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¿Muerte o asesinato?

Desmontando las 'fake news' de Unamuno en 'Palabras para un fin del mundo', el 'true crime' histórico que llega a Documaster

Por
'Palabras para un fin del mundo', la verdad sobre Unamuno en La 2
'Palabras para un fin del mundo', la verdad sobre Unamuno en La 2

Aún hay quienes creen que Miguel de Unamuno permaneció fiel a los sublevados, que simpatizaba con ellos y que de alguna manera era uno de los suyos. La realidad es que no solo fue una víctima, sino que incluso pudo haber sido asesinado por ellos. Las últimas investigaciones sobre la vida del escritor vasco ponen el foco en numerosos indicios que desenmascaran una muerte oscura y llena de sombras. Sobre ello posa su mirada Palabras para un fin del mundo (2020), el documental dirigido por Manuel Menchón, participado por RTVE, que entre el relato histórico y el true crime aporta interesantes pruebas sobre el tema y recorre los últimos días de vida de Unamuno.

“Su famoso discurso del 12 de octubre de 1936, en la Universidad de Salamanca, le pudo costar la vida a Unamuno”. Así opina Manuel Menchón, director del documental que se podrá ver este miércoles en el Documaster de La 2 y que aporta nuevas pruebas sobre los últimos meses de vida del escritor y sobre su muerte (que podría haber sido muy diferente de la versión oficial). 

No recomendado para menores de 12 años Documaster - Palabras para un fin del mundo (Unamuno) - Ver ahora
Transcripción completa

Autorizo a difundir ampliamente en mi nombre

que vivo bajo llave y cerrojo.

Estoy rodeado por una aterradora demencia colectiva...

Me sorprende que aún no me hayan disparado.

Jamás volveré a pisar las calles de Salamanca.

Me llevarán de aquí solo cuando haya muerto.

Toda esta gente está en contra de la inteligencia.

Están disparando a los intelectuales.

Si triunfan, España va a convertirse en un país de imbéciles.

Tras años de exilio por su posición al Dictador y a la Monarquía,

Miguel de Unamuno regresa a Salamanca.

Os dije que volvería.

No con mi libertad, que nada vale.

Sino con la vuestra.

Lo que se presenta en España no es un problema político,

sino un problema ético y de dignidad.

Ahora vendrán muchas luchas de izquierdas y de derechas,

de creyentes y de incrédulos.

En España hay una conciencia que empieza a despertar.

En abril de 1931 se celebran elecciones municipales

y se convierten en un plebiscito.

¿Monarquía o República?

Abogo por una república civil,

porque el militarismo es la mayor plaga del siglo.

Una república laica, que no irreligiosa.

Porque la religión pertenece a lo más íntimo del hombre.

¡Salmantinos!

Hace cuatro siglos, los comuneros se levantaron

contra el primero de los Habsburgo,

Carlos I de España y V de Alemania.

Entonces, como ahora,

se luchaba por la soberanía popular.

En esta misma ciudad, en esta misma plaza

y bajo este mismo cielo azul,

proclamó un comunero la soberanía popular.

Y hoy,

en el siglo XX,

hemos completado la obra que aquellos no pudieron realizar,

arrojando fuera de España al último Habsburgo:

Alfonso de Borbón.

Hoy comenzó una nueva era

y terminó una dinastía que nos ha empobrecido y envilecido...

Vosotros

a los que se ha llamado “chusma encanallada”,

habéis dado hermoso ejemplo de ciudadanía,

manteniendo el orden contra los del orden.

que no era más que el desorden organizado.

Confío en que la República venga para todo el mundo,

sin distinción alguna.

Y para el bien de España.

¡Viva España!

¡Viva la República!

-Tras la proclamación de la República,

se desfogó la turba en echar por tierra y destrozar las estatuas.

Te pido que interpongas tu influencia, si alguna tuvieras,

para que se sirva velar por nuestra tranquilidad.

Te quiere,

tu hermana.

-He dicho que me dolía España.

Y hoy me sigue doliendo.

Me duele además

su República.

No pertenezco a ningún partido político,

lo que no quiere decir que no sea republicano.

Repruebo la quema de los conventos y la confiscación de sus bienes.

Critico las leyes de excepción y la censura de periódicos

por parte del actual gobierno.

Es necesaria una nueva España,

una España federal.

-Ayer pronunció Unamuno su conferencia.

Mucha gente se indignó.

Si todos le hubieran hecho el mismo caso que yo,

se evitarían el indignarse.

-Cuidado con Azaña.

Es un escritor sin lectores.

Y será capaz de hacer una revolución para tenerlos.

Hay que salvar ante todo la República.

Efectivamente, hay que salvarla

porque es el medio de salvar a España.

Pero no como un fin,

sino como un medio.

Ahora el mundo va por otros derroteros.

Fascismo o comunismo.

Convertirán a los hombres en un inmenso rebaño.

Y pretende centrar al mundo en el materialismo.

¿Es que está cuajando en nuestra España

algo parecido al fascismo italiano

y al nacionalsocialismo alemán?

¿Es que cabe nada más impersonal y más borroso

que ese pobre Führer? Un deficiente mental y espiritual.

¿Cómo puede fascinar a una masa humana?

Y ese trágico polichinela que es Mussolini.

El caudillo peliculero de las camisas negras,

que puede arrastrar a su patria por abismos insospechados.

Este retorno a la barbarie

exige una lucha encarnizada contra el fascismo hitleriano.

Las grandes torturas que padece Alemania,

la represión de toda libertad,

de toda manifestación del movimiento obrero,

nos obliga a lanzar este llamamiento.

Aquí todavía no nos ha llegado la tontería de la esvástica

y del racismo.

Pero tenemos un aspirante a Mussolini español...

Millán-Astray, creador de la Legión y la leyenda del Tercio,

con un sentimiento de cinematógrafo.

En la primera jura de bandera de la Legión,

Francisco Franco es lugarteniente de Millán-Astray.

El comandante Millán-Astray creó la Legión

tras las derrotas de España

en las guerras coloniales del norte de África.

La Legión aprueba métodos de extrema violencia.

Se aplica el terror.

Millán-Astray dio su estilo y mística a la legión.

Tal vez fue su experiencia en Filipinas, al mando de nativos,

la que ayudó a desarrollar estos métodos.

Con tan solo 17 años,

Millán-Astray se alista voluntario

para combatir la insurrección de otra colonia española,

Filipinas.

Casualmente, en el mismo barco que él,

va detenido el héroe de los insurrectos,

Rizal, acusado de alta traición.

Unamuno admiró siempre a Rizal.

Llegó incluso a prologar su biografía.

El filipino Rizal vino a estudiar Filosofía y Letras en Madrid,

por los mismos años que yo,

en la misma facultad.

Aunque él estaba acabándola cuando yo empezaba.

Rizal fue siempre un soñador,

un idealista.

Rizal ansiaba que Filipinas tuviese los mismos derechos

que cualquier provincia española

y no los de una colonia.

