido".

Y ahora, un reguetón, y ahora, desnudas...

Y ahora, Dios por aquí... Y yo decía: "¿Esto qué es?"

Vinieron como diez personas y salieron sin decirnos mucho.

"Bueno, muy bien. Chao".

No funcionó. -"Me he tenido que ir".

No funcionó nada, nada. -No funcionó.

¿Por qué? También yo lo creo,

porque "La llamada" es una comunión con el público.

No se puede hacer con poca gente. Cuando la sala estuvo llena...

También pasa en los ensayos generales.

Siempre pasa. -Siempre, el ensayo general, mal.

Pero es verdad que cuando había poquita gente en el público...

Es más raro. -Sí, no te da rollo.

Es de teatro lleno. -Es una fiesta.

La celebración. Es una celebración. De ponerla en el cine a tope,

de ponértela en tu casa a tope. De disfrute.

Y esa celebración aparece Enrique López Lavigne,

compra el "merchandising", se lo lleva a su casa

y os llama y os dice que os va a producir.

Nos salvó la vida Enrique.

Enrique es de esas personas que aparecen en tu vida,

como fue Antonio, el director del Teatro Lara, Enrique Lavigne...

Es gente que, de repente, un día siente la llamada,

cree en ti, y no solo nos dijo que quería hacer la película

Nos sentó en una cafetería:

"Esto tiene que ser una película. Vamos a hacerla".

"Vale. Busca a un director, porque yo soy director de teatro".

Hacemos la versión de guión y nos desentendemos.

Y él, que es muy listo, como sabes, dijo: "Ah, sí".

Apachete. Apachete.

Dijo: "Sí, es verdad, vamos a buscar a un director".

Y empieza a hacernos... a traernos directores y directoras.

Sí, como cuatro o cinco.

"A ver, cuéntales cómo harías la película".

Y cuando se iban, me decía: "Está muy bien, es buen director.

¿Pero a que no es exactamente tu visión?" "No".

"Porque tu visión es única. Por eso "La llamada" es así,

porque tienes una visión. Te digo que la dirijas tú".

Y Javi y yo: "No".

A él le convenció. -Y venía otra persona,

que eran maravillosos, pero siempre decíamos:

"¡Ay! Es que yo lo sé hacer".

La teníamos en la cabeza.

Además, era poner en práctica "lo hacemos y ya vemos".

Claro. Y aparte, es la filosofía de Enrique.

Enrique encaja perfectamente en la filosofía

libre-inspiradora. Es maravilloso.

No solo me enseñó a ser director, sino que también

me ha enseñado a ser persona. Y la carrera que quiero tener

en el futuro, está inspirada por él,

por su generosidad, su altruismo,

sus ganas de ayudar al que empieza. Brutal.

A él le convenció para hacerla muy rápido.

A mí no, yo tardé mucho.

Yo le dije: "No". Un "no" definitivo.

Y dije: "Me lo voy a pensar un día más".

Me fui al Ocho y Medio, librería de cine,

todos los libros para dirigir cine me los compré,

y estuve un día y una noche leyendo lo que pude,

para entender bien lo que significaba ser director.

Y, concretamente, hubo un libro...

Hubo un libro, "Mi primera película".

"Mi primera película: toma dos", el segundo volumen.

Pues Sam Mendes lo explicaba súper bien,

y Sam Mendes me habló, directamente, a través del libro.

Y él había dirigido "Cabaret", antes de "American Beauty".

¡Por favor! En el teatro.

Y decía: "Yo no sabía que podía dirigir cine.

Pero si la tienes en la cabeza, te rodeas de un buen equipo

y trabajas mucho,

y te rodeas de gente generosa, te puede pasar como a mí,

que cuando te sientes en la silla, vas a encontrar tu sitio.

Me senté en la silla de "American Beauty"

sin saber decir "acción", ni cuándo decir "corten".

Yo lo he hecho, ganando luego los oscars, tú puedes".

Cerré el libro y dije:

"Enrique, vamos a dirigirla nosotros".

¡Pero qué cosa más bonita, por favor!

