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'Dejar de ser invisibles', este sábado en 'Informe Semanal'

  • Y en 'Los hilos de la energía' analiza la crisis energética que genera la guerra de Irán, justo cuando se cumple un año del apagón
  • Sábado 25 de abril, a las 21:30 horas en La 1, el Canal 24 horas y RTVE Play
Manos oscuras sostienen un objeto claro. Fondo oscuro. "INFORME SEMANAL" y "DEJAR DE SER INVISIBLE" en blanco. Estilo documental.
'Dejar de ser invisible' en 'Informe Semanal'
PRENSA RTVE

‘Informe Semanal’ analiza en ‘Dejar de ser invisibles’ la séptima regularización de nuestra democracia en una semana en la que, desde algunas comunidades autónomas, como Extremadura y Aragón, en el marco de los acuerdos de investidura, el PP y Vox han introducido en el debate público el término excluyente de "prioridad nacional" para acceder a las ayudas y los servicios sociales. Y en 'Los hilos de la energía', se analiza la actual situación del sistema energético, afectado por la crisis que ha desatado la guerra de Irán.

‘Dejar de ser invisibles’

Miles de personas viven y trabajan desde hace años en nuestro país sin papeles. Fabiola Jazmín, administrativa, migrante de Perú, confiesa que se siente "muy vulnerable cuando te dicen eres una inmigrante sin papeles. No tienes derecho absolutamente a nada. Esto es una esclavitud moderna para los inmigrantes". Se calcula que -del actual proceso de regularización extraordinaria, la séptima de nuestra democracia- van a poder encauzar sus vidas unos 500.000 migrantes. Durante los primeros cuatro días de solicitud telemática, más de 42.000 personas iniciaron los trámites. Esta semana, siendo ya posible de forma presencial, las cifras se han disparado. Hay nervios, ilusión y optimismo entre los solicitantes. "No he podido ejercer como médico desde que vine a España porque el proceso de homologación se prolonga demasiado tiempo", se lamenta Killalpa, migrante de Ecuador, "por eso, caí en situación irregular". "Esta regularización llega muy, muy tarde. Es muy necesario, pero llega muy tarde", asegura Edith Espínola, del movimiento Regularización Ya: "Tener esta tarjeta es otorgarle otra vez el poder sobre su vida, de poder decidir qué es lo que quiere hacer y dejar de estar estancado". "Tampoco responde a un cheque en blanco", recuerda Cecilia Estrada, doctora en Migraciones Internacionales de la Universidad Pontifica de Comillas: "Es decir, es una documentación que se otorga para el plazo de un año. Todavía no se sabe qué es lo que va a pasar después".

El proceso está generando colas en consulados y, por ejemplo, oficinas de Correos para solicitar antecedentes penales y documentos que demuestren su estancia en España, al menos, durante cinco meses y desde antes del 1 de enero de 2026. El Gobierno ha acusado a algunos ayuntamientos liderados por la oposición de poner trabas burocráticas. PP y Vox han endurecido sus críticas contra la regularización, vinculándola al colapso de los servicios públicos y la inseguridad. Sectores clave de la economía española -como el turismo, los servicios y la agricultura- dependen de mano de obra migrante y la regularización cuenta con el apoyo de la patronal y de la Iglesia, en un momento en el que PP y Vox están introduciendo en el debate público el término excluyente de "prioridad nacional". Empresarios como Jorge Bermejo ven con buenos ojos este proceso: "Vamos a estar todos mucho mejor, todos más tranquilos". Este agricultor extremeño no duda en confesar, ante las cámaras de ‘Informe Semanal’, que él, hasta ahora, ha necesitado contratar personas en situación irregular: "Si hay un accidente laboral, esa persona está cubierta y nosotros no vamos a estar escondiéndonos por si hay una inspección laboral. Además, van a pagar unos impuestos como nosotros. Solo veo cosas positivas".

Las llegadas irregulares a nuestro país representan un porcentaje muy pequeño del total de entradas. La mayoría lo hace en avión y el 95 % entra de manera legal con visados de trabajo, de estudios o turismo. Después, cuando pierden ese estatus, muchos se quedan sin la documentación necesaria. Ahora, los beneficiarios obtendrán autorización para residir y trabajar en España durante un año. O para, sin ir más lejos, poder empadronarse y conseguir un alquiler en condiciones. "Todos vinimos con un propósito de trabajar", afirma Anderson Mercader, migrante de Venezuela que trabaja como puede en el campo del Valle del Jerte: "Y eso es lo que buscamos todos, trabajar, que como dicen en mi país, los buenos, somos más, no venimos como dicen muchos a robar y a cuestionar, sino que venimos a trabajar".

'Los hilos de la energía'

A punto de cumplirse un año del apagón, las incógnitas aún no están resueltas y se siguen investigando. La CNMC ha apuntado, hasta el momento, hacia la responsabilidad tanto de Redeia (Red Eléctrica) como de las energéticas, pero tirar del hilo está siendo muy complicado porque el tejido es complejo. Todo apunta a que el sistema, un mix eléctrico en el que las renovables han ido adquiriendo cada vez mayor peso, parece que no está adaptado a los nuevos tiempos, que pasan inevitablemente por la sostenibilidad. Teniendo en cuenta, además, que el actual contexto geopolítico, enfocado en las últimas semanas en la guerra de Irán y en el Estrecho de Ormuz, vuelve a poner en entredicho la dependencia de los combustibles fósiles. "La actual crisis energética", dice el secretario de Estado de Energía, Joan Groyzard, "nos vuelve a demostrar la vulnerabilidad que supone depender de los combustibles tradicionales y la importancia de seguir acelerando el despliegue de renovables, autóctonas".

"No hay duda de que tenemos que hacer una transición hacia un modelo 100 % renovable", apunta Antonio Turiel, científico investigador del CSIC. "El modelo fósil es un modelo concentrado en muy pocas manos, mientras que la energía renovable nos puede permitir democratizar la producción", añade Javier Andaluz, de Ecologistas en Acción. Ante los diversos vaivenes que nos acechan, se está disparando el interés ciudadano por la independencia y el autoconsumo que suponen las llamadas comunidades energéticas. Viajamos a Crevillent, en el sur de Alicante, donde su sistema -creado como cooperativa hace cien años- ha acelerado su expansión y, también, visitamos el barrio madrileño de Carabanchel, en el que medio centenar de vecinos se han constituido en asociación para generar su propia energía a través de placas solares que comparten.

RTVE

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