Y por ello fue condenado a muerte.

Para los insurrectos,

Rizal fue su héroe y mártir.

Millán-Astray le odió toda su vida con la misma intensidad

que Unamuno lo admiró.

Millán-Astray, jefe de la Legión,

hizo más daño con sus proezas cinematográficas

que otros huyendo.

La Legión estaba integrada por Españoles y extranjeros

que se alistan de forma voluntaria.

Por lo que la propaganda era crucial.

Los jóvenes españoles están cobrando

una concepción cinematográfica de la vida.

Así se explica que Millán-Astray,

el despechugado,

ese héroe de cine,

haya sido una figura representativa para una parte de la juventud.

Y podríamos perdonar las peliculerías

si acabaran siempre en colas de humos.

Y no, alguna vez, en calaveras.

Los mineros de Asturias se levantan contra el Gobierno

en la llamada “Revolución de Octubre”.

La Legión es enviada para reprimir la rebelión.

Francisco Franco, asesor del Ministro de la Guerra,

dirige las operaciones.

Se emplea artillería pesada sobre población civil.

Estamos en plena guerra civil.

O revolución, que es igual.

Es pues preciso que se haga luz

y no siga el diablo pidiendo sangre.

No sabe usted con qué pesar le escribo esta carta.

No se trata de mi pobre patria, que sufre una de sus crisis más graves.

Se trata de algo íntimo y familiar.

Mi pobre mujer

se encuentra entre la vida y la muerte.

En tan solo once meses,

Unamuno sufre la pérdida de su esposa y su hija Salomé.

También fallece su hermana Susana.

Estudiantes míos,

sería congojoso que os ejercitárais en el abuso de las armas de fuego.

Pero mas congojoso sería que empleéis otras armas peores.

La calumnia,

la injuria,

la insidia

y el insulto, del que tanto se empieza a abusar.

Todo ello es síntoma de un deseo mortal de disolución nacional,

civil y social.

A nadie

sujeto o partido, grupo o escuela

le reconozco la autenticidad,

y menos la exclusividad del patriotismo.

Tras el cambio político ocurrido desde 1933

Unamuno ha tomado una actitud tan clara contra nosotros

que se puede considerar como el portavoz espiritual

de la lucha contra Alemania

en los círculos intelectuales de España.

Por esta actitud

no apoyamos su solicitud para el Nobel.

En 1935,

el Premio Nobel queda desierto en el último momento.

Solamente en la categoría de Literatura.

Con anterioridad,

la entrega del Premio Nobel solo se suspendió en una ocasión:

con motivo de la Primera Guerra Mundial.

En 1930, casi un tercio de los españoles era analfabeto.

En 6 años,

la República lleva a cabo

una política de democratización de la cultura.

Se crean miles de escuelas.

Los mayores nos figuramos

que nuestros juegos son más serios que los vuestros

porque en los nuestros se matan los jugadores.

Y muchos de nosotros quieren enseñaros nuestros juegos.

¡Decidles que no!

Decidles que las escuelas de España

deben ser las verdaderas Casas del Pueblo.

Decidles que no entren en ellas

nuestros malditos juegos de guerra civil.

Y ahora niños,

voy a tomar la palabra en vuestro nombre

y a decir a mis compañeros

a decirles con vosotros:

Dejadnos jugar en paz.

No queremos vuestros juegos de rabia y de muerte

Y no nos enseñéis a amenazarnos unos a otros.

Enseñadnos a vivir en paz.

Unos alzan el puño en alto

y otros levantan el brazo en el saludo romano.

Al ir a mi despacho,

contemplo la estatua de Fray Luis de León

y su gesto admirable.

La mano tendida aconsejando calma y meditación.

Es el mejor consejo en estos momentos.

Hay que salvar la civilización occidental,

la civilización cristiana tan seriamente amenazada.

El 12 de julio de 1936

es asesinado el teniente Castillo por un grupo de extrema derecha.

Un día después

es asesinado el diputado Calvo Sotelo

por pistoleros socialistas.

Veo esto muy mal.

Lo que toma aquí fuerza es algo que no se ve en Europa.

Es el sindicalismo en el fondo anarquista.

Y de otro lado el fascismo.

En cuanto a lo de republicano...

cada vez se menos lo que quiere decir eso.

Yo, que elaboré tanto como el que más por la República...

Perdida la individualidad,

el régimen no me satisface.

Podría pensar que el golpe de estado

fue motivado por el asesinato de Calvo Sotelo,

o por las acciones violentas de grupos anarquistas y comunistas

por un lado y la violencia del otro lado.

La realidad es que se llevaba años organizando.

El General Mola,

con el nombre clave de «el Director»,

redactó y difundió a militares de su confianza,

instrucciones reservadas en las que fue organizando el golpe de Estado

desde años antes.

Recibió el apoyo de Mussolini.

Grupos paramilitares de extrema derecha,

almacenan armas y reciben entrenamiento.

Se reclutaron voluntarios en varios puntos de España.

A Mola se unieron los militares africanistas.

-“Atribuirse todos los poderes del Estado”

Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta

para reducir lo antes posible al enemigo.

Dos días después del inicio del golpe militar,

Salamanca es ocupada de manera fulminante.

Doce fallecidos en el llamado “Tiro de la Plaza”.

Serán encarcelados

todos los directivos de los partidos políticos,

sociedades y sindicatos no afectos al Movimiento.

Aplicándose castigos ejemplares a dichos indivíduos,

para estrangular los subordimientos de rebeldía o huelgas.

Los golpistas toman el Ayuntamiento,

Correos, Telefónica, la estación de tren y los medios de comunicación.

La radio y prensa son clave.

En Salamanca, nos es grato hacer público la lealtad y disciplina

de los regimientos que guardecen la capital y la provincia.

Que con cuya lealtad y disciplina asisten al gobierno de la República.

La información dada a la población

difiere de las directrices secretas de los generales rebeldes.

El Comandante Militar desea expresar al pueblo salmantino

el agradecimiento por los numerosos y valiosos ofrecimientos de personas

de todas las clases sociales,

que desean colaborar con el movimiento de salvación de España.

Salmantinos,

españoles,

¡todos!

¡Viva España!

¡Viva la República con dignidad!

Unamuno cree que el golpe de estado que se está produciendo

es un pronunciamiento militar más, de los que ya ha vivido.

Franco, en su manifiesto del día del golpe militar,

utiliza palabras como “libertad”, “igualdad” y “fraternidad”.

Unamuno es convocado como Concejal al primer pleno del Ayuntamiento

tras el golpe.

Cree que, una vez restablecido el orden, se convocarán elecciones.

Unamuno era el alcalde honorario perpetuo de la ciudad.

Me considero hoy aquí como un elemento de continuidad.

El pueblo me trajo acá,

al ayuntamiento salmantino

al traer la República, en las elecciones del 12 de abril de 1931.

Y aquí me tenéis a mis años,

como Fray Luis de León.

Con su gesto de la mano tendida en gesto de calma y paz.