(Música)

Siempre que queríamos a alguien del equipo,

los importantes, el director de arte,

dirección de fotografía,

les mandábamos al teatro.

"¡Buenos días, chicas! ¡Enhorabuena! ¡Arriba! ¡Vamos!"

(J. AMBROSSI) Mirábamos su reacción durante la función.

Exacto, y cuando salían... -En plan sentados detrás

de un palquito. "¿Dónde es la fila? ¿La siete?"

Toda la función analizando la cara. No la está pillando.

No le gusta. -No le gusta.

Entonces, al salir... Por ejemplo, a Migue Amoedo:

"¿Qué te ha parecido?" "¡Oh! ¡Es increíble!

¡Esto es tal...!" -Se lo llevó él.

El premio gordo a Migue Amoedo, que es lo más,

lo más maravilloso como ser humano y como profesional.

Nos dio la vida. Y Javi le dijo: "Me encanta.

Queremos fans en el equipo. Lo único que queremos

en este equipo, es fans de la obra de teatro".

No había manera de hacerlo con gente que no creyera.

"Pero tengo otra pregunta. ¿Eres una persona generosa?"

Y creo que este fue nuestro acierto como directores,

que el primer día fuimos al equipo y les dijimos:

"Es nuestra primera película.

Hay muchas cosas que no sé". -Sí, "casi ninguna".

"Casi ninguna, pero sé lo que quiero hacer,

sé lo que quiero contar y sé cómo lo quiero contar".

"Y esta historia la conocemos los que mejor".

"Necesito..." Si de algo soy experto, es de este texto.

Que es lo que he hecho en los últimos años.

Es que es maravilloso. "Entonces, muchas cosas

no las voy a saber hacer y espero que me ayudéis a hacerlas,

porque creo en el trabajo en equipo.

Pero que sepáis, de primeras,

que esta es la primera vez que hago esto,

y espero que no me miréis por encima del hombro,

que me ayudéis, que lo hagamos con amor

y lo disfrutemos". -"Hacerlo entre todos".

Y cuando nos sentamos el primera día en la silla,

la escena en que está Anna Castillo en la pista de tenis,

ese plano tan chulo,

nos miramos, miramos a Enrique y fue como: "Sí.

Pertenezco a aquí".

Todo lo que yo sentía raro siendo actor,

que eran muchas cosas que no estaba en mi cuerpo,

sentía que estaba desubicado,

al sentarme en el otro lado, se convirtió en natural.

Y dije: "Ah, vale, que me había equivocado de lado".

(Música)

Creo que en "La llamada"

el tono es muy importante. El hecho de que...

Me acuerdo cuando nos reunimos con nuestros productores,

que dijeron: "¿Cuáles son vuestros referentes?"

Y yo: "Quiero que sea muy natural, que sea a cámara al hombro,

que sea muy pausado, que... que sea todo...

Vamos, que la luz sea nada chillona,

que los colores sean..."

Me dijeron: "¿Quieres hacer "Solas"? Esto es un musical".

Y yo dije: "Quiero ir a la contra

de lo que la gente espera de un musical,

porque es una historia tan loca,

que quiero que cuando aparece Dios..."

Que parezca verdadera.

"Que cuando aparezca Dios, sea cámara en mano

para que parezca verdadera.

Que cuando te metan un chiste, ni te enteres y siga de largo".

Y creo que fuimos muy fieles al origen de nuestra obra.

"La música hace milagros, Milagros. -Eso es."

# Estos días me llamó,

# a mí nadie me enamoró # y por eso alegre estoy. #

¿Por qué salen mal los musicales? Porque, a veces, están los actores

hablando en un tono y, de repente, es una voz de estudio

que no es natural, claro.

Entonces, dijimos...

Lo que queremos es que el actor esté hablando

y, de repente, con la misma naturalidad, cante,

y desde la misma emoción y con las mismas respiraciones...

Y, entonces, me acuerdo que me vi un "making of"

de "Los miserables" y dije: "¿Como lo hacían?

¿Cómo cantaban en directo?"

Y se ponían un pinganillo

y conectaban un piano ahí afuera.

