Blanca Marsillach, este viernes en 'Plano General'
- “Mi compañía de teatro social trabaja en proyectos para personas vulnerables con discapacidad, jóvenes que sufren acoso o mujeres víctimas de violencia de género”, explica la actriz
- “Me fui varios años a EE.UU. porque quería estudiar y quería sentirme Blanca y no Blanca Marsillach”, señala la hija del director, actor y dramaturgo Adolfo Marsillach
- #PGBlancaMarsillach: viernes 19 de junio a las 22:20 en La 2 y domingo 21 a las 06:30 en La 1, Canal 24 horas y TVE Internacional
La actriz de teatro, cine y televisión Blanca Marsillach es la invitada de esta semana en 'Plano General', el programa de entrevistas de TVE que dirige y presenta Jenaro Castro. Marsillach rinde homenaje a sus padres: el actor y escritor Adolfo Marsillach, fallecido hace años, y la actriz Teresa del Río. Blanca Marsillach se muestra reacia a hablar de política y temas personales, y hace un repaso a su trayectoria artística y vital.
Considerada una de las actrices más deseadas de la Transición, recuerda el paso de la dictadura a la democracia, reflexiona sobre sus legendarias portadas de Interviú, y retrata la relación de la movida madrileña con las drogas. Marsillac abre las puertas de su casa, donde vive con su perrita Pukg, a la que describe como "maravillosa, vino durante la pandemia y la elegí en un casting por vídeo". La actriz explica que se fué varios años a estudiar a EEUU porque "quería ser Blanca y no Blanca Marsillach". Allí aprendió que "tus limitaciones son tu libertad".
Blanca Marsillach y Jenaro Castro
Blanca Marsillach se somete a todas las secciones del programa: La semblanza (dedicada al aspecto biográfico y profesional de los invitados en la que participa su amiga, la actriz Luisa Martín), Sala prensa (en la que los personajes hablan de asuntos de actualidad), En un rincón del alma (relativa al aspecto humano de los entrevistados), Primer plano (en la que el personaje se somete a un test de actualidad, reflejos e ingenio) y El muro (en la que el personaje entrevistado deja una frase firmada de su puño y letra como filosofía de su propia personalidad.