Unamuno intenta con su presencia

garantizar el civismo por parte de los nuevos gobernantes.

No regresará al Ayuntamiento ni firmará ningún acta.

comienza a darse cuenta de su ceguera.

La Comisión Oficial le participa

que la cantidad que para dicha suscripción se le ha señalado

es la de cinco mil pesetas,

esperando sirva a ingresarlas lo antes posible...

Más que una invitación a hacer a una donación,

la carta parece una imposición velada.

En las zonas ocupadas por los sublevados,

se articula un programa de “donaciones”.

Ahora mi situación económica es desastrosa.

Mis ingresos se han reducido a la quinta parte.

De mis ocho hijos tengo que ayudar a cinco que solo cuentan conmigo.

De mis escritos, hace casi un año que nada obtengo.

5.000 pesetas suponen 6 meses de la pensión de Unamuno.

Con las penurias económicas de la familia,

es poco verosímil el abono voluntario de dicha cantidad.

Y menos con la celeridad a la que se realiza dicho ingreso.

Es posible que el dinero requerido lo abonase un empresario local.

Como está documentado en el caso de otras personalidades

en una situación similar a la de Unamuno.

Los sublevados hacen un uso propagandístico

de determinadas donaciones.

Entre ellas, la de una figura clave como Unamuno.

El objetivo era favorecer otras donaciones.

Y mostrar su adhesión al bando golpista.

El ex alcalde y amigo de Unamuno,

Castro Prieto,

junto a otros concejales, son llevados a prisión

Tras el asesinato de Federico García Lorca,

los golpistas explotan la adhesión de Unamuno.

Fuera y dentro de España.

El Gobierno ve con dolor que don Miguel de Unamuno,

para quien la República había reservado

las máximas expresiones de respeto y devoción,

no haya respondido en el momento presente

a la lealtad a que estaba obligado

sumándose de modo público a la facción en armas.

Días más tarde,

los golpistas restituyen a Unamuno como Rector de la Universidad.

A finales de julio,

los militares sublevados consiguen el apoyo de Hitler y Mussolini.

La Unión Internacional Paneuropea

era un movimiento que buscaba la paz entre pueblos.

Solicitan la mediación de Unamuno.

Sr. Unamuno,

estudiado el problema sobre la concesión de un armisticio,

siento mucho manifestarle que no es posible.

-En casi todos se enciende el odio.

En casi nadie la compasión.

Unamuno regresa a la Universidad.

Se siente halagado tras su restitución como rector

No es consciente de que la aceptación de el cargo

le convertirá en rehén de los golpistas.

Su rectorado apenas durará seis semanas.

El General Mola, el director del golpe,

presiona a Unamuno para que envíe una carta de disculpas

a otro militar golpista.

El general Martínez Anido.

¿El motivo? Un artículo escrito 16 años antes.

Unamuno denunciaba la brutal represión

a organizaciones obreras de Barcelona.

Calificaba al responsable, el General Anido,

como ganso histérico.

Unamuno, tras muchas dudas, envía la carta de disculpas.

Probablemente teme por la seguridad de su familia.

En este contexto,

Unamuno preside claustro desde su restitución como rector.

El ex rector Ramos Loscertales,

lee un texto de apoyo al golpe militar.

Lo somete a consideración del claustro.

Es aprobado unánimemente.

Unamuno, en su papel de rector, certifica la votación del claustro.

A pocas horas de aprobarse el documento

se le da a conocer al General Mola.

La carta redactada por Loscertales y aprobada por el claustro,

aparece en la prensa de los sublevados

bajo la única autoría de Unamuno.

Esa carta, acordada en claustro, no es mía,

sino de la Universidad.

Ni la redacté yo.

Y luego la puso en un latín “macarrónico” un cura cerril.

Pues bien, es mentira. Y usted lo sabe.

-Nombrado para hacerme cargo

del mando de la Dirección de Propaganda,

le remito las instrucciones que hará saber a los censores,

a los directores de periódicos

y de toda clase de publicaciones escritas:

revistas, libros, folletos, etcétera.

Y a los encargados de las emisoras de Radio y sus censores.

Con objeto de que sepan a qué atenerse

en lo referente a la publicación de artículos,

fotografías y a las radiaciones de toda clase.

Yo daré las consignas y vosotros las instrumentaréis.

¡Español!

¿Conoces al ídolo máximo de la Legión?

El glorioso general Millán-Astray.

Creador del glorioso cuerpo que hoy admiras.

¡Míralo, hoy destrozado de cuerpo pero pletórico de espíritu!

¡Fue la muerte más cobarde que él!

¡Alístate en la Legión!

-Las engañifas de esa juventud,

de esa “giovinezza” ficticia.

Las terribles frases programáticas.

La juventud está teniendo un triste descenso de capacidad mental.

Un cierto odio a la inteligencia unido a un culto a la violencia,

por la violencia misma.

Un labrador encuentra en una cuneta

los cuerpos sin vida del alcalde de Salamanca, Casto Prieto,

y del diputado José Andrés y Manso.

La noticia del asesinato de su amigo Casto Prieto sacude a Unamuno.

Yo, que he acusado a mis compatriotas de haberse vuelto locos,

siento que me envuelve su locura.

Se me está criando mala sangre.

-Te pido que interpongas tu influencia...

-Le suplico que intervenga...

-Su valiosa influencia sobre...

A fin de conseguir...

-¿Querría hacer algo por nosotros?

El pastor protestante, Atilano Coco,

es detenido en Salamanca por los militares.

Es uno de los amigos más cercanos de Unamuno.

Días más tarde es detenido Salvador Vila,

discípulo y amigo de Unamuno.

Junto a él es detenida Gerda Leimdörfer,

la esposa de Salvador.

Es alemana judía.

Celebro que Salamanca,

la ciudad de la inteligencia secular de España,

la de los estudios de Humanidades,

vuelva a ser... ¡Salamanca!

Con sus juventudes afanosas,

¡corazón de España!

Y los malditos y mil veces malditos intelectuales

que, teniendo cultura y medios bastantes,

envenenaron a nuestras masas y las hicieron creer

que la felicidad estaba en el crimen.

¡Viva España!

¡¡Viva!!

¡Viva la muerte!

¡VIVA!

-Son como animales.

Tenemos que matar, matar y matar.

Nuestro programa consiste en exterminar

un tercio de la población masculina de España.

Con eso se limpiaría el país.

No volverá a haber desempleo en España.

El capitán Gonzalo de Aguilera está bajo las órdenes de Millán-Astray.

Al dominar seis idiomas,

es el responsable de las relaciones con medios y periodistas extranjeros

Todos son próximos ideológicamente a la causa de los golpistas.

Aguilera aporta pautas propagandísticas.

Como la terminología para referirse al bando propio, el “Nacional”,

y al bando enemigo, “los rojos”.

Unamuno, durante la guerra,

será entrevistado sobre todo por medios extranjeros.

Luego se replican sus intervenciones en medios nacionales.