Y dije: "Esto es lo que vamos a hacer,

cogemos un pinganillo

y va a estar Alberto Torres, nuestro pianista, ahí afuera,

con un piano conectado,

y le va a tocar la canción a Maca.

Y si Maca se para, el piano se para.

Y si Maca tiene que llorar, el piano se para".

Va al ritmo de ella.

Y, entonces, esto también ayudaba mucho a que...

a adaptarlo a un lugar más pequeño en el cine.

Las canciones, que sonaran más recogidas.

# Ay, ¿qué demonios hago ahora?

# Si esto es fe,

# tómame,

# tómame o sal corriendo. #

Cantar y bailar es la pasión de tu vida.

Además de interpretar. Pero cantar y bailar te apasiona,

te gusta muchísimo. Y aquí encuentras un lugar

donde hacerlo con las alas bien abiertas.

Sí, sí, sí. Empecé a ser actriz

por eso. Empecé haciendo un musical,

"High School Musical", y fue porque me animó mi hermano,

pero era, más bien, por lo que me gusta...

Bueno, era una mezcla de cosas.

Pero sí que me gustaba mucho cantar y bailar.

En nuestra casa, la música tenía un papel importante.

Mi madre es una apasionada de cantar y bailar.

A raíz de ahí, descubrí lo que de verdad me apasionaba

y lo que de verdad me interesaba y ocupaba mi tiempo, mi cabeza,

me volvía perfeccionista y obsesiva, que era interpretar.

Que es lo que quiero. Lo otro es de diversión

y que me hace feliz y me da alegría.

No tengo tampoco talento especial para eso.

Yo creo que sí.

Yo también lo creo. (RÍEN)

Pero... Pero sí. De repente, esto combinaba

todo lo que me gustaba.

# Estás perdiendo el tiempo # si te crees

# que sé lo que hay que hacer. #

Mucho nervio, porque yo no soy cantante.

De repente, afinar me cuesta. Tengo que estar pendiente...

En el teatro, a veces, había días que no afinaba

y tenía que estar con eso también.

Pero tampoco era la obra ni la película para afinar.

El personaje tampoco requería una gran voz.

Y luego, el baile final, increíble. -Ahí, ahí.

Anna y yo, claro, felices. El baile lo hacíamos

todos los sábados en discotecas diferentes.

Han hecho bolos. Suma Latina ha hecho bolos.

Hacíamos bolos.

Salíamos todos en grupo a una discoteca...

"¡Ay! "La llamada"..." "Venga, que te hago Suma Latina".

Y salían Anna y ella

a la tarima. -Si ponían a Henry Méndez,

teníamos coreografía para los temas.

# Se mueve la cadera, # empieza en la cadera. #

"Es Suma Latina que le había dicho antes."

(J. CALVO) Cuando requería el rodaje que no fuera en directo,

por ejemplo, Suma Latina,

luego las traíamos a posproducción, a sonido,

a que cantaran pero moviéndose exactamente igual,

cada respiración, que lo doblaran intentando que no sonara enlatado.

Era lo que más nos obsesionaba.

¿Y qué transmitíais a los jefes de equipo,

a Migue Amoedo, por ejemplo, director de fotografía,

sobre cuál tenían que ser el tono de su disciplina?

Sobre todo, trabajamos mucho la naturalidad,

lo que ha dicho Javi antes de que no fuera un musical

en el que se le viera el truco,

sino que fuera un añadido, la parte musical,

a un... a una conversación.

Que todo fuera muy cercano para el espectador.

Que las apariciones de Dios fueran con cámara en mano,

por ejemplo, ayudó mucho.

De hecho, las puertas se abrían.

(Música)

Había personas tirando, real,

y estaba la escalera construida real.

El final con un "croma" para hacerla más larga.

Queríamos dar esa sensación de que todo era verdad,

no había nada digital, que no había nada musical

mal entendido, ¿no?

"Algo está pasando de verdad. Y dice: "No pasó nada". Nada no.

Que la niña estaba con Dios. -Milagros, que la niña estaba

con Dios, que tenemos a una privilegiada.

Quiero hablar con santidades.

(Risas)

¿Qué tal? -Bien."