Aguilera está presente en las entrevistas extranjeras a Unamuno.

El periodista francés André Salmon,

cuenta en sus memorias, que la entrevista que le hizo a Unamuno,

los testimonios del intelectual fueron modificados y censurados

por Aguilera.

Los textos de Unamuno aparecidos en prensa durante la guerra

son sólo palabras atribuidas a Unamuno.

De esta etapa, solo podemos recurrir a escritos de su puño y letra.

Huyo ya de entrevistas. Y más con extranjeros.

Me hacen decir lo que no digo...

o le ponen borlitas.

Aguilera llega a poner en boca de Unamuno su ideario.

El oficial de prensa y propaganda jamás ocultó sus ideas racistas.

A la Guerra Civil la denominaba Guerra de Razas.

Durante años, Unamuno escribió sobre el concepto de Raza.

Eran reflexiones en torno a la fiesta del 12 de octubre,

entonces denominado Día la Raza.

Esa fiesta ridícula, que han llamado la fiesta de la Raza.

Raza, empieza a querer significar lo que significa

en la actual Alemania, la del racismo.

Algo mejor habría estado llamarla la Fiesta de la Lengua.

El español de España es también el español de América.

Y el español del extremo de Asia.

Los libertadores suramericanos del siglo XIX son de la misma raza.

Como el gran José Rizal.

Aunque fuese entre tagalo y chino,

pensó y sintióy habló y escribió en español.

Más vale un buen tagalo que un mal español.

Faltan unos días para el 12 de octubre de 1936.

Celebración del “Día de la Raza”.

La esposa del pastor protestante Atilano Coco

lleva a Unamuno una carta.

Le ruega que continúe la mediación para liberar a su marido.

Sobre el reverso de dicha carta,

Unamuno tomó las notas en ese momento

para su improvisada intervención en el Paraninfo.

Ese día Unamuno tiene que presidir el acto.

Ese día tendrá trágicas consecuencias para él.

Hay quien niega lo sucedido

o lo minimiza los acontecimientos.

Para esclarecerlo, debemos acudir a las pruebas.

Solo unas fotografías.

Una del público.

Y otra de la mesa presidencial.

Carmen Polo de Franco,

Unamuno, el obispo de la ciudad,

y el general Millán-Astray.

Las imágenes de la salida podrían dar más información del incidente.

Carmen Polo sube al coche.

Millán-Astray parece despedirse dando la mano a alguien.

Pero su brazo no se ve.

¿Se despide de Unamuno o del obispo?

Esta fotografía es de unos segundos después.

Carmen Polo y Millán-Astray ya están en el coche.

Falangistas y otros, alzan el brazo.

De ese día, solo conservamos

las transcripciones de los discursos de Maldonado de Guevara

y José María Pemán en la prensa.

Pero no hay ni rastro de lo dicho por Unamuno y Millán-Astray.

Es llamativo que se hicieran desaparecer sus intervenciones.

No hay una única verdad histórica.

Sólo relatos del pasado diversos,

unos mejor fundados que otros.

Pero ahora sí es posible

una reconstrucción fidedigna

del enfrentamiento de Unamuno con Millán-Astray.

Ochenta y cuatro años más tarde,

gracias al hallazgo de documentos históricos, inéditos y muy valiosos.

Éste es el único testimonio en vivo en el momento de los hechos,

aquel 12 de octubre de 1936.

Su autor, un catedrático de Derecho Civil de la Universidad.

Ignacio Serrano.

Un testigo de primer nivel y contrastado rigor.

En 1938 sería nombrado

Oficial Primero Honorífico del Cuerpo Jurídico Militar.

El profesor Serrano apenas coincidió con Unamuno.

Se había incorporado hacía pocoen la Universidad.

El 12 de octubre, Serrano,

consciente de la trascendencia de los acontecimientos,

transcribió las interlocuciones de los oradores

y acotaciones con las reacciones del público.

A modo de acta.

Este importante documento

ha sido cotejado

con otros materiales históricos escritos por Unamuno.

Las notas que tomó en la carta de la esposa de Atilano Cocó.

Los textos del ‘’Resentimiento’’,

su diario íntimo escrito durante la guerra.

Y la carta que escribe a su amigo Quintín de Torre.

En todos los documentos,

Unamuno habla del enfrentamiento del 12 de octubre.

Las anteriores versiones de lo sucedido en el Paraninfo

fueron construidas a partir de relatos orales

por personas que no estaban presentes en el lugar de los hechos,

Los que sí estuvieron, lo contaron décadas más tarde.

La verosimilitud es discutible,

por el filtro traicionero de la memoria.

Unamuno y Serrano no tuvieron contacto durante el acto,

ni posteriormente al mismo.

Pero sus textos concuerdan.

Conozcamos por fin las palabras.

Hagamos lo que Dios ha hecho en España con el Alcázar de Toledo,

que estuvo rodeado por los enemigos, los demonios de España.

Muchachos de España, hagamos cada uno, en cada pecho,

un Alcázar de Toledo

y vivamos siempre con aquella única consigna:

¡España, siempre España y nada más que España!

¡¡España, una!!

¡Viva España!

-Ya no puedo callarme.

Sobre todo, después de las palabras de Francisco Maldonado

en contra de los catalanes y vascos.

No admito que los llame «explotadores del nombre y del hombre españoles».

Somos todos españoles.

Y yo, vasco por los cuatro costados,

he venido a Castilla a enseñar el castellano a esta Universidad.

Este torbellino de locura colectiva

hace falta imponer una paz verdadera de convencimiento.

Porque sólo se oyen voces de odio y ninguna de compasión.

¡Ni siquiera por parte de las mujeres!

Lo mismo que las rojas hacen alarde de todos los crímenes y maldades,

hay también unas que se regodean entre nosotros

con el espectáculo de los fusilamientos.

Vencer no es convencer.

Conquistar no es convertir.

Y eso que algunos llaman sin ningún fundamento

la anti-España, es tan España como la otra.

Y el mayor peligro es que la ramplonería iguale a los dos bandos.

Para mí es tan español como nosotros el filipino Rizal,

que se despidió del mundo en español.

-¡Traidor! ¡Fuera!

¡Loco!

-Sí, sí... Sé lo que me digo.

-¡Fuera!

-¿¡Puedo hablar!?

-Entonces, ¿va a hablar todo el mundo?

-¡¡Los catalanistas morirán!!

Y ciertos profesores,

los que pretendan enseñar teorías averiadas,

¡morirán también!

¡Muera la intelectualidad traidora!

-¡Muera!

-¡Viva la Muerte!

-¡Viva!

-¡Viva Franco! -¡Viva!

-¡Viva España!

-¡Viva!

-Señor rector, dé el brazo a la mujer del jefe de Estado.

Me dicen que el Casino ha expulsado a Unamuno de su seno.

Y que en cambio, por ahora, no habrá destitución del cargo de Rector.

Así finaliza el documento del profesor Serrano.

La crónica está escrita según suceden los hechos

y su autor desconoce el desenlace.

Lo sucedido después del enfrentamiento en el Paraninfo

pertenece al registro oral, como constata Serrano.

Por otro lado así concluye otro relato basado en testimonios.

La versión fundacional

del discurso de Unamuno del 12 de octubre,

escrita por Gabriel Portillo.

“La ofensa se consideró de suficiente gravedad.

Pero alguien mejor informado comprendió que tal acto,

la ejecución

podría causar un daño fatal al prestigio del Movimiento.

Nunca se llevó a cabo.

Pero esa noche,

los soldados estuvieron en guardia delante de su domicilio.

Se tomó la precaución de que Unamuno viviera prisionero en su propia casa

durante sus últimos tres meses de vida.

Los hechos y documentos del día después

muestran las consecuencias para Unamuno

del enfrentamiento con Millán-Astray.

“Me he enterado de un grave incidente con ocasión del acto del Paraninfo.

Tu padre dijo unas cosas

que suscitaron protestas crudas y violentas de los asistentes,

con Millán-Astray a la cabeza.

Sería doloroso que a tu padre pudiera sucederle

algún incidente desagradable.

Es mi deber es avisarte, por si las cosas van más lejos,

los ánimos están excitados”.

Un día después de la celebración del 12 de octubre,

se anula a Unamuno como Alcalde honorario perpetuo de Salamanca.

El 14 de octubre, a iniciativa del ex rector Loscertales,

el claustro le retira su apoyo a Unamuno como Rector.

El 22 de octubre, el mismo Franco

firma el cese como Rector a Miguel de Unamuno.

El 23 de octubre, el discípulo de Unamuno, Salvador Vila,

es asesinado junto a 28 personas.

Son arrojados a una fosa común.

Gerda, la viuda de Salvador,

no será excarcelada hasta abjurar del judaísmo,

bautizarse

y renunciar a su nombre por el de María de las Angustias.

La noche que informana Unamuno de la liberación de su amigo,

el pastor protestante Atilano Cocó,

en realidad es fusilado.

La fecha escogida para asesinar al pastor es el 8 de diciembre,

día de la Inmaculada Concepción.

Dogma negado por los protestantes.

Terremoto

Movimiento sísmico.

Temblor de tierra.

Desarticulaciones y quebraduras.

Revientan las entrañas.

Temblor de pueblo.

Envidia,

odio,

resentimiento.

Resentimiento...

-¡Arriba España!

-¡Ay, de aquellos intelectuales

que marchen por las sendas tenebrosas!

Y los que empleen los caminos sutiles,

los disfraces,

los juegos de palabras

que lanzan flechas ponzoñosas y se esconde el pecho.

Esos serán fulminados.

-Equivocada filosofía.

La equivocada corriente de los hombres

a la que una exalta denominación llamó,

durante estos últimos tiempos, intelectuales...

Hombres que andaban con el intelecto.

Los que veían las cosas cabeza abajo.

Con opiniones al revés

y cuya especie o casta era muy antigua.

Pues ya en griego se les denominó “los de parecer contrario”.

¡Heterodoxos!

Heterodoxos, sofistas, herejes,

bachilleres,

pedantes,

intelectuales.

Místicos ansía España,

frente a los intelectuales rebeldes, insumisos y locos

por una absurda libertad,

muestren a los españoles que no hay libertad verdadera,

más que en la sumisión.

-El carácter de la depuración que hoy se persigue no es solo punitivo,

sino también preventivo.

Es necesario garantizar que, con las armas en la mano

y sin regateos de sacrificios y sangre, se salve la civilización.

No se volverá a tolerar, ni menos a proteger y subvencionar,

a los envenenadores del alma popular.

Mayores responsables de todos los crímenes.

-La Masonería

ha conducido a España a dos dedos de la ruina

y al pueblo a la miseria.

¡Yo acuso! Y acuso sin retóricas,

con pruebas, a Unamuno.

En cuya ayuda intervino

toda la francmasonería liberal y socialista de Francia.

-Le escribo esta carta desde mi casa,

donde estoy desde hace días encarcelado disfrazadamente.

Me retienen en rehén no sé de qué ni para qué.

Pero si me han de asesinar, como a otros, será aquí en mi casa.

Han asesinado, sin formación alguna de causa,

a dos catedráticos de universidad.

Uno de ellos, discípulo mío. Y a otros.

También al pastor protestante, por ser masón. Y amigo mío...

A mí no me han asesinado todavía

estas bestias al servicio del monstruo.

Que vengan acá a asesinarme, como a Salvador Vila.

En esa Granada...

Peores los “hotros” que los “hunos”.

Pobre García Lorca.

En sus últimos veinte días de vida,

se concentran los escritos en que Unamuno cree que será asesinado.

Nunca antes se había expresado en estos términos.

Ocho días antes de su muerte,

Unamuno dona su biblioteca personal a la Universidad de Salamanca.

¿Son estas las últimas palabras de Miguel de Unamuno?

Alguien que terminó sus días definiendo el, “¡arriba España!”,

como el “santo y seña de arribistas”,

¿pudo exclamar frases compatibles

del ideario falangista antes de morir?

El relato de la muerte de Unamuno y sus últimas palabras,

tienen como fuente un texto escrito por Loscertales.

Aparece en el prólogo a una obra de Bartolomé Aragón.

El ex rector da los detalles tal y como único testigo

de la muerte de Unamuno

se los transmitió la misma noche del 31 de diciembre.

El texto aparece el 16 de enero de 1937.

Solo dos semanas después de la muerte de Unamuno.

Y se impone como el relato oficial de la muerte del intelectual.

Sorprende la rapidez con la que se publica el texto.

Y más en mitad de una guerra.

Y con la escasez de un papel

que era destinado principalmente a propaganda.

Pero, ¿quién fue el único testigo de la muerte de Unamuno?

¿Quién recogió sus últimas palabras?

Bartolomé Aragón, al contrario de lo que nos han contado durante 85 años,

jamás fue alumno ni discípulo de Unamuno.

No existe su expediente académico como alumno

en los archivos de la Universidad de Salamanca.

Unamuno cultivó apasionadamente el género epistolar.

Entre sus más de veinticinco mil cartas conservadas,

no ha aparecido cita o mención a Bartolomé Aragón.

Tampoco se ha encontrado correspondencia del joven a Unamuno.

No parece que hubiera

ninguna relación de amistad o cercanía entre ellos.

¿Quién fue entonces Bartolomé Aragón?

Tras licenciarse en Madrid,

Bartolomé Aragón completa sus estudios en la Universidad de Pisa.

Se diploma en la Escuela de Ciencias Corporativas en 1934.

De este centro surgen importantes teóricos

del corporativismo fascista.

En esta etapa, el joven quedará marcado

por la cultura fascista y la figura de Mussolini.

En marzo de 1936,

Bartolomé Aragón

se hace cargo de la cátedra de Economía política

en la Facultad de Derecho de Salamanca.

Según testimonio de Aragón,

en esa época fragua amistad con el profesor Torres López.