(J. CALVO) Las referencias que teníamos

eran "La vida de Adéle"

y "Hedwig and The Angry Inch".

(Música)

Son dos mundos muy diferentes, un musical punk

y una obra muy naturalista y de despertar.

Pero creo que combinaron muy bien esas dos referencias.

(Música)

Queríamos que fuera un musical muy, muy, muy "underground",

respetando esa... ese origen.

"Vale, tía, lo hacemos.

Lo que tú dices de que es un tío alegre..."

(J. CALVO) Trabajamos mucho con dos cámaras,

porque la ventaja de tener la obra ensayada durante tres años,

era que cuando ensayas bien una obra,

puedes improvisar todo lo que quieras. Quiero decir,

se la sabían tan bien, que dejaban entrar cualquier cosa,

cualquier impulso... -Estábamos acostumbradas.

Estabais muy vivas.

La gente se cree que cuando ensayas mucho una cosa,

te mueres. Cuando ensayas mucho, te permites estar vivo.

Porque te vas y tienes la confianza de que vas a saber volver.

Es maravilloso.

Puedes transitar por donde te dé la gana,

subir, bajar, hacer el pino. Y confías mucho en ti.

Sabes que lo que viene después, te lo sabes.

Voy a volar y sé que caeré donde tengo que caer.

Total, total. Es la clave.

Lo teníamos muy claro, pero teníamos claro

que ellas iban a hacer lo que les saliera de ahí.

Entonces, decíamos: "Ellas van a decir lo que quieran".

Más o menos, las posiciones son estas,

pero un día te mete Belén este chiste, otro día te mete otro.

Un día Belén se pone a llorar muchísimo...

Según lo que sientan en cada momento,

porque están viviendo la escena de verdad.

Entonces, esto también fue muy bonito.

Pudimos ser muy naturales... pudisteis ser muy naturales,

porque no os teníamos muy encorsetadas.

(Música)

Bueno, como se va pasando el tiempo,

creo que tenemos que hablar de la semana que estamos viviendo,

que es la semana del Orgullo LGTB.

Vosotros, en 2018, fuisteis pregoneros,

si no me equivoco. Sí.

"Queremos un aplauso para todos los que se han dejado la piel

durante estos 40 años por nuestros derechos."

Bueno, quiero saber cómo habéis vivido el Orgullo

estos últimos años, qué opináis de esta fiesta.

(J. AMBROSSI) Bueno, al lado de nuestra casa,

que vivíamos en el centro, en Alfonso XII,

ahí es donde se preparaban las carrozas antes de salir

para bajar por Alcalá. Bajaba al perro

y decía: "¡Ostras, el Orgullo! Hoy toca paseo largo".

Y me hacía el paseo largo, largo, viendo todas las carrozas,

diciendo: "Esto es algo".

Nadie me lo explicó en el cole, ni mi familia,

no sé qué es, pero es algo que hay,

es algo que es bonito, es algo que expresa.

Y luego, después fue muy importante para mí,

porque... creo que las personas LGTB,

muchas nacemos desarrollando una personalidad falsa

para que no nos vean. -Claro.

Para que no nos peguen. -Para que os quieran.

Para que no nos insulten, para que nos quieran.

Entonces, el Orgullo representa justo lo contrario, exponerse,

salir, celebrar...

(CARRASPEA) Me emociono.

El disfrute. Por eso me duele tanto cuando hay gente

que quiere señalar el Orgullo como una fiesta sexualizada

o algo que debería estar fuera de los ojos de los niños,

porque es fundamental.

Es la fiesta de los que no éramos invitados a la fiesta.

Entonces, es fundamental que exista.

Nosotros, como personas LGTB, hemos empezado a vivir con 20 años,

con 25... -20 el que tiene suerte.

Y hay gente que no vive. Yo, ¿y los 20 años

que he vivido antes de ser libre,

el primer amor que no he tenido, el amor adolescente,

el desarrollo sexual normalizado?

¿Dónde están esos 20 años? ¿Quién me los devuelve?

Para eso estamos. Yo voy a llorar, perdóname.

Me tengo que sujetar la lágrima.

No te los devuelven.