Durante la guerra será Jefe de Prensa y Propaganda de Salamanca,

bajo órdenes de Millán-Astray.

Otra de sus amistades es el profesor Rodríguez Aniceto.

En unos meses será censor y colaborador de prensa extranjera,

también bajo las órdenes de Millán-Astray.

Aragón se refiere a ellos como sus “queridos y admirados compañeros”.

El estallido del golpe militar

encuentra a Bartolomé Aragón de vacaciones en su tierra. Huelva.

En agosto de 1936,

Aragón se alista voluntario de los Requetés ‘’Virgen del Rocío’’.

Quiere ir a la lucha.

También pertenece a Falange.

Millán-Astray regresa del extranjero para sumarse a los golpistas.

Entra en España por el puerto de Huelva.

Allí es donde firma su ficha de ingreso en Falange.

Los Requetés “Virgen del Rocío”

se integran en la Columna Redondo por orden de Queipo de Llano.

Bartolomé Aragón marcha con ellos al frente de Riotinto.

La Columna Redondo va formada por la Infantería,

Caballería, Zapadores, Ametralladoras,

Guardia Civil y aviación.

Todos confluyen en la cuenca minera.

25 de agosto de 1936.

El ayuntamiento republicano de Nerva se rinde.

El alcalde, junto a otras 200 personas, huye.

En el pueblo minero solo quedan viudas, huérfanos

y mujeres víctimas del terror.

Las tropas dejan mujeres violadas y rapadas.

200 asesinadas.

En Nerva se encuentra

la mayor fosa común de la Guerra Civil en entorno rural.

Se arrojaron más de 1.400 fusilados.

Quedan más de 500 cadáveres por excavar.

El director del periódico La Provincia de Huelva

es Bartolomé Aragón.

También es jefe de Prensa y Propaganda de Falange en la ciudad.

¡Salud, juventud animosa de Falange!

Os felicito por saber alternar

el fusil con el libro y con la palabra,

para ofrecerlos al holocausto de España.

En Italia y Alemania, los estudiantes sirven a la Patria

a través del fusil y el libro.

Al igual que Falange, con su lema

“¡Libro y fusil, falangista en perfil!”

Los Requetés de Huelva organizan Vía Crucis, bajo el lema:

‘’Dios por la salvación de España’’.

Habrá quien piense que el acto de quema

que realiza esta noche Falange es de importación.

Por recordar una quema reciente de la plaza berlinesa del Reichstag.

Hemos de decirles que no conocen lo mejor de nuestra literatura:

El Quijote.

La quema que el Cura y el Barbero realizan.

“Mandó el Barbero que le fuesen dando aquellos libros.

Uno a uno...

Para ver de qué trataban,

pues podían hallar algunos que no necesitaran el castigo del fuego.

¡No!, dijo la sobrina.

No hay para qué perdonar a ninguno.

Porque todos han sido los dañadores.

Mejor será arrojarlos por las ventanas, ¡y pegarles fuego!”.

Bartolomé Aragón es reclamado

para reincorporarse a su puesto de profesor en Salamanca.

Aragón llega cinco semanas después

del enfrentamiento de Unamuno con Millán-Astray.

Durante su etapa de retaguardia salmantina,

Aragón compagina la docencia

con la depuración de maestros universitarios.

De esas últimas semanas del año, un día marcará la vida de Aragón.

El 31 de diciembre de 1936.

Es llamativo que apenas hablase de ello.

La versión de la muerte de Unamuno

la escribe Loscertales según el testimonio de Aragón.

No el propio testigo.

Las declaraciones de Aragón son confusas y a veces contradictorias.

Intentemos reconstruir qué sucedió aquel 31 de diciembre,

a través de datos y declaraciones contrastadas,

junto a los documentos oficiales.

Bartolomé Aragón y el Rector de la universidad, Esteban Madruga,

quedan a tomar un café previo a la visita que van a realizar a Unamuno.

Madruga es amigo íntimo de don Miguel.

El joven Aragón le va a acompañar.

No ha estado en la casa del escritor.

No hay constancia, como sugiere el relato oficial,

que Aragón fuese asiduamente a visitar a Unamuno.

Según Aragón, la tarde del último día del año

quiere mostrar a Unamuno un ejemplar del periódico que dirigía en Huelva.

En otra versión,

afirma que quería entregarle un estudio sobre fascismo italiano.

En el último momento,

Esteban Madruga no acude con Aragón a su cita.

Tiene que asistir a un entierro.

Aurelia, la sirvienta, recibe a Bartolomé.

En ese momento, María está en casa de la vecina.

Felisa y Miguelín están viendo los Belenes Navideños de la ciudad.

Aurelia conduce a Bartolomé al estudio de Unamuno.

Les deja a solas.

Aurelia tiene que preparar la cena de Nochevieja.

Pasado un tiempo, Aurelia oye desde la cocina gritar a Unamuno.

Sale para ver qué sucede,

pero vuelve la tranquilidad y regresa a su trabajo.

Un grito repentino alerta de nuevo a Aurelia.

Bartolomé Aragón, fuera de sí, grita:

“¡Yo no lo he matado!”

Aurelia y María, la hija de Unamuno, llegan al estudio.

Los tres mueven el cuerpo inerte de don Miguel hasta un sofá.

Felisa regresa a la casa.

Oye gritos.

Sube apresurada.

Un joven al que no conoce grita.

Aragón cuenta que Unamuno reclinó con suavidad la cabeza,

como si durmiese.

Y que se dio cuenta de su muerte

por el olor a quemado de la zapatilla.

Al poco llega un médico que certifica su muerte.

Según los familiares y testigos se produce entre las 18:00 y 18:30.

Esa misma tarde,

se expide un certificado de sepultura en la parroquia.

En el documento se cambia la hora de fallecimiento que dan los testigos.

Las 17:00.

Este documento no puede obtenerse

sin tener previamente el Acta de Defunción del Registro Civil.

El doctor Núñez era amigo de Unamuno y Casto Prieto,

el alcalde asesinado.

El doctor había sido concejal republicano.

El 5 de diciembre recibe una elevada multa.

Es un hombre bajo el yugo de los sublevados.

El doctor Núñez es un prestigioso cirujano.

El dictamen que ofrece el fallecimiento de Unamuno

es imposible darlo sin practicar una autopsia.

Jamás se realizó ninguna autopsia.

Una hemorragia bulbar es un tipo de hemorragia intracraneal.

Hoy en día y ya en los años treinta,

cuando una hemorragia intracraneal produce muerte súbita,

se incluye en el concepto jurídico

de “muerte sospechosa de criminalidad”.

Por lo que se tiene que realizar una autopsia judicial.

Es posible producir esa hemorragia con escasa o ninguna señal externa.

Dado el estado de ansiedad en el que se encuentra Bartolomé Aragón,

el médico le recomienda que salga.

Aragón se encierra en su habitación del hotel.

Esa misma noche, según su versión,

mecanografía las circunstancias de la muerte de Unamuno.

Y entrega el documento a Ramos Loscertales,

que se ha acercado hasta el hotel para ver al joven.

Es la información que aparecerá publicada el día 16 de enero de 1937.

16 días después de la muerte de Unamuno.

Al día siguiente por la mañana,

día 1 de enero,

se redacta en el juzgado el Acta de Defunción.

Bartolomé Aragón no acude al juzgado ni firma como testigo.

Tampoco ninguno de los familiares.

El testigo del acta es un desconocido para la familia.

Figura como hora de fallecimiento las cuatro de la tarde,

antes de que Bartolomé Aragón

hubiese llegado al domicilio de Unamuno.

El acta de defunción está firmada

por el juez a las 10:50 de la mañana del 1 de enero.

Diez minutos antes

de que se realicen los urgentes actos en honor al difunto.

Según la legalidad de la época,

tenían que transcurrir un mínimo de 24 horas

desde el fallecimiento a la sepultura.

¿Por qué esas prisas en Nochevieja y el primer día del año?

La noche del 31 él estaba en casa, ya muerto.

Algunos familiares llegaron, mi padre por ejemplo,

le avisaron, estaba en Palencia.

Y llegaron al velatorio.

Al día siguiente, ya por la mañana,

de pronto, sin previo aviso, se presentaron unos falangistas,

conocidos, Fleta, etc...

agarraron el féretro y se lo llevaron sin más.

Sin pedir permiso a nadie, ni hacer ningún comentario.

Después fueron las famosas escenas del cementerio, la salida...

toda aquella manifestación fascista,

organizada y bastante preparada.

Y entonces mi primo, que tenia 7 años

se asustó, y creo que decía: "lo van a tirar al río"...

que decía mi tía Felisa, que vivía con él.

Eso es lo que sé.

Fue un robo.

Violento, y sin pedir permiso.

Se apoderaron de él hasta el final.

No solo del cuerpo si no del uso...

propagandístico, intentando presentarlo como fascista.

Eso es todo, que es mucho.

Documaster - Palabras para un fin del mundo (Unamuno) - Ver ahora

“No lo digo yo, lo dicen los documentos –continúa Manuel-. El 13 de octubre el jefe provincial de la zona de Burgos escribe al hijo de Unamuno para advertirle de que a su padre puede pasarle algo si salía de casa; en noviembre, el preceptor de la hija de Franco le acusa de Masón por la radio; y en el primer discurso que da Millán-Astray tras el incidente, el 16 de octubre, amenaza de muerte a los intelectuales. Efectivamente ese discurso le pudo costar la vida".

Otra creencia popular que desmonta el documental es que a Unamuno lo salvara Carmen Polo de ser linchado, ese mismo 12 de octubre. “Para nada –asegura el director-. En las actas de Serrano (un catedrático dejo por escrito lo que sucedió ese día) secomenta que alguien entre la multitud se dirige a Millán-Astray para advertirlo del peligro y es Millán-Astray el que ordena a Unamuno que coja el brazo de Carmen Polo. Eso aparece en la película: “Señor rector, dé el brazo a la mujer del jefe del Estado” Si no lo hubiera hecho lo iban a matar allí mismo, estaba claro”.

'Palabras para un fin del mundo'

“La versión oficial de la muerte de Unamuno es 100% falsa”

Tras ese incidente en la Universidad, en el que pronunció las famosas palabras "venceréis pero no convenceréis", Unamuno permaneció recluido durante tres meses. “Le escribo esta carta desde mi casa, donde estoy desde hace días encarcelado disfrazadamente. Me retienen en rehén, no sé de qué ni para qué. Pero si me han de asesinar, como a otros, será aquí, en mi casa", contaba el escritor al director del ABC de Sevilla el 11 de diciembre de 1936.

“La película –asegura Manuel- aclara con contundencia dos cosas: que el 12 de octubre sucedió y tuvo graves consecuencias para Unamuno y que la versión oficial sobre la muerte del escritor es falsa 100%”

“Toda la película está basada en datos y documentos –añade-. Cada línea de diálogo de la película corresponde a una carta, un discurso, un diálogo… Los datos están ahí y el análisis de los datos están hechos por expertos en análisis forense, derecho de los años 30. Pero las conclusiones de lo que pasó realmente tendrán que sacarlas los espectadores en base a los documentos que aporta la cinta”.

“Esos últimos días, Unamuno estuvo rodeado del equipo de prensa y propaganda de Falange -continúa-. Y la última persona que lo vio con vida era jefe de prensa y propaganda en Huelva (Bartolomé Aragón). Y las cuatro personas que se llevaron el cuerpo de Unamuno, sin hacerle la autopsia, también fueron cuatro personas de propaganda a las órdenes de Millán-Astray”.

Imagen del documental 'Palabras para un fin del mundo' noticias

Desmontando una versión oficial de hace 84 años

Aunque con numerosos detractores, hasta ahora la versión oficial sobre la muerte de Unamuno (¡84 años después!) aseguraba que falleció el 31 de diciembre del 36, en plena conversación con un alumno (Bartolomé Aragón), a consecuencia de la inhalación de gases procedentes del brasero de una mesa camilla. Sus últimas palabras habrían sido: “¡Dios no puede volverle la espalda a España! ¡España se salvará porque tiene que salvarse!” (una frase compatible con las de la Falange).

Dudo que dijera esas palabras porque pertenecen al ideario falangista que Unamuno despreciaba –asegura Manuel-. Además, coinciden y se parecen demasiado a la pancarta que utilizaba Falange de Huelva en los Vía Crucis que organizaba el último interlocutor de Unamuno” (Bartolomé).

El documental indaga en el papel que pudo jugar Batolomé Aragón en la muerte de Unamo. "Demostramos -asegura Manuel- que Bartolomé Aragón no era alumno suyo, como figura en los libros de historia, sino un tipo muy siniestro. Y analizamos los documentos sobre su muerte que son todos irregulares” (Se cambió dos veces la hora de la muerte y el médico firmó un acta de defunción con un dictamen que era imposible de emitir sin una autopsia: “Hemorragia bulbar intracraneal”).

Imagen del documental 'Palabras para un fin del mundo'

Sus críticas al fascismo le pudieron costar el Nobel de literatura

El documental está plagado de documentos inéditos y nuevos –afirma Manuel Menchón-, Aparte de las cuartillas de Serrano que mencionábamos, y que hemos contrastado con los últimos meses de vida de Unamuno, también tenemos evidencias que desmontan la teoría de que a Unamuno no se le dio el Premio Nobel de Literatura de 1935 por su apoyo al fascismo. Eso es totalmente falso porque demostramos que Unamuno era socio fundador del Comité Antifascista y el propio gobierno de Hitler es el que maniobra y presiona al comité del Nobel para que no dé el galardón a Unamuno” (ese año el premio quedó desierto).