Por eso es importante, pelis, la cultura,

tenemos que unirnos para cosas que inspire

a la gente desde el principio, para que cuando tienes

un año, dos, tres, ya te cuenten que puedes ser...

Que tires con lo que sientes,

profesional, personal, humanamente, sentimentalmente,

sexualmente. Tira por donde te venga el aire, tira por ahí.

Cómo no. -A mí, que llegue el Orgullo

es algo fascinante porque yo no he tenido

muchos años de mi vida...

vividos. Entonces, estos los vivimos por dos

cuando llega el Orgullo. (RÍEN)

"Y si a mí alguien me dijera que estoy confundida

y que tengo que parar y pensar con la puta cabeza,

le mando a tomar por culo, ¿vale? Porque sí, sí,

contra todo pronóstico, yo, Susana Romero, soy bollera,

me he enamorado de una monja y mi mejor amiga

se ha enamorado de Dios. Pues cada una con lo suyo."

¿Qué nos falta aquí?

No hablamos de los países donde está castigada

la homosexualidad, que obviamente...

Incluso, que te matan. Por eso.

Y ya no hablemos de la transexualidad.

¿Qué nos falta, Javi? Falta mucho camino por recorrer.

Creo que es clave la educación,

creo que es clave que no más niños, ni niñas,

se tienen que sentir solos o solas en los colegios.

Que no pueden crecer con vergüenza,

que no pueden crecer con miedo, con rechazo.

Creo que esto nos marca de por vida.

La vergüenza sigue ahí. Yo la vergüenza la sigo teniendo.

Entonces, creo que es muy importante que los más pequeños

no se sientan aislados,

que entiendan quiénes son o quién pueden ser.

Y, también, educar a los padres.

Creo que ese camino es muy importante.

Creo que... que, sobre todo,

no podemos permitir relajarnos,

porque todo lo que tenemos, en cualquier momento,

podemos perderlo,

y lo hemos visto amenazado muchas veces.

Creo que hay que seguir recorriendo el camino,

que hay que hacer una ley trans

que pueda ayudar a los menores trans

a... a vivir una vida más fácil.

Creo que hay mucho por hacer.

Pero estoy muy orgulloso de todo lo que se ha conseguido.

Es verdad que somos un país referente en eso.

Sí. Y es tan maravilloso

ser un ejemplo en el mundo entero.

Eso se lo decía... Lo decía Carmen Montón

cuando se aprobó la ley del matrimonio homosexual.

Decía: "Quién no querría que España hubiera sido

el primero en X, Y, Z,

ganando en el fútbol, en Eurovisión,

siendo pionero en leyes". En esto lo hemos sido.

Lo hemos sido.

Entonces, abracemos esto. Pedro Zerolo...

Zerolo. Pedro Zerolo...

A la lucha de tanta gente. El patriotismo es

lo que nos hace únicos y especiales.

Y es que somos pioneros en diversidad y en igualdad.

Entonces, ahora no lo olvidemos,

porque está en nuestro DNI y en nuestro ADN.

Qué bonito eso que has dicho. Me encanta. Marca España.

La libertad, ¿no? La libertad.

Un país en el que uno puede ser feliz y puede ser libre.

Y no se puede quitar el nombre de no sé qué,

contando lo que es España y lo que no. No.

España es una cosa muy concreta.

El pionero en el matrimonio homosexual.

Ahora estamos a la altura de los que se han dejado la vida.

Así es, así es.

Es muy bonita esa reflexión, muy bonita. Maca...

Y... totalmente verdad,

pero, a la vez, lo que tú decías también es verdad,

que todavía queda, todavía falta.

Que no nos podemos... Relajar.

Relajar. Porque todavía hay niños que siguen sufriendo.

Y todavía hay que poner atención y foco en la educación,

y ponerlo como algo primordial.

Por ejemplo, la ley trans, hay temas que todavía están verdes,

y todavía falta camino, aunque, como decís, gracias a Dios,

hay muchísimo recorrido.

Pero no nos podemos relajar, sí, es importantísimo.

Y, también, cambiar un poco la manera de hablar

de la gente que nos representa.

Cambiar un poco el tono del diálogo.