Gran parte del documental se basa en las investigaciones de los principales biógrafos de Unamuno, Jean-Claude y Colette Rabaté, que ya plantearon la posibilidad de que Unamuno fuera envenenado en el libro En el torbellino. Unamuno en la Guerra Civil (2018). “Sus investigaciones han sido clave en el documental –confiesa Manuel-. Para la película he contado con unos quince especialistas, pero ellos son los que más han aportado. Pero mi investigación ha sido trasversal y esto ha jugado a favor de la película, porque he recurrido a un médico forense, a un abogado…”

Las notas de Unamuno para su famoso discurso del 12 de octubre

“De Lorca hicieron un mártir y por eso a Unamuno lo convirtieron en un Judas”

En cuanto a por qué la versión oficial de la muerte de Unamuno ha durado tanto tiempo, Manuel asegura que. “Lo hicieron muy bien. Se dieron cuenta de que habían cometido el error de convertir a Federico García Lora en un mártir y por eso de Unamuno hicieron un Judas”

“A la gente de izquierdas no le ha interesado estudiar a Unamuno y la gente de derechas estaba cómoda con la versión oficial de su muerte -añade-. Pero no hay nadie que pueda creerse el relato oficial, es un Cuento de navidad de Dickens”.

Además, los Nacionales usaron a Unamuno con fines propagandísticos, como se puede ver en el documental. “La figura de Unamuno era muy ambigua para los nacionales –asegura Manuel-. Al principio del golpe militar lo usaron como banderín de enganche con el tema de sus donaciones a la causa nacional. Pero tras el incidente en la Universidad y sus cartas, se les descarriló. Hay un dato muy importante que son las quemas de libros, una cosa muy desconocida en nuestra historia. En esas listas que Falange y la Iglesia tenían de libros para destruir figuraban varios títulos de Unamuno. Como La agonía del cristianismo, San Manuel bueno mártir, El sentimiento trágico de la vida…”.

“Ideológicamente Unamuno no estaba vinculado al régimen -añade-, y tras su muerte, y ser enterrado con honores falangistas, se le olvidó. Y fue nombrado “Hereje Máximo” por algún obispo de la Iglesia hasta el año 58. Era incómodo. Como se puede ver en el documental, el régimen franquista rindió homenaje a Unamuno por el 30 aniversario de su muerte, pero con tres años de retraso. Que casualmente coincidió con la concesión de la Medalla al Mérito en el Trabajo de la última persona que lo vio con vida” (de nuevo Bartolomé Aragón).

Imagen del documental 'Palabras para un fin del mundo'

Imágenes inéditas y sorprendentes

Manuel destaca que él no es investigador ni historiador y que este tema se lo ha encontrado “de bruces”. “Incluso durante un tiempo dudé sobre si contarlo o no -confiesa-. Pero una vez que me decidí, intenté estar a la altura, a nivel narrativo y cinematográfico, de lo que estábamos contando”.

“Por eso hemos hecho una exhaustiva búsqueda de archivo documental y filmográfico –añade-. Hay mucho material inédito. Por ejemplo, es la primera vez que se ve una quema de libros en España, a la berlinesa. Porque curiosamente, una vez que cayeron los regímenes fascistas en Italia y Alemania, el material que existía en la Filmoteca Nacional desapareció por completo, en un intento de borrar cualquier vínculo de la España de Franco con esos regímenes”.

“Otra imagen impactante –añade- es ver el acto de quema de libros que organiza en Huelva ese último interlocutor de Unamuno. O los impuestos revolucionarios que los golpistas exigían, como ETA, en los lugares a los que llegaban y en concreto a Unamuno”.

Además, el documental prescinde de las entrevistas. “No queríamos que pareciese un documental televisivo –afirma Manuel-. Y cualquier persona que te hable en el presente tiene el matiz y la ideología del presente. Y yo quería partir de las palabras de los protagonistas de la historia: Unamuno, Azaña, Millán-Astray… Así no hay tergiversación del presente. Son ellos diciendo lo que dijeron. Te puede gustar o no la película, pero cada documento y frase que aparece son reales, están recogidos en prensa, telegramas o cartas”.

Imagen del documental 'Palabras para un fin del mundo' noticias

Un documental muy cuidado

Al estar hecho con imágenes de archivo, casi todo el documental es en blanco y negro, pero hay elementos coloreados, como la famosa niña del abrigo rojo de La lista de Schindler. “El primero que usa ese recurso es Kurosawa en El infierno del odio. En mi caso personal solo quería destacar las banderas y el fuego, porque es lo que une a la gente y muestra su pasión desenfrenada, y creo que son símbolos que siguen vigentes. Y confieso que los nacionalismos, vengan de donde vengan, me dan un poco de miedo, igual que la destrucción. El fuego que destruía libros también se ha usado para quemar herejes”.

“Unamuno decía que la Guerra Civil era un “torbellino”, y esa es mi manera de visualizarlo, con las banderas que ondean y el fuego que ruge”.

“Además -añade- Basilio Martín Patiño, que era de Salamanca, también pinto alguna bandera, no todas, en su película Caudillo. Es un pequeño homenaje que le hago. Las banderas las hemos coloreado fotograma a fotograma, en lugar de con un programa de color, para que toda la película tuviera esa cosa de celuloide, analógica. Una persona ha estado casi dos años haciéndolo”.

Imagen del documental 'Palabras para un fin del mundo'

"La historia de España se ha blanqueado"

Manuel Menchón ya se había acercado a la figura de Unamuno (en 2016) con otro premiado documental: La isla del viento, que contaba su destierro en Fuerteventura por su oposición a la dictadura de Primo de Rivera en los años 20. “Mi intención en ese documental era ahondar en el personaje como míto, e intentar comprender su universo interior, filosófico, intelectual o simbólico –asegura Manuel-. Palabras para un fin del mundo creo que desborda la figura de Unamuno para hablar de nuestro país. Y enlaza de cuantas cosas desconocemos sobre nuestra historia, como la quema de libros, o ver un BOE de 1936 en el que José María Pemán, encargado de cultura y enseñanza, dice que hay que coger armas en la mano y exterminar a los los intelectuales y profesores… son cosas que no tenemos en la cabeza y necesitamos hacer ese ejercicio, no por una cuestión de sesgo ideológico sino porque ese proceso no se ha hecho en España, como sí sucedió en Italia o Alemania”.

La historia de España se ha blanqueado –añade- Por ejemplo: hubo un exterminio masivo de profesores… está ahí. ¿Se ha reflexionado sobre esto o sobre la parte de nuestra memoria que se nos ha robado?

En cuanto a su intención con este documental, Manuel Menchón asegura que: “Es necesario para España saber, no solo lo que pasó con Unamuno, sino qué sucedió en otros momentos y qué repercusiones tienen en el presente… y por qué de unas cosas se puede hablar y de otras no. Deberíamos poder hablar de todo en democracia”. Palabras para un fin del mundo (2020), se emitirá el miércoles a las 22.00h de la noche en Documaster de La 2.

Un documental mostrará documentos inéditos sobre Unamuno y el incidente del Paraninfo