Que luego, después, lo que te insultan por la calle,

es lo que han oído a un político, literalmente.

Los argumentos que utilizan en contra de nuestra comunidad,

es lo que han oído a un político,

en tal cadena.

Estoy seguro de que es directamente proporcional

la violencia contra colectivos oprimidos,

con discursos que surgen en cada momento.

En cuanto hay un discurso fascista, un discurso que va en contra

de colectivos oprimidos, lo ves en la calle reflejado.

Es literal, es tal cual.

Creo que hay que tener mucha responsabilidad

en lo que se dice desde

los medios de comunicación y la política.

Desde luego que sí, muchísima responsabilidad,

desde cualquier tribuna.

Porque la palabra es transformadora para bien y para mal.

Y la cultura, los primeros. Los primeros, efectivamente.

Pues la verdad es que no tengo palabras suficientes de gratitud

para todo lo que habéis aportado a nuestra sociedad.

Voy a ver si puedo decir esto sin llorar,

no sé si lo voy a conseguir.

A cómo sois, de verdad, a lo que significáis

para este país. Vosotros sí que sois "marca España", también,

no lo olvidéis nunca. Y, por favor, no cambiéis.

En la medida de lo posible. Evolucionaremos.

En la medida de lo posible, evolucionad tan bien

como lo hacéis hasta ahora.

Gracias. Gracias, de verdad.

Gracias, Caye. Macarena, muchas gracias.

Gracias, de verdad, a los tres.

A vosotros os emplazo hasta el próximo domingo,

como siempre, con el cine español más reciente.

¡Feliz semana del Orgullo!

(Música)

Versión española - Coloquio: La llamada - ver ahora

¿Quién me devuelve esos 20 años?

Ambrossi también ha recordado su propia experiencia. “Al igual que muchas personas LGTB, nosotros (Javi Calvo y él), hemos empezado a vivir libremente a los 20 o 25 años”, explicaba. “Hay quien no lo consigue nunca”, apuntaba su compañero. “¿Qué pasa con esos años que he vivido antes de ser libre, qué pasa con las cosas que me he perdido… el primer amor, el desarrollo sexual “normalizado”?¿Dónde están esos 20 años, quién me los devuelve?”, se preguntaba Ambrosi notablemente emocionado. Para romper del todo esas fronteras y abrir el diálogo a todas las realidades sexuales, Los Javis tienen claro el papel fundamental que tienen los medios, las series y el cine. “La cultura tiene que unirse para inspirar, para contarle a los niños desde bien pequeños que pueden desea a quienes quieran”, reclamaba Ambrossi.

Una fiesta, un orgullo, un lema

El Orgullo es la fiesta de los que no éramos invitados a la fiesta se ha convertido en un lema tan potente que incluso fue escuchado en boca de la Ministra de Igualdad, Irene Montero, que esta semana ha estado presentando la nueva Ley Trans y de Igualdad LGTBI que garantiza "la libre determinación de la identidad de género y la despatologización de estas personas que ya no van a ser consideradas enfermas en nuestro país". 

Montero celebra que la Ley Trans establezca "la libre determinación de género" - Ver ahora

Programación especial con Orgullo

La emisión de La llamada (2017) y el coloquio, del que puedes ver la charla completa aquí, forma parte de la programación especial que RTVE lanza durante durante toda esta semana con motivo de la celebración del Orgullo LGTBIQ+. Películas como La ley del deseo (1986), de Pedro Almodóvar y Diferente (1961) en Historia de Nuestro Cine o documentales como  Homoterapia, en Documentso TV y Memoria homosexual, que se estrena este miércoles en Documaster.

El colofón al Orgullo en RTVE será el estreno de Miguel de Molina al desnudo en prime time en La 2 es Teatro. Una producción propia de RTVE, protagonizada por el actor Ángel Ruiz y el pianista César Belda y grabada en los estudios de Prado del Rey, que rescata del olvido la figura del cantante Miguel de Molina, quien contribuyó a popularizar la copla y llevarla a los teatros antes de la Guerra Civil. Abiertamente homosexual, se vio obligado a emigrar a Argentina